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Comedias: El Remedio en la Desdicha: El Mejor Alcalde, El Rey by Lope de Vega - HTML preview

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[La ortografía del original libro impreso está conservada.]

CLÁSICOS CASTELLANOS

L O P E D E V E G A

COMEDIAS

I

edición y notas de j. gómez ocerín

y r. m. tenreiro

MADRID

EDICIONES DE «LA LECTURA»

1920

ÍNDICE

PRÓLOGO

EL REMEDIO EN LA DESDICHA

EL MEJOR ALCALDE EL REY

PRÓLOGO

Durante más de dos siglos, la vigorosísima figura de Lope de Vega quedóoscurecida y sepultada bajo el alud de flores retóricas que, con piadosaintención, derramó sobre ella, en su Fama póstuma, su discípulo yamigo el doctor Juan Pérez de Montalván. En vano fué que Lope hubieracuajado de íntimos rasgos autobiográficos gran parte de sus obras, hastael punto de que muchas de sus poesías no son otra cosa que un comentariolírico a sucesos de su vida: el amañado y artificioso retrato trazadopor el autor del Para todos en las páginas del libro que queda citadoarriba, en el cual, bajo la exuberancia de apologéticos ornamentos,trata de encubrirse, y aun desmentirse, lo que no parecía decoroso sesupiera de las flaquezas y pecados del poeta, tuvo que sertradicionalmente recibido como vera efigies de Lope de Vega.

En 1839 publicó Fauriel en la Revue des Deux Mondes un estudio en quese indica el valor autobiográfico de La Dorotea; idea que, rechazadapor Damas-Hinard, fué adoptada después por Ticknor en su historia (1849)y por von Schack en la suya (1854) y desenvuelta por Ernest Lafond en su Etude sur la vie et les œuvres de Lope de Vega (París, 1857). Conello estaba dado el paso capital para llegar al auténtico conocimientode la vida de Lope, apreciando rectamente los numerosísimos datosdejados por aquél, más o menos desfigurados, en muchas de sus obras.

Hacia ese tiempo ya había estado en manos de don Agustín Durán parte dela valiosísima correspondencia de Lope con el Duque de Sessa, de la cualhabía copiado sesenta y dos cartas, que comunicó a von Schack cuandoéste trabajaba en su Historia de la literatura y el arte dramático enEspaña. Pero hasta que, en 1863, fueron encontrados en el archivo delConde de Altamira tres tomos de la dicha correspondencia, tan donosacomo poco edificante, Cartas y billetes de Belardo a Lucilo, y,estudiados por don Cayetano Alberto de la Barrera, surgió de ellos elpicaresco y apasionado episodio de los amores sacrílegos de Lope condoña Marta de Nevares (con lo cual fué dado apreciar el fundamentoautobiográfico puesto por el poeta a su égloga Amarilis), casi puededecirse que no comenzó a ser conocida la verdadera personalidad de Lope.

Sin embargo, no fué la Barrera quien dió noticia al público de aquellalarga novela de la vejez del poeta: su Nueva biografía, compuesta congran sagacidad y diligencia, y a la cual aún es forzoso acudir hoy alestudiar muchas cuestiones (por ejemplo, los ataques literarios a Lopedel maestro Torres Rámila), a pesar de haber avanzado tanto desde 1864el conocimiento de las sergas lopescas, permaneció inédita en labiblioteca de la Real Academia

Española

hasta

1890,

cuando

don

MarcelinoMenéndez y Pelayo la puso al frente de la edición académica de las obrasde Lope de Vega, llenando con ella el tomo I. Entre tanto, don FranciscoAsenjo Barbieri había publicado en 1876, aprovechando las mismas fuentesque aquel erudito y hasta su manuscrito, su libro Ultimos amores deLope de Vega, en el cual adelanta sobre la Barrera el descubrir noticiadel rapto de Antonia Clara, la hija de Lope y Amarilis, por un galán dela Corte (hecho que hasta ahora no ha sido comprobado documentalmente)en la égloga Filis, último poema que antes de morir preparó Lope parala imprenta.

Otra de las grandes etapas en el conocimiento de la vida del poeta esseñalada en 1901 con la publicación del Proceso de Lope de Vega porlibelos contra unos cómicos por los señores Tomillo y Pérez Pastor, elbenemérito investigador de la vida de Cervantes.

De

este

modo

quedóreafirmado

el

valor

autobiográfico de La Dorotea, aclarado el episodiode los amores con Elena Osorio y buen número de otros lances de estaoscura y compleja existencia.

Diligentes investigaciones de los señores Rodríguez Marín, Cotarelo,Rennert, Castro, han ilustrado después los amores con Micaela de Luján yotros sucesos de la vida de Lope, hasta el punto de que ya hoy tenemosderecho a decir que, por lo menos en sus rasgos fundamentales, lasingularísima figura de Lope, libre de las vendas y bálsamos con que laamortajó Montalván, se alza llena de vida ante nuestros ojos. El librodel señor Rennert The Life of Lope de Vega (Glasgow, 1904), completadoy renovado en gran parte por don Américo Castro ( Vida de Lope de Vega,Madrid, 1919), es por hoy la obra que más completa y perfectamente puedellevarnos a conocer el espíritu de Lope y los novelescos sucesos de suvida. La noticia biográfica que nos ha parecido indispensable estamparaquí está principalmente basada en este libro.

Lope Félix de Vega Carpio nació el 25 de noviembre de 1562, en Madrid,en la Puerta de Guadalajara (parte de la calle Mayor comprendida entrela Cava de San Miguel y la calle de Milaneses) y fué bautizado el 6 delsiguiente diciembre en la hoy desaparecida parroquia de San Miguel delos Octoes.

Fueron sus padres Félix de Vega y Francisca Fernández Flores o delCarpio (que de ambos modos es designada en los documentos publicados porel señor Pérez Pastor en el Proceso).

Eran éstos naturales del vallede Carriedo, en la Montaña, y habían fijado su residencia en Madrid elmismo año del nacimiento de Lope. El padre, que consagró a la caridadgran parte de las horas de su ejemplar existencia, tanto que susvirtudes fueron celebradas por Herrera Maldonado en su Vida de donBernardino de Obregón, fué bordador de oficio y murió en 1578. De lamadre, para quien no tiene Lope en sus obras ningún recuerdo de filialamor, sólo sabemos que fué enterrada en 22 de septiembre de 1589. ¡Diossabe lo que habrá sufrido la pobre mujer en sus últimos años con laslozanías y desórdenes de su turbulento hijo!

Montalván se detiene a describir las portentosas dotes que revelaba Lopeen su niñez; refiere cómo leía en romance y latín a los cinco años, y,antes de saber manejar la pluma, repartía su almuerzo con los compañerosmayores para que le escribieran los versos que él improvisaba. "Pasódespués a los estudios de la Compañía—sigue diciendo suapologista—(Lope declara en el Proceso que había estudiado en el másmodesto colegio de los Teatinos), donde, en dos años, se hizo dueño dela Gramática y la Retórica, y antes de cumplir los doce tenía todas lasgracias que permite la juventud curiosa de los mozos, como es danzar,cantar y traer bien la espada..." El mismo Montalván refiere unatravesura de la mocedad del poeta, que pone bien de manifiesto lainquietud fundamental de su carácter. Muerto su padre, es decir, hacialos diez y seis años, huyó Lope de Madrid en compañía de un amigo,llegando hasta Astorga en su escapatoria.

No es fácil tarea la de establecer en orden cronológico los sucesos dela primera juventud de Lope: tal contradicción hay entre lasafirmaciones de La Dorotea y lo que resulta de otras fuentes. Constaque sirvió a don Jerónimo Manrique de Lara, obispo de Cartagena, "aquien agradó sumamente con unas églogas que escribió en su nombre y conla comedia La Pastoral de Jacinto, que fué la primera que hizo de tresjornadas", dice Montalván, sin que podamos saber en qué tiempo entróLope a prestar esos servicios ni cuánto duraron. Antes, aún siendo niño,había ya traducido en verso el poema de Claudiano De raptuProserpinae, y quizás escrito obras dramáticas en cuatro actos, segúnindica en el Arte nuevo de hacer comedias; pero la que llegó anosotros atribuída a esa primera edad, Los Hechos de Garcilaso, nopuede haberla compuesto antes de los diez y seis o diez y ocho años.Consta también que estudió en Alcalá, ignorándose en qué años, ya que noha sido dado hasta hoy descubrir su nombre en aquellos registrosuniversitarios. "Según todas las probabilidades—dice la versiónespañola de la Vida del señor Rennert—, Lope se matriculó en laUniversidad cuando tenía alrededor de quince años, es decir, en 1577, yestuvo allá cuatro años, saliendo en 1581-82." Sabemos igualmente queparticipó en la jornada de las Islas Terceras contra los portugueses,campaña que tuvo menos de dos meses de duración, desde el 23 de juniode 1583, en que zarpó de Lisboa la armada de don Alvaro de Bazán, hastael 15 de setiembre, en que regresó a Cádiz.

Poco después ya era Lope poeta conocido; colabora en el Jardínespiritual de fray Pedro de Padilla (1584) y en el Cancionero deLópez Maldonado (1586, pero con licencia de 1584), y es celebrado porCervantes en el Canto de Calíope de La Galatea (1585) en lossiguientes términos:

"Muestra en un ingenio la experiencia

que en años verdes y en edad temprana

hace

habitación

así

la

ciencia,

como en la edad madura, antigua y cana:

no entraré con alguno en competencia

que contradiga una verdad tan llana,

y más si acaso a sus oídos llega

que lo digo por vos, Lope de Vega."

Antes de este tiempo debieron comenzar los amores con Filis, la granpasión de la primera juventud de Lope, inmortalizada en tan bellosromances y en las escenas de La Dorotea, llenas de agudeza y donosura,sin que sea posible determinar exactamente el año de su principio, sibien parece razonable opinión la expuesta por Ormsby (en un estudiosobre Lope de Vega publicado en la Quarterly Review (1894), citado enel libro de Rennert y Castro) de que, ya que repetidamente se afirma en La Dorotea que estas relaciones duraron cinco años, éstos debieron serlos comprendidos entre la expedición de las Terceras y la de laInvencible contra Inglaterra. Cierto que en La Dorotea se dice tambiénque don Fernando (Lope) tenía diez y siete años al ser solicitado porDorotea; pero bien probado está que Lope de Vega tenía la coquetería dedisminuir la cifra de sus años, como acaso la de aumentar la de suscomedias. No fué el de Filis el primer afecto de Lope de Vega (en LaDorotea se nos habla de una Marfisa, pariente suya, "primer sujeto demi amor en la primavera de mis años", a quien aún no ha sido posibleidentificar documentalmente), pero sí el primero que dejó honda huellaen la producción literaria del poeta. Filis, Elena Osorio, era la hijadel representante Jerónimo Velázquez, y estaba casada desde 1576 con untal Cristóbal Calderón, también comediante. Repentina pasión brotó entreella y el gran enamorado y gran poeta. "No sé qué estrella propicia alos amantes reinaba entonces—léese en La Dorotea—, que apenas nosvimos y hablamos cuando quedamos rendidos el uno al otro." En prosa yverso ha alabado repetidamente Lope los encantos, físicos yespirituales, de su amada, creando de ella una imagen, segúnatinadamente se hace observar en el libro de los señores Rennert yCastro, que "más bien que en damas de la España tradicional, hace pensaren un tipo de gentil cortesana, surgido al contacto de la Italiarenacentista". La figura que traza Lope de la Amarilis de sus postrerosamores guarda estrecha relación con la de esta heroína de la novela desus años mozos.

Elena parece haberse interesado mucho por elperfeccionamiento del saber de su genial enamorado e influído en él paraque visitara cátedras de disciplinas diversas: en más de un sentido debeser considerada como galana maestra del poeta.

De todo tiene menos de edificante lo que de estos amores descubre LaDorotea y comprueba el Proceso. La familia parece haber consentidolas relaciones mientras Lope compusiera comedias para la compañía deJerónimo Velázquez y no estorbara que Elena tuviera amantes de más altocopete y mejor nutrida bolsa, como el indiano don Bela de La Dorotea,en la realidad don Francisco Perrenot, sobrino del cardenal Granvela.Por muy diversas fases atraviesan los amores: en un principio, Filisquiere guardar fidelidad al poeta; pero éste no puede subvenir alsostenimiento de su amada, la que por él se empobrece, por lo cual sumadre la vitupera y maltrata y, por último, la entrega a un amante demayores posibles. Lope, según La Dorotea, huye a Sevilla y Cádiz llenode dolor; pero, vuelto a Madrid, se presta a ser favorecido en secreto,consintiendo el oficial señorío de don Bela.

No era posible que durara mucho tal situación: desengañado de Elena,enamorado de doña Isabel de Urbina (la dulce Belisa de los romances),Lope se venga de su antigua amada dejando de dar comedias a su padre yhaciendo circular por Madrid dos poesías, un poema en latín macarrónicola una y la otra un romance castellano, en que se escarnece y vilipendiaa Elena Osorio y su familia. Abrese proceso, Lope es detenido y llevadoa la cárcel el 29 de diciembre de 1587, y, después de oídos testigos,sentenciado "en cuatro años de destierro de esta Corte y cinco leguas(no le quebrante, so pena de serle doblado), y en dos años de destierrodel reino, y no le quebrante, so pena de muerte". Después, ante nuevadenuncia de los Velázquez, que dicen que desde la cárcel sigue Lopehaciendo contra ellos versos de infamia, los alcaldes, el 7 de febrerode 1588, acuerdan lo siguiente: "Confirman la sentencia de vista engrado de revista con que los cuatro años de destierro de esta Corte ycinco leguas sean ocho demás de los dos del reino y los salga a cumplirdesde la cárcel los ocho de la Corte y cinco leguas, y los del reinodentro de quince días; no los quebrante, so pena de muerte los delreino, y los demás, de servirlos en galeras al remo y sin sueldo, concostas."

Estamos en el momento más dramático que nos es conocido de la vida deLope: los lances se precipitan uno tras otro como en la más accidentadade sus comedias. Sale de la cárcel para cumplir su destierro fuera delreino de Castilla el 8 de febrero de 1588; acabamos de ver las penasseverísimas en que incurría caso de volver a la Corte, y, sin embargo,en el Inventario general de las causas criminales que se hallan en elarchivo de la sala de alcaldes de la casa y corte de S. M. , encontróPérez Pastor la noticia siguiente: "Lope de Vega, Ana de Atienza y JuanChaves, alguacil,

por

el

rapto

de

doña

Isabel

de

Alderete."Desgraciadamente ha desaparecido este proceso.

Pérez Pastor pruebacumplidamente la identidad de esta doña Isabel de Alderete con doñaIsabel de Urbina y Cortinas, primera esposa de Lope de Vega.Probablemente habrá comprendido el poeta, al salir de la cárcel, que laimportante familia de Belisa (su padre había sido regidor de Madrid yrey de armas de Felipe II y Felipe III), con la cual Lope estaría enrelaciones desde algún tiempo antes como se desprende de algunos de losromances, no consentiría el matrimonio de ésta con un condenado por lajusticia, y habrá convencido a su amada, siempre dulce y sumisa, de quese dejara raptar e hiciera así preciso el casamiento. En un principio lafamilia denuncia a Lope, quien ya hemos visto los peligros que corríacon ello; pero después debe haber mediado perdón, ya que, en vez deseguir adelante la causa, el inmediato 10 de mayo se casa por poder eldesterrado Lope con la dicha doña Isabel de Alderete.

Pero Lope no va pacíficamente a cumplir su destierro, gozando deltranquilo y legítimo amor de su Belisa: el 29 del mismo mes de mayo sealista en Lisboa como voluntario en la Invencible, probablemente"arrastrado por el soplo heroico que inflamó en aquella ocasión a todoslos pechos jóvenes", como indican los señores Rennert y Castro. No habráexistido otro más apto para sentir tales fiebres patrióticas que el deeste gran vate hispano, en quien el orgullo nacional se presenta enformas casi delirantes. A bordo del galeón San Juan dice Lope quecompuso su poema La Hermosura de Angélica. En diciembre del propioaño regresan a España los restos de la Armada. Lope desembarca en Cádiz,viene a Toledo, y, reunido con su esposa, habrá marchado a Valencia aprincipios de 1589.

La razón de haber escogido Lope esta rica ciudad como lugar dondecumplir su destierro fuera del reino de Castilla debe haber sido el granflorecimiento que habían alcanzado allí las letras.

Allí habrá conocidoa los poetas dramáticos Tárrega, Boyl y Aguilar; habrá dado comedias alnaciente teatro valenciano y contribuído a la publicación de lasprimeras colecciones de romances, base del futuro Romancero general,la primera de las cuales, según Wolf, debió salir en Valencia "pocodespués de 1588" y en la cual se encuentran varios romances quepertenecen a Lope, indudablemente. Su vida en Valencia parece haber sidotodo lo tranquila y feliz que era posible, dado su arrebatadotemperamento. Teniendo que sostener su hogar de hombre casado, habrácomenzado allí a escribir comedias para ganar el pan de su familia, no"por su entretenimiento, como otros muchos caballeros de esta Corte",según se alababa de hacerlo en el Proceso; y, en efecto, sabemos quede Valencia enviaba obras dramáticas a directores de compañíasteatrales. De lo que dice Cervantes en el prólogo de sus comedias, y deotros datos, parece deducirse que ya en este momento era Lope el autormás popular de la escena española. Sin embargo, que se sepa, no hanllegado a nosotros sus comedias de esta primera época.

En 1590, cumplida la parte de destierro fuera del reino, viene Lope aToledo, y, como secretario, entra al servicio del joven duque de Albadon Antonio, cargo que desempeñó durante cinco años, residiendo en Albade Tormes buena parte de este tiempo.

Aunque siguen siendo perdidas paranosotros la mayor parte de sus comedias, poseemos algunas, hasta una deellas en su autógrafo,

de

las

que

sabemos

indubitadamente

quecorresponden a este período. También entonces escribió Lope la novelapastoril La Arcadia, primera de sus obras extensas que había de serimpresa, en la que, bajo figura de pastores, introduce a su protector ya sus amigos.

A principios de 1595—si hemos de prestar fe a la profecía del astrólogoCésar en La Dorotea, que coincide con lo que resulta de otrosdatos—debe haber fallecido doña Isabel en Alba de Tormes, dejando aLope padre de dos niñas que no tardaron en seguir la suerte de su pobremadre.

Muerta su esposa, trasladóse Lope a la Corte, donde su antiguoperseguidor Jerónimo Velázquez pide a la justicia le sea levantado loque le falta por cumplir de la condena de destierro; acaso esperando,según han maliciado eruditos modernos, que el fecundo y ya famoso poetase casaría ahora con Elena, ya también viuda por aquellos tiempos.

Poco después deja Lope el servicio de la casa de Alba, y por algúntiempo es secretario del Marqués de Malpica. En 1598 lo encontramosdesempeñando cargo análogo cerca del Marqués de Sarria, futuro Conde deLemos, el gran protector de Cervantes y tantos otros ingenios.

El 25 de abril de este mismo año de 1598 casóse Lope en Madrid con doñaJuana de Guardo. Su padre, Antonio de Guardo, era rico carnicero queabastecía de víveres los mercados de la Corte, circunstancia que sirvióde base para que se mofaran de Lope sus enemigos, con el terribleGóngora a su cabeza. Doña Juana llevó en dote al matrimonio más deveintidós mil reales.

Por lo que conocemos del carácter de esta señora,parece haber sido mujer vulgar y bondadosa, que sufrió con paciencia lacruz que le imponía la desgobernada conducta de su esposo. Que se sepa,jamás fué cantada en los versos de éste: tiene todas las trazas de unenlace de conveniencia este matrimonio.

En este año de 1598 publicó Lope sus primeros libros: la citada novelapastoril La Arcadia y el poema épico La Dragontea consagrado a lastemidas hazañas del marino inglés el Drake. A principios de 1599, ElIsidro, poema en quintillas, en que se narra la vida del que había deser Santo Patrón de Madrid.

En abril de 1599 encontramos a Lope de Vega en Valencia acompañando alMarqués de Sarria, quien se había trasladado allí, lo mismo que toda lacorte, con el rey Felipe III y su hermana la infanta Isabel ClaraEugenia, para esperar a sus respectivos cónyuges la archiduquesaMargarita de Austria y el archiduque Alberto. Celebráronse en Valencialas velaciones—

pues ya los desposorios se habían hecho por poderes enFerrara—, y con tan grato motivo representóse el auto alegórico de Lope Las Bodas del alma con el amor divino. El señor Mérimée, en sus Spectacles et comediens à Valencia, menciona otras fiestas celebradasen esta ocasión, en las que Lope tomó parte principal. El mismo añoimprimióse en Valencia el poema de Lope titulado Fiestas de Denia,que describe el festival ofrecido por el Duque de Lerma al Rey y a laInfanta.

Lope debió estar ya de regreso en Madrid en julio siguiente, ya que en26 de ese mes es bautizada en San Ginés una hija suya y de doña Juana,Jacinta, que habrá muerto niña, pues nada más volvemos a saber de ella.Dejó el servicio del Marqués de Sarria en 1600. Ya entonces habríaescrito Lope más de un centenar de comedias e impuesto forma y direccióndefinitivas al drama español.

En época imprecisa, por este tiempo, entró Lope en íntimas relacionescon la que había de ser madre de sus hijos Marcela y Lope Félix, laCamila Lucinda, tan celebrada en innumerables versos. Lucinda, por suverdadero nombre Micaela de Luján, parece haber sido una cómica desecundaria categoría—aunque debe haberse retirado definitivamente delas tablas desde que comenzó su trato con Lope—, mujer delrepresentante Diego Díaz, quien, desde 1596, residía en el Perú, dondefalleció a mediados de 1603. Durante largos años estuvo Lope enlazadocon ella por un afecto tranquilo y pacífico, como conyugal, biendiferente de sus otras tormentosas pasiones. Es esta una época degrandes viajes para nuestro poeta, pues suele tener establecidos susdos hogares en poblaciones distintas. Su mujer, con quien oficialmentevivía, residió en Madrid hasta 1604 y en Toledo de 1604 a 1610. La"serrana hermosa", Lucinda, quizás vivió primero en Toledo, luego enSevilla (donde pasó largo tiempo Lope entre 1602 y 1604), después otravez en Toledo, sitio del nacimiento de Marcela (1605), y, por último, enMadrid, cuando dió a luz a Lope Félix (1607).

Al señor Rodríguez Marín corresponde el honor de haber descubierto unafirma de Lope, en un documento notarial de Sevilla, en que el poetaantepuso a su nombre la inicial de Micaela. ("Porque es uso en corteusado | Cuando la carta se firma, | Poner antes de la firma | La letradel nombre amado", dice el propio Lope en El Dómine Lucas.) DonAmérico Castro, que ha buscado después esas iniciales antepuestas en lasfirmas de los autógrafos de las comedias de Lope y en otros escritos yha estudiado las alusiones a estos amores en comedias y poemas ( Revistade Filología Española, 1918), piensa que la pasión de Lope por Lucindahabrá comenzado en 1599, según la alusión de las Fiestas de Denia,hecha observar ya por la Barrera, y desde 1602 a 1604 habrá alcanzado sumayor intensidad, cuando el poeta, hasta en documentos públicos, osaponer ante su firma la letra de Micaela. De 1608 es el último autógrafode comedias en cuya firma encuentra el señor Castro la inicial de laserrana, y en comedias posteriores a esta época tampoco descubre ya lasalusiones a Lucinda, tan abundantes en las de los años anteriores. De unpasaje de la Jerusalem parece desprenderse que Lope tuvo cinco hijosen Micaela, sólo dos de los cuales, Marcelica y Lopillo, alcanzaron laedad adulta.

Nada más sabemos de Camila Lucinda; "aparece con silueta poco precisa enlas obras de Lope", se dice en la biografía de los señores Rennert yCastro. Sin embargo, muchos de sus más excelsos pasajes líricos estáninspirados en la hermosura de Lucinda, en sus ojos azules (bellas armasde amor, estrellas puras) y en la voz clara y regalado tono con quehabla. (¡Triste del que escucha!) A diferencia de Dorotea y Amarilis,debía ser mujer de escasa cultura (consta que ni escribir sabía) y sinaficiones intelectuales. Lope no alaba en ella más que perfeccionesnaturales y espontáneas.

En 1602 publica Lope en Madrid La Hermosura de Angélica, poema en queaspira a rivalizar con el Ariosto y que, por lo menos en parte, teníaescrito desde tiempos de la expedición a Inglaterra. Sigue en el librouna colección de doscientos sonetos, Rimas, en que están muchos de losde Lucinda, y al final reimprime La Dragontea. En 1604 estampa enSevilla una nueva edición de las Rimas y la novela El Peregrino en supatria, a cuyo fin inserta una lista de las comedias que tenía escritashasta entonces: doscientos treinta títulos.

En el verano y otoño de 1604 reside con su mujer en Toledo, según unaimportante carta autógrafa que publicó en parte von Schack y máscompleta la Barrera, y los manuscritos de dos comedias, fechados enaquella ciudad. Por éste tiempo ya empieza Lope a quejarse de loseditores que imprimen mutiladas y variadas sus comedias y le atribuyenobras ajenas. A principios de este año habrá salido la Primera parte de comedias de Lope de Vega recopiladas por Bernardo Grassa. La primeraedición es de Valencia.

Como "poeta toledano" es encargado Lope, en mayo de 1605, por elAyuntamiento de la Imperial Ciudad, de dirigir la justa poéticacelebrada con ocasión del nacimiento del Príncipe de Asturias, despuésFelipe IV. En aquel mismo verano comenzó la íntima amistad de Lope condon Luis Fernández de Córdoba Cardona y Aragón, sexto duque de Sessa,relación que había de durar lo que la vida del poeta, por la cual ganóinmortalidad aquel prócer.

Por este tiempo tenía Lope establecidas en Toledo sus dos familias. En 8de mayo de 1605, como de padres desconocidos, fué bautizada allíMarcela, la hija de Lucinda. En 28 de marzo del año siguiente, su hijolegítimo Carlos Félix. A 7 de febrero de 1607, ya en Madrid (Lopealquiló en octubre de este año una casa en la calle del Fúcar, quizáspara Micaela), bautizóse Lope Félix, último fruto del amor de laserrana, y Lope lo de