Reina Valera Nuevo Testamento de la Palabra de Dios (Edición Publicada en 1862) by Anonymous Author - HTML preview

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1884

EL SANTO EVANGELIO

DE

NUESTRO SEÑOR JESU-CRISTO

SEGUN

SAN MATEO.

CAPITULO 1.

1 LIBRO de la generacion de Jesu-Cristo, hijo de David, hijo de Abraham.

2 Abraham engendró á Isaac: é Isaac engendró á Jacob: y Jacob engendró á Júdas y á sus hermanos:

3 Y Júdas engendró de Thamar á Pháres y á Zara: y Pháres engendró á Esrom: y Esrom engendró á Aram:

4 Y Aram engendró á Aminadab: y Aminadab engendró á Naason: y Naason engendró á Salmon:

5 Y Salmon engendró de Rahab á Bóoz: y Bóoz engendró de Ruth á Obed: y Obed engendró á Jessé:

6 Y Jessé engendró al rey David: y el rey David engendró á Salomon de la

[que fué mujer] de Urías:

7 Y Salomon engendró á Roboam: y Roboam engendró á Abia: y Abia engendró á Asá:

8 Y Asá engendró á Josaphat: y Josaphat engendró á Joram: y Joram engendró á Ozías:

9 Y Ozías engendró á Joatam: y Joatam engendró á Achaz: y Achaz engendró á Ezechias:

10 Y Ezechias engendró á Manasés: y Manasés engendró á Amon: y Amon engendró á Josías:

11 Y Josías engendró á Jeconías y á sus hermanos, en la trasmigracion de Babilonia:

12 Y despues de la trasmigracion de Babilonia, Jeconías engendró á Salatiel: y Salatiel engendró á Zorobabel:

13 Y Zorobabel engendró á Abiud: y Abiud engendró á Eliaquim: y Eliaquim engendró á Azor:

14 Y Azor engendró á Sadoc: y Sadoc engendró á Aquim: y Aquim engendró á Eliud:

15 Y Eliud engendró á Eleázar: y Eleázar engendró á Matan: y Matan engendró á Jacob:

16 Y Jacob engendró á José, marido de María, de la cual nació Jesus, el cual es llamado el Cristo.

17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David, [son]catorce generaciones: y desde David hasta la trasmigracion de Babilonia,catorce generaciones: y desde la trasmigracion de Babilonia hasta Cristo,catorce generaciones.

18 Y el nacimiento de Jesu-Cristo fué así: que siendo María su madredesposada con José, ántes que se juntasen, se halló haber concebido delEspíritu Santo.

19 Y José su marido, como era justo y no quisiese infamarla, quiso dejarlasecretamente.

20 Y pensando él en esto, hé aquí el ángel del Señor le aparece en sueños,diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer: porquelo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.

21 Y parirá Hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará su pueblo de sus pecados.

22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor por el profeta, que dijo:

23 Hé aquí la vírgen concebirá, y parirá hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado es: Con nosotros Dios.

21 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le habia mandado, y recibió á su mujer.

25 Y no la conoció hasta que parió á su Hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.

CAPITULO 2.

1 Y COMO fué nacido Jesus en Bethlehem de Judéa en dias del rey Heródes, hé aquí unos magos vinieron del Oriente á Jerusalem,

2 Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el Oriente, y venimos á adorarle.

3 Y oyendo [esto] el rey Heródes, se turbó, y toda Jerusalem con él.

4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó donde habia de nacer el Cristo.

5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judéa; porque así está escrito por el profeta:

6 Y tu Bethlehem, [de] tierra de Judá, no eres muy pequeña entre lospríncipes de Judá; porque de tí saldrá un Guiador, que apacentará á mi puebloIsrael.

7 Entónces Heródes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellosdiligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;

8 Y enviándoles á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligenciapor el Niño; y despues que lo hallareis, hacédmelo saber, para que yo tambienvaya y le adore.

9 Y ellos, habiendo oido al rey, se fueron: y hé aquí la estrella que habianvisto en el Oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobredonde estaba el Niño.

10 Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

11 Y entrando en la casa, vieron el Niño con su madre María, y postrándoselo adoraron: y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, é incienso, ymirra.

12 Y siendo avisados por revelacion en sueños, que no volviesen á Heródes,se volvieron á su tierra por otro camino.

13 Y partidos ellos, hé aquí el ángel del Señor aparece en sueños á Josédiciendo: Levántate, y toma al Niño y á su madre, y huye á Egipto, y estateallá hasta que yo te [lo] diga: porque ha de acontecer, que Heródes buscaraal Niño para matarlo.

14 Y él despertando, tomó al Niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto: 15 Y estuvo allá hasta la muerte de Heródes; para que se cumpliese lo quefué dicho por el Señor por el profeta, que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.

16 Heródes entónces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho: yenvió, y mató todos los niños que habia en Bethlehem, y en todos sustérminos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que habla entendidode los magos.

17 Entónces fué cumplido lo que se habia dicho por el profeta Jeremías, que dijo:

18 Voz fué oida en Ramá, grande lamentacion, lloro, y gemido; Rachel que llora sus hijos; y no quiso ser consolada, porque perecieron.

19 Mas muerto Heródes, hé aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en Egipto,

20 Diciendo: Levántate, y toma al Niño, y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del Niño.

21 Entónces él se levantó y tomó al Niño, y á su madre, y se vino á tierra de Israel.

22 Y oyendo que Arqueláo reinaba en Judéa en lugar de Heródes su padre,temió ir allá; mas amonestado por revelacion en sueños, se fué á las partesde Galiléa.

23 Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumplieselo que fué dicho por los profetas, que habia de ser llamado Nazareno.

CAPITULO 3.

1 EN aquellos dias vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judéa, 2 Y diciendo: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

3 Porque este es aquel del cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo:Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, enderezadsus veredas.

4 Y tenia Juan su vestido de pelos de camellos, y una cinta de cuero alrededor de sus lomos, y su comida era langostas, y miel silvestre.

5 Entónces salia á el Jerusalem y toda Judéa, y toda la provincia de alrededor del Jordan;

6 Y eran bautizados de él en el Jordan, confesando sus pecados.

7 Y viendo él muchos de los Fariséos y de los Saducéos, que venian á subautismo, decíales: Generacion de víboras, ¿quién os ha enseñado á huir de laira que vendrá?

8 Haced pues frutos dignos de arrepentimiento;

9 Y no penseis decir dentro de vosotros: A Abraham tenemos por padre: porque yo os digo, que puede Dios despertar hijos á Abraham aun de estas piedras.

10 Ahora, ya tambien la segur está puesta á la raiz de los árboles; y todo árbol que no hace buen fruto, es cortado y echado en el fuego.

11 Yo á la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento: mas el que vienetras mí, mas poderoso es que yo; los zapatos del cual yo no soy digno dellevar: él os bautizará en Espíritu Santo, y [en] fuego.

12 Su aventador en su mano [está,] y aventará su era; y allegará su trigo en el alfolí, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

13 Entónces Jesus vino de Galiléa á Juan al Jordan, para ser bautizado de él.

14 Mas Juan lo resistia mucho, diciendo: Yo he menester ser bautizado de tí,

¿y tu vienes á mí?

15 Empero respondiendo Jesus le dijo: Deja ahora: porque así nos conviene cumplir toda justicia. Entónces le dejó.

16 Y Jesus despues que fué bautizado, subió luego del agua: y hé aquí loscielos le fueron abiertos, y vió al Espíritu de Dios que descendia, comopaloma, y venia sobre el, 17 Y hé aquí una voz de los cielos que decia: Este es mi Hijo amado, en elcual tengo contentamiento.

CAPITULO 4.

1 Entónces Jesus fué llevado del Espíritu al desierto, para ser tentado deldiablo.

2 Y habiendo ayunado cuarenta dias y cuarenta noches, despues tuvo hambre.

3 Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, dí que estas piedras se hagan pan.

4 Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre; mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.

5 Entónces el diablo le pasa á la santa ciudad, y le pone sobre las almenas del templo;

6 Y le dice: Si eres Hijo de Dios échate abajo; que escrito está: A susángeles mandará por tí, y te alzarán en las manos, para que nunca tropiecescon tu pié en piedra.

7 Jesus le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.

8 Otra vez le pasa el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos losreinos del mundo, y su gloria, 9 Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

10 Entónces Jesus le dice: Vete, Satanás; que escrito esta: Al Señor tu Diosadorarás, y á él solo servirás.

11 El diablo entónces le dejó: y hé aquí los ángeles llegaron, y le servian.

12 Mas oyendo Jesus que Juan era preso, se volvió á Galiléa; 13 Y dejando á Nazaret, vino, y habitó en Capernaum, [ciudad] marítima, enlos confines de Zabulon y de Nephtalim:

14 Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: 15 La tierra de Zabulon, y la tierra de Nephtalim, camino de la mar, de la otra parte del Jordan, Galiléa de los Gentiles;

16 El pueblo asentado en tinieblas, vió gran luz: y á los sentados en region y sombra de muerte, luz les esclareció.

17 Desde entónces comenzó Jesus á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.

18 Y andando Jesus junto á la mar de Galiléa, vió á dos hermanos, Simon, quees llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porqueeran pescadores: 19 Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.

20 Ellos entónces, dejando luego las redes, le siguieron.

21 Y pasando de allí, vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedéo, yJuan su hermano, en el barco con Zebedéo, su padre, que remendaban sus redes,y los llama.

22 Y ellos dejando luego el barco, y á su padre, le siguieron.

23 Y rodeó Jesus á toda Galiléa enseñando en las sinagogas de ellos, ypredicando el Evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolenciaen el pueblo.

24 Y corria su fama por toda la Siria: y le trajeron todos los que tenianmal, los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, ylunáticos, y paralíticos; y los sanó.

25 Y le siguieron muchas gentes de Galiléa, y de Decápolis, y de Jerusalem,y de Judéa, y de la otra parte del Jordan.

CAPITULO 5.

1 Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él susdiscípulos.

2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de loscielos.

4 Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolacion.

5 Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellosserán hartos.

7 Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazon: porque ellos verán á Dios.

9 Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios,

10 Bienaventurados los que padecen persecucion por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois, cuando os vituperaren, y [os] persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.

12 Gozáos y alegráos; porque vuestra merced [es] grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que [fueron] ántes de vosotros.

13 Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere, ¿con quéserá salada? no vale mas para nada, sino que sea echada fuera y hollada delos hombres.

14 Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

15 Ni se enciende una lámpara, y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero; y alumbra á todos los que [están] en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres; para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que [está] en los cielos.

17 No penseis que he venido para abrogar la ley, ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.

18 Porque de cierto os digo, [que] hasta que perezca el cielo y la tierra,ni una jota, ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas seanhechas.

19 De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muypequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reinode los cielos: mas cualquiera que hiciere, y enseñare, este será llamadogrande en el reino de los cielos.

20 Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que [la] de los escribas y de los Fariséos, no entraréis en el reino de los cielos.

21 Oisteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.

22 Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano,sera culpado del juicio: y cualquiera que dijere á su hermano: Raca, seráculpado del concejo: y cualquiera que dijere: Fátuo, sera culpado delinfierno del fuego.

23 Por tanto, si trajeres tu Presente al altar, y allí te acordares que tu hermano tiene algo contra tí,

24 Deja allí tu Presente delante del altar, y véte; vuelve primero en amistad con tu hermano, y entónces vén, y ofrece tu Presente.

25 Concíliate con tu adversario presto, entretanto que estás con él en elcamino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juezte entregue al alguacil, y seas echado en prision.

26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el últimocuadrante.

27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás:

28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira la mujer para codiciarla, yaadulteró con ella en su corazon.

29 Por tanto si tu ojo derecho te fuere ocasion de caer, sácalo, y échalo detí: que mejor te es, que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tucuerpo sea echado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te fuere ocasion de caer, córtala, y échala de tí:que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerposea echado al infierno.

31 Tambien fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, dele carta dedivorcio: 32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa defornicacion, hace que ella adultere: y él que se casare con la repudiada,comete adulterio.

33 Además habeis oido que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos:

34 Mas yo os digo: No jureis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios:

35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus piés; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.

36 Ni por tu cabeza jurarás; porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.

37 Mas sea vuestro hablar, Sí, sí: No, no: Porque lo [que es] mas de esto, de mal procede.

38 Oisteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente: 39 Mas yo os digo: No resistais al mal: ántes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele tambien la otra.

40 Y al que quisiere ponerte á pleito, y tomarte tu ropa, déjale tambien la capa.

41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con el dos.

42 Al que te pidiere, dále: y al que quisiere tomar de tí emprestado, no selo rehuses.

43 Oisteis que fué dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo: 44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen,haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y ospersiguen;

45 Para que seais hijos de vuestro Padre que [está] en los cielos; que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.

46 Porque si amareis á los que os amen, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen tambien lo mismo los publicanos?

47 Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué haceis demás? ¿no hacen tambien así los Gentiles?

48 Sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que [está] en los cielos es perfecto.

CAPITULO 6.

1 MIRAD que no hagais vuestra justicia delante de los hombres, para servistos de ellos: de otra manera no tendreis merced de vuestro Padre que[está] en los cielos.

2 Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de tí, comohacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados delos hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su recompensa.

3 Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha: 4 Para que sea tu limosna en secreto y tu Padre que ve en secreto, él terecompensará en público.

5 Y cuando oras, no seas como los hipócritas: porque ellos aman el orar enlas sinagogas, y en los cantones de las calles en pié, para que sean vistosde los hombres: de cierto os digo, [que ya] tienen su pago.

6 Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tuPadre que [está] en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará enpúblico.

7 Y orando, no seais prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oidos.

8 No os hagais pues semejantes á ellos: porque vuestro Padre sabe de que cosas teneis necesidad, ántes que vosotros le pidais.

9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro, que [estás] en los cielos, santificado sea tu nombre:

10 Venga tu reino: sea hecha tu voluntad, como en el cielo, [así] tambien en la tierra.

11 Dános hay nuestro pan cotidiano.

12 Y perdónanos nuestras deudas, como tambien nosotros perdonamos á nuestros deudores.

13 Y no nos metas en tentacion, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y la potencia, y la gloria, por todos los siglos. Amen.

14 Porque si perdonareis á los hombres sus ofensas, os perdonará tambien á vosotros vuestro Padre celestial.

15 Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

16 Y cuando ayunais, no seais como los hipócritas, austeros: porque ellosdemudan sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo,que [ya] tienen su pago.

17 Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza, y lava tu rostro; 18 Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que [está] en secreto: y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará en público.

19 No os hagais tesoros en la tierra donde la polilla y el orin corrompe, y donde ladrones minan y hurtan.

20 Mas hacéos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orin corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan.

21 Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazon.

22 La lámpara del cuerpo es el ojo: así que si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso.

23 Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso: así que si la lumbre que en tí hay son tinieblas, ¿cuántas [serán] las mismas tinieblas?

24 Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno, y amaráal otro; ó se llegará al uno, y menospreciará al otro: no podeis servir áDios y á Mammon.

25 Por tanto os digo: No os congojeis por vuestra vida, qué habeis de comer,ó qué habeis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habeis de vestir: ¿no es lavida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?

26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan enalfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta: ¿no sois vosotros muchomejores que ellas?

27 ¿Mas quién de vosotros podrá congojándose añadir á su estatura un codo?

28 Y por el vestido, ¿por qué os congojais? Reparad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan, ni hilan:

29 Mas os digo, que ni aun Salomon con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.

30 Y si la yerba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios

[la] viste así, ¿no [hará] mucho más á vosotros, [hombres] de poca fé?

31 No os congojeis, pues, diciendo: ¿Qué comerémos, ó qué beberémos, ó con qué nos cubriremos?

32 Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habeis menester.

33 Mas buscad primeramente el reino de Dios, y su justicia: y todas estas cosas os serán añadidas.

34 Así que, no os congojeis por el dia de mañana; que el dia de mañana traerá su fatiga: basta al dia su afan.

CAPITULO 7.

1 NO juzgueis, para que no seais juzgados.

2 Porque con el juicio con que juzgais seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán á medir.

3 Y ¿por qué miras la mota que [está] n el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que [está] en tu ojo?

4 O ¿cómo dirás á tu hermano: Espera, echaré de tu ojo la mota; y hé aquí la viga en tu ojo?

5 ¡Hipócrita! echa primero la viga de tu ojo: y entónces mirarás en echar la mota del ojo de tu hermano.

6 No deis lo santo á los perros; ni echeis vuestras perlas delante de los puercos: porque no las rehuellen con sus piés, y vuelvan y os despedacen.

7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallarás; llamad, y se os abrirá.

8 Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama se abrirá.

9 ¿Qué hombre hay de vosotros, á quien si su hijo pidiere pan, le dará una piedra?

10 ¿Y, si [le] pidiere un pez, le dará una serpiente?

11 Pues si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dádivas á vuestroshijos, ¿cuánto más vuestro Padre, que [está] en los cielos, dará buenas cosasá los que le piden?

12 Así que, todas las cosas que quisierais que los hombres hiciesen convosotros, así tambien haced vosotros con ellos: porque esta es la ley, y losprofetas.

13 Entrad por la puerta estrecha: porque ancha [es] la puerta, y espacioso el camino;^ que lleva á perdicion; y muchos son los que entran por ella.

14 Porque estrecha [es] la puerta, y angosto el camino, que lleva á la vida; y pocos son los que la hallan.

15 Y guardáos de los falsos profetas que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.

16 Por sus frutos los conocereis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?

17 Así todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos.

18 No puede el buen árbol llevar malos frutos; ni el árbol maleado llevar frutos buenos.

19 Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.

20 Así que por sus frutos los conocereis.

21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos;mas el que hiciere la voluntad de mi Padre que [está] en los cielos.

22 Muchos me dirán en aquel dia: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tunombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchosmilagros?

23 Y entónces les protestaré: Nunca os conocí; apartáos de mí, obradores de maldad.

24 Cualquiera pues que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña:

25 Y descendió lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa: y no cayó; porque estaba fundada sobre la peña.

26 Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

27 Y descendió lluvia, y vinieron rios, y soplaron vientos, é hicieron ímpetu en aquella casa; y cayó, y fué grande su ruina.

28 Y fué [que] como Jesus acabó estas palabras, las gentes se admiraban de su doctrina:

29 Porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

CAPITULO 8.

1 Y COMO descendió del monte, le seguian muchas gentes.

2 Y hé aquí un leproso vino, y le adoraba, diciendo: Señor, si quisieres, puedes limpiarme.

3 Y extendiendo Jesus su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y luego su lepra fué limpiada.

4 Entónces Jesus le dijo: Mira no [lo] digas á nadie; mas vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece el Presente que mandó Moisés, para testimonio á ellos.

5 Y entrando Jesus en Capernaum vino á él un centurion, rogándole, 6 Y diciendo: Señor, mi mozo yace en casa paralítico, gravementeatormentado.

7 Y Jesus le dijo: Yo iré, y le sanaré.

8 Y respondió el centurion, y dijo: Señor, no soy digno que entres debajo demi techado: mas solamente dí la palabra, y mi mozo sanará.

9 Porque tambien yo soy hombre bajo de potestad, y tengo bajo de mísoldados: y digo á éste: Vé; y va; y al otro: Ven; y viene; y á mi siervo:Haz esto; y [lo] hace.

10 Y oyendo Jesus, se maravilló, y dijo á los que [le] seguian: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado fé tanta.

11 Y os digo que vendrán muchos del Oriente, y del Occidente, y se asentarán con Abraham, é Isaac, y Jacob, en el reino de los cielos.

12 Mas los hijos del reino serán echados á las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.

13 Entónces Jesus dijo al centurion: Vé, y como creiste, te sea hecho. Y su mozo fué sano en el mismo momento.

14 Y vino Jesus á casa de Pedro, y vió á su suegra echada en cama, y con fiebre.

15 Y tocó su mano, y la fiebre la dejó: y ella se levantó, y les servia.

16 Y como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados; y echó [de ellos]

los demonios con la palabra, y sanó todos los enfermos:

17 Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó [nuestras] dolencias.

18 Y viendo Jesus muchas gentes alrededor de sí, mandó pasar á la otra parte

[del lago.]

19 Y llegándose un escriba, le dijo: Maestro, te seguiré donde quiera que fueres.

20 Y Jesus le dijo: las zorras tienen cavernas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del hombre no tiene donde recueste [su] cabeza.

21 Y otro de sus discípulos le dijo: Señor, dáme licencia que vaya primero, y entierre á mi padre.

22 Y Jesus le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren á sus muertos.

23 Y entrando él en el barco, sus discípulos le siguieron.

24 Y hé aquí fué hecho en la mar un gran movimiento, que el barco se cubria de las ondas: mas él dormia.

25 Y llegándose sus discípulos le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos,

[que] perecemos.

26 Y él les dice: ¿Por qué temeis, [hombres] de poca fé? Entónces, levantándose, reprendió á los vientos y á la mar, y fué grande bonanza.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué [hombre] es este, que aun los vientos y la mar le obedecen?

28 Y como él hubo llegado en la otra ribera al país de los Guerguesenos, levinieron al encuentro dos endemoniados que salian de los sepulcros, fieros engran manera, que nadie podia pasar por aquel camino.

29 Y hé aquí clamaron, diciendo: ¿Qué tenemos contigo, Jesus Hijo de Dios?¿has venido acá á molestarnos ántes de tiempo?

30 Y estaba léjos de ellos un hato de muchos puercos paciendo.

31 Y los demonios le rogaron, diciendo: Si nos echas, permítenos ir á aquelhato de puercos.

32 Y les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron á aquel hato de puercos: yhé aquí, todo el hato de los puercos se precipitó de un despeñadero en lamar, y murieron en las aguas.

33 Y los porqueros huyeron, y viniendo á la ciudad contaron todas las cosas, y lo que habia pasado con los endemoniados.

34 Y hé aquí toda la ciudad salió á encontrar á Jesus: y cuando le vieron, le rogaban que saliese de sus términos.

CAPITULO 9.

1 ENTÓNCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.

2 Y hé aquí le trajeron un paralítico echado en una cama: y viendo Jesus lafé de ellos, dijo al paralítico: Confia hijo: tus pecados te son perdonados.

3 Y hé aquí algunos de los escribas decian dentro de sí: Este blasfema.

4 Y viendo Jesus sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensais mal en vuestros corazones?

5 Porque, ¿Qué es más fácil, decir: los pecados te son perdonados: O decir: Levántate, y anda?

6 Pues para que sepais que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra deperdonar pecados, (dice entónces al paralítico): Levántate, toma tu cama, yvete á tu casa.

7 Entónces él se levantó, y se fué á su casa.

8 Y las gentes viéndo[lo], se maravillaron, y glorificaron á Dios, que habiadado tal potestad á los hombres.

9 Y pasando Jesus de allí, vió á un hombre, que estaba sentado al banco delos públicos tributos el cual se llamaba Mateo; y dícele: Sígueme. Y selevantó, y le siguió.

10 Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, hé aquí que muchospublicanos y pecadores, que habian venido, se sentaron juntamente á la mesacon Jesus y sus discípulos.

11 Y viendo [esto] los Fariséos, dijeron á sus discípulos: ¿Por que come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores,

12 Y oyéndolo Jesus les dijo: los que están sanos, no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

13 Andad pues, y aprended qué cosa es, Misericordia quiero, y no sacrificio: Porque no he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.

14 Entónces los discípulos de Juan vienen á él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariséos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?

15 Y Jesus les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto queel Esposo está con ellos? mas vendrán dias, cuando el Esposo será quitado deellos, y entónces ayunarán.

16 Y nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; porque el talremiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros serompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros: mas echan el vinonuevo en cueros nuevos, y lo uno y lo otro se conserva juntamente.

18 Hablando él estas cosas á ellos, hé aquí vino un principal, y le adoraba,diciendo: Mi hija es muerta poco há: mas ven, y pon tu mano sobre ella, yvivirá.

19 Y se levantó Jesus, y le siguió, y sus discípulos.

20 Y hé aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años habia,llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:

21 Porque decia entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.

22 Mas Jesus volviéndose, y mirándola, dijo: Confia, hija, tu fé te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.

23 Y llegado Jesus á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacia bullicio,

24 Díceles: Apartáos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de él.

25 Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.

26 Y salió esta fama por toda aquella tierra.

27 Y pasando Jesus de allí, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.

28 Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesus les dice: ¿Creeis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.

29 Entónces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fé os sea hecho.

30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesus les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad [que] nadie [lo] sepa.

31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.

32 Y saliendo ellos, hé aquí le trajeron un hombre mudo endemoniado.

33 Y echado fuera el demonio, el mudo hablo: y las gentes se maravillaron diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.

34 Mas los Fariséos decian: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

35 Y rodeaba Jesus por todas las ciudades y aldéas, enseñando en lassinagogas de ellos, y predicando el Evangelio del reino, y sanando todaenfermedad y todo achaque en el pueblo.

36 Y viendo las gentes, tuvo compasion de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas, como ovejas que no tienen pastor.

37 Entónces dice á sus discípulos: A la verdad la mies [es] mucha, mas los obreros pocos.

38 Rogad pues al Señor de la mies, que envie obreros para su mies.

CAPITULO 10.

1 Entónces llamando sus doce discípulos, les dió potestad contra losespíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad ytoda dolencia.

2 Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simon, que esdicho Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo [hijo] de Zebedéo, y Juan suhermano:

3 Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el publicano: Jacobo [hijo] de Alféo,y Lebéo, por sobrenombre Tadéo:

4 Simon el Cananita, y Júdas Iscariote, que tambien le entregó.

5 Estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento diciendo: Por elcamino de los Gentiles no ireis, y en ciudad de Samaritanos no entreis:

6 Mas id ántes á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.

8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios:de gracia recibísteis, dad de gracia.

9 No apresteis oro, ni plata, ni cobre, en vuestras bolsas; 10 Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordon; porque el obrero digno es de su alimento.

11 Mas en cualquier ciudad, ó aldéa donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgais.

12 Y entrando en la casa, saludadla.

13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella: mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros.

14 Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa, ó ciudad, y sacudid el polvo de vuestros piés.

15 De cierto os digo, [que el castigo] será mas tolerable á la tierra de los de Sodoma, y de los de Gomorra en el dia del juicio, que á aquella ciudad.

16 Hé aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.

17 Y guardáos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus sinagogas os azotarán.

18 Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.

19 Mas cuando os entregaren, no os apureis por como ó qué hablaréis: porque en aquella hora os será dado qué habeis de hablar.

20 Porque no sois vosotros los que hablais, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.

21 Y el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo: y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.

22 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que soportare hasta el fin, éste sera salvo.

23 Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque decierto os digo, [que] no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, queno venga el Hijo del hombre.

24 El discípulo no es más que su Maestro, ni el siervo mas que su Señor.

25 Bástale al discípulo ser como su Maestro, y al siervo como su Señor: sial [mismo] Padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto mas á los de sucasa?

26 Así que no los temais: porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

27 Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz: y lo que oís al oido, predicadlo desde los terrados.

28 Y no temais á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed ántes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.

30 Pues aun vuestros cabellos están todos contados.

31 Así que no temais: más valeis vosotros que muchos pajarillos.

32 Cualquiera pues que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo tambien delante de mi Padre, que [está] en los cielos.

33 Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo tambien delante de mi Padre, que [está] en los cielos.

34 No penseis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.

35 Porque he venido para hacer disension del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.

36 Y los enemigos del hombre, los de su casa.

37 El que ama padre ó madre mas que á mí, no es digno de mí: y el que amahijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.

38 Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

39 El que hallare su vida, la perderá: y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.

40 El que os recibe á vosotros, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.

41 El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá: y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.

42 Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de [agua] friasolamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, [que] no perderá surecompensa.

CAPITULO 11.

1 Y FUÉ, que acabando Jesus de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.

2 Y oyendo Juan en la prision los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3 Diciendo: ¿Eres tú aquel que habia de venir, ó esperarémos á otro?

4 Y respondiendo Jesus, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oísy veis.

5 Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y lossordos oyen; los muertos son resucitados, y á los pobres es anunciado elEvangelio.

6 Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.

7 E idos ellos, comenzó Jesus á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?

8 Mas ¿qué salísteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestido? Hé aquí, los que traen [vestidos] delicados, en las casas de los reyes están.

9 Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? tambien os digo, y más que profeta.

10 Porque este es de quien está escrito: Hé aquí yo envio mi mensajerodelante de tu faz, que aparejará tu camino delante de tí.

11 De cierto os digo, [que] no se levantó entre los que nacen de mujeresotro mayor que Juan el Bautista: mas el que es muy más pequeño en el reino delos cielos, mayor es que él.

12 Desde los dias de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos sehace fuerza, y los valientes le arrebatan.

13 Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.

14 Y si quereis recibir, él es aquel Elías que habia de venir.

15 El que tiene oidos para oir, oiga.

16 Mas ¿á quién compararé esta generacion? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,

17 Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailásteis; os endechamos, y no lamentásteis.

18 Porque vino Juan, que ni comia ni bebia, y dicen: Demonio tiene.

19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe; y dicen: Hé aquí un hombrecomilon, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas lasabiduría es justificada por sus hijos.

20 Entónces comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habian sidohechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habian arrepentido,[diciendo:]

21 ¡Ay de tí, Corazin! ¡Ay de tí, Bethsaida! porque si en Tiro y en Sidonfueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempose hubieran arrepentido en saco y en ceniza.

22 Por tanto os digo, [que] á Tiro y á Sidon será más tolerable [el castigo]en el dia del juicio, que á vosotras.

23 Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernosserás abajada: porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas quehan sido hechas en tí, hubieran quedado hasta el dia de hoy.

24 Por tanto os digo, [que] á la tierra de los de Sodoma será más tolerable[el castigo] en el dia del juicio, que á tí.

25 En aquel tiempo, respondiendo Jesus, dijo: Te alabo, Padre, Señor delcielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de losentendidos, y las hayas revelado á los niños.

26 Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.

27 Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo,sino el Padre: ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y [aquel] á quien elHijo [lo] quisiere revelar.

28 Venid á mí todos los que estais trabajados, y cargados, que yo os haré descansar.

29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí; que soy manso y humilde de corazon; y hallaréis descanso para vuestras almas.

30 Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

CAPITULO 12.

1 EN aquel tiempo iba Jesus por los sembrados en Sábado; y sus discípulos tenian hambre, y comenzaron á coger espigas, y á comer.

2 Y viéndo[lo] los Fariséos le dijeron: Hé aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en Sábado.

3 Y él les dijo: ¿No habeis leido qué hizo David, teniendo él hambre y los que con él estaban?

4 ¿Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposicion, queno le era lícito comer, ni á los que estaban con él, sino á solos lossacerdotes?

5 O ¿no habeis leido en la ley, que los Sábados en el templo los sacerdotesprofanan el Sábado, y son sin culpa?

6 Pues os digo que [uno] mayor que el templo está aquí.

7 Mas si supieseis que es: Misericordia quiero, y no sacrificio; nocondenariais á los inocentes: 8 Porque Señor es del Sábado el Hijo del hombre.

9 Y partiéndose de allí, vino á la sinagoga de ellos.

10 Y hé aquí habia [allí] uno que tenia una mano seca: y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito curar en Sábado? por acusarle.

11 Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere esta en una fosa en Sábado, no le eche mano, y [la] levante?

12 Pues ¿cuánto mas vale un hombre que una oveja? Así que lícito es en los Sábados hacer bien.

13 Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él [la] extendió, y

[le] fué restituida sana como la otra.

14 Y salidos los Fariséos, consultaron contra él para destruirle.

15 Mas sabiéndo[lo] Jesus, se apartó de allí: y le siguieron muchas gentes,y sanaba á todos.

16 Y él les encargaba eficazmente que no le descubriesen:

17 Para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaías, que dijo:

18 Hé aquí mi Siervo, al cual he escogido; mi Amado, en el cual se agrada mi alma: pondré mi Espíritu sobre él, y á los Gentiles anunciará juicio.

19 No contenderá, ni voceará: ni nadie oirá en las calles su voz.

20 La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará, hasta quesaque á victoria el juicio.

21 Y en su nombre esperarán los Gentiles.

22 Entónces fué traido á él un endemoniado, ciego y mudo: y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veia.

23 Y todas las gentes estaban atónitas, y decian: ¿Es este aquel Hijo de David?

24 Mas los Fariséos, oyéndo[lo], decian: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.

25 Y Jesus, como sabia los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reinodividido contra sí mismo es desolado; y toda ciudad, ó casa, dividida contrasí misma, no permanecerá.

26 Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido: ¿cómo, pues, permanecerá su reino?

27 Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién

[los] echan? por tanto ellos serán vuestros jueces.

28 Y si por Espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.

29 Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entónces saqueará su casa.

30 El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, derrama.

31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres;mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres,

32 Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado;mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, nien este siglo, ni en el venidero.

33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno; ó haced el árbol corrompido, y su fruto dañado: porque por el fruto es conocido el árbol.

34 Generacion de víboras, ¿cómo podeis hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del corazon habla la boca.

35 El hombre bueno del buen tesoro del corazon saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.

36 Mas yo os digo, que toda palabra ociosa, que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el dia del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

38 Entónces respondieron algunos de los escribas y de los Fariséos, diciendo: Maestro deseamos ver de tí señal.

39 Y él respondió, y les dijo: La generacion mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.

40 Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres dias y tresnoches, así estará el Hijo del hombre en el corazon de la tierra tres dias ytres noches.

41 Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generacion, yla condenarán: porque ellos se arrepintieron á la predicacion de Jonás; y héaquí mas que Jonás en este lugar.

42 La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generacion, y lacondenará: porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría deSalomon; y hé aquí más que Salomon en este lugar.

43 Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no [lo] halla.

44 Entónces dice: Me volveré á mi casa, de donde salí: y cuando viene, [la]

halla desocupada, barrida, y adornada.

45 Entónces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, yentrados moran allí; y son peores las cosas últimas del tal hombre que lasprimeras: así tambien acontecerá á esta generacion mala.

46 Y estando él aun hablando á las gentes, hé aquí su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querian hablar.

47 Y le dijo uno: Hé aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar.

48 Y respondiendo él al que le decia [esto,] dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?

49 Y extendiendo su mano hácia sus discípulos, dijo: Hé aquí mi madre y mis hermanos.

50 Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que [está] en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.

CAPITULO 13.

1 Y AQUEL dia, saliendo Jesus de casa, se sentó junto á la mar.

2 Y se allegaron á el muchas gentes; y entrándose él en el barco, se sentó, y toda la gente estaba á la ribera.

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: Hé aquí el que sembraba, salió á sembrar.

4 Y sembrando, parte [de la simiente] cayó junto al camino; y vinieron las aves, y la comieron.

5 Y parte cayó en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y nació luego, porque no tenia profundidad de tierra.

6 Mas en saliendo el sol, se quemó; y secóse, porque no tenia raiz.

7 Y parte cayó en espinas; y las espinas crecieron, y la ahogaron.

8 Y parte cayo en buena tierra, y dió fruto, cual á ciento, cual á sesenta,y cual á treinta.

9 Quien tiene oidos para oir, oiga.

10 Entónces, llegándose los discípulos, le dijeron: ¿Por que les hablas por parábolas?

11 Y él respondiendo, les dijo: Porque á vosotros es concedido saber los misterios del reino de los cielos, mas á ellos no es concedido.

12 Porque á cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá mas: pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

13 Por eso les hablo por parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oido oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no miraréis.

15 Porque el corazon de este pueblo esta engrosado, y de los oidos oyenpesadamente, y de sus ojos guiñan: para que no vean de los ojos, y oigan delos oidos, y del corazon entiendan, y se conviertan, y yo los sane.

16 Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oidos, porque oyen.

17 Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no [lo] vieron; y oir lo que oís, y no [lo] oyeron.

18 Oid pues vosotros la parábola del que siembra.

19 Oyendo cualquiera la palabra del reino, y no entendiéndo[la,] viene elmalo, y arrebata lo que fué sembrado en su corazon: este es el que fuésembrado junto al camino.

20 Y el que fué sembrado en pedregales, este es el que oye la palabra, y luego la recibe con gozo;

21 Mas no tiene raiz en sí, ántes es temporal: que venida la afliccion ó la persecucion por la palabra, luego se ofende.

22 Y el que fué sembrado en espinas este es el que oye la palabra; pero elafan de este siglo, y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y háceseinfructuosa.

23 Mas el que fué sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende lapalabra, y el que lleva el fruto; y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, yotro á treinta.

24 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejante al hombre que siembra buena simiente en su campo.

25 Mas durmiendo los hombres, vino su enemigo, y sembró zizaña entre el trigo, y se fué.

26 Y como la yerba salió, é hizo fruto, entónces apareció tambien la zizaña.

27 Y llegándose los siervos del padre de la familia, le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena simiente en tu campo? ¿de dónde pues tiene zizaña?

28 Y él les dijo: Un hombre enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron:

¿Quieres pues que vayamos y la cojamos?

29 Y él dijo: No: porque cogiendo la zizana, no arranqueis tambien con ella el trigo.

30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo dela siega yo diré á los segadores: Coged primero la zizaña, y atadla enmanojos para quemarla; mas recoged el trigo en mi alfolí.

31 Otra parábola les propuso, diciendo: El reino de los cielos es semejanteal grano de mostaza, que tomándolo alguno lo sembró en su campo:

32 El cual á la verdad es el más pequeño de todas las simientes; mas cuandoha crecido, es el mayor de

[todas] las hortalizas, y se hace árbol, quevienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante á la levaduraque tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todoquedó leudo.

34 Todo esto habló Jesus por parábolas á las gentes; y sin parábolas no les hablaba:

35 Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; rebosaré cosas escondidas desde la fundacion del mundo.

36 Entónces, despedidas las gentes, Jesus se vino á casa; y llegándose á él sus discípulos, le dijeron: Decláranos la parábola de la zizaña del campo.

37 Y respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena simiente es el Hijo del hombre;

38 Y el campo es el mundo; y la buena simiente son los hijos del reino, y la zizaña son los hijos del malo:

39 Y el enemigo que la sembró, es el diablo; y la siega es el fin del mundo; y los segadores son los ángeles.

40 De manera que como es cogida la zizaña, y quemada al fuego, así será en el fin de este siglo.

41 Enviará el Hijo del hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad,

42 Y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro, y el crujir de dientes.

43 Entónces los justos resplandecerán, como el sol, en el reino de su Padre: el que tiene oidos para oir, oiga.

44 Ademas, el reino de los cielos es semejante al tesoro escondido en elcampo, el cual hallado, el hombre

[lo] encubre, y de gozo de ello va, y vendetodo lo que tiene, y compra aquel campo.

45 Tambien el reino de los cielos es semejante al hombre tratante, que busca buenas perlas;

46 Que hallando una preciosa perla fué, y vendió todo lo que tenia, y la compró.

47 Asimismo el reino de los cielos es semejante á la red, que echada en la mar, coge de todas suertes [de peces:]

48 La cual estando llena, la sacaron á la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera.

49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán á los malos de entre los justos,

50 Y los echarán en el horno del fuego: allí será el lloro, y el crujir de dientes.

51 Y Jesus les dice: ¿Habeis entendido todas estas cosas? Ellos le responden: Sí, Señor.

52 Y él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos, essemejante á un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosasviejas.

53 Y aconteció [que] acabando Jesus estas parábolas, pasó de allí.

54 Y venido á su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal maneraque ellos estaban atónitos, y decian: ¿De dónde tiene este esta sabiduría, y[estas] maravillas?

55 ¿No es este el hijo del carpintero? ¿no se llama su madre María; y sus hermanos, Jacobo, y José, y Simon, y Judas?

56 ¿Y no están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde pues tiene este todas estas cosas?

57 Y se escandalizaban en él. Mas Jesus les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su tierra, y en su casa.

58 Y no hizo allí muchas maravillas, á causa de la incredulidad de ellos.

CAPITULO 14.

1 EN aquel tiempo Heródes el tetrarca oyó la fama de Jesus, 2 Y dijo á sus criados: Este es Juan el Bautista: él ha resucitado de los muertos, y por eso virtudes obran en él.

3 Porque Heródes habia prendido á Juan, y le habia aprisionado, y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano.

4 porque Juan le decia: No te es lícito tenerla.

5 Y queria matarle, mas temia al pueblo; porque le tenian como á profeta.

6 Mas celebrándose el dia del nacimiento de Heródes, la hija de Herodíasdanzó en medio y agradó á Heródes.

7 Y prometió él con juramento de darle todo lo que pidiese.

8 Y ella, instruida primero de su madre, dijo: Dáme aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista.

9 Entónces el rey se entristeció: mas por el juramento, y por los que estaban juntamente á la mesa, mandó que se [le] diese.

10 Y enviando degolló á Juan en la cárcel.

11 Y fué traida su cabeza en un plato, y dada á la muchacha; y ella [la]

presentó á su madre.

12 Entónces llegaron sus discípulos, y tomaron el cuerpo, y lo enterraron; y fueron, y dieron las nuevas á Jesus.

13 Y oyéndo[lo] Jesus, se apartó de allí en un barco á un lugar desiertoapartado: y cuando las gentes [lo]

oyeron, le siguieron á pié de lasciudades.

14 Y saliendo Jesus, vió un gran gentío, y tuvo compasion de ellos, y sanólos que de ellos habia enfermos.

15 Y cuando fué la tarde del dia, se llegaron á él sus discípulos, diciendo:El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para quese vayan por las aldéas, y compren para sí de comer.

16 Y Jesus les dijo: No tienen necesidad de irse; dadles vosotros de comer.

17 Y ellos dijeron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.

18 Y el les dijo: Traédmelos acá.

19 Y mandando á las gentes recostarse sobre la yerba, y tomando los cincopanes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo; y partió y dió lospanes á los discípulos, y los discípulos á las gentes.

20 Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas.

21 Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños.

22 Y luego Jesus hizo á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante de él á la otra parte [del lago,] entre tanto que él despedia las gentes.

23 Y despedidas las gentes, subió al monte, apartado, á orar: y como fué la tarde del dia, estaba allí solo.

24 Y ya el barco estaba en medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era contrario.

25 Mas á la cuarta vela de la noche Jesus fué á ellos andando sobre la mar.

26 Y los discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron, diciendo:[Alguna] fantasma es. Y dieron voces de miedo.

27 Mas luego Jesus les habló, diciendo: Confiad: yo soy; no tengais miedo.

28 Entónces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si tu eres, manda que yo vaya á tí sobre las aguas.

29 Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á Jesus.

30 Mas viendo el viento fuerte, tuvo miedo; y comenzándose á hundir, dió voces, diciendo: Señor, sálvame.

31 Y luego Jesus extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh [hombre] de poca fé, ¿por qué dudaste?

32 Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el viento.

33 Entónces los que [estaban] en el barco vinieron, y le adoraron, diciendo:Verdaderamente eres Hijo de Dios.

34 Y llegando á la otra parte, vinieron á la tierra de Genezaret.

35 Y como le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron por toda aquella tierra alrededor, y trajeron á él todos los enfermos: 36 Y le rogaban que solamente tocasen el borde de su manto; y todos los que tocaron, quedaron sanos.

CAPITULO 15.

Entónces llegaron á Jesus ciertos escribas y Fariséos de Jerusalem, diciendo:

2 ¿Por que tus discípulos traspasan la tradicion de los ancianos? porque no se lavan las manos cuando comen pan.

3 Y él respondiendo, les dijo: ¿Por qué tambien vosotros traspasais el mandamiento de Dios por vuestra tradicion?

4 Porque Dios mandó, diciendo: Honra al padre y á la madre: y, El que maldijere al padre ó á la madre, muera de muerte.

5 Mas vosotros decís: Cualquiera que dirá al padre ó á la madre: [Es ya]

ofrenda mia [á Dios] todo aquello con que pudiera valerte, 6 No deberá honrar á su padre ó á su madre [con socorro.] Así habeis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradicion.

7 Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: 8 Este pueblo de labios me honra; mas su corazon lejos está de mí.

9 Mas en vano me honran, enseñando doctrinas [y] mandamientos de hombres.

10 Y llamando á sí las gentes, les dijo: Oid, y entended.

11 No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.

12 Entónces llegándose sus discípulos le dijeron: ¿Sabes que los Fariséos oyendo esta palabra se ofendieron?

13 Mas respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial será desarraigada.

14 Dejadlos: son ciegos guias de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.

15 Y respondiendo Pedro, le dijo: Decláranos esta parábola.

16 Y Jesus dijo: ¿Aun tambien vosotros sois sin entendimiento?

17 ¿No entendeis aun, que todo lo que entra en la boca, va al vientre, y esechado en la letrina?

18 Mas lo que sale de la boca del corazon sale, y esto contamina al hombre 19 Porque del corazon salen los malos pensamientos, muertes, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias.

20 Estas cosas son las que contaminan al hombre: que comer con las manos por lavar no contamina al hombre.

21 Y saliendo Jesus de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidon.

22 Y hé aquí una mujer Chananéa, que habia salido de aquellos términos,clamaba diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija esmalamente atormentada del demonio.

23 Mas él no le respondió palabra. Entónces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros.

24 Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel.

25 Entónces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor, socórreme.

26 Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos.

27 Y ella dijo: Sí, Señor: mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores.

28 Entónces respondiendo Jesus dijo: Oh mujer, grande [es] tu fé: sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.

29 Y partido Jesus de allí, vino junto al mar de Galiléa; y subiendo al monte, se sentó allí.

30 Y llegaron á él muchas gentes, que tenian consigo cojos, ciegos, mudos,mancos, y otros muchos

[enfermos;] y los echaron á los piés de Jesus, y lossanó:

31 De manera que se maravillaban las gentes, viendo hablar los mudos, losmancos sanos, andar los cojos, y ver los ciegos: y glorificaron al Dios deIsrael.

32 Y Jesus llamando á sus discípulos, dijo: Tengo lastima de la gente, queya [hace] tres dias [que]

perseveran conmigo, y no tienen qué comer: yenviarlos ayunos no quiero; porque no desmayen en el camino.

33 Entónces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes enel desierto, que hartemos tan gran compañía?

34 Y Jesus les dice: ¿Cuántos panes teneis? Y ellos dijeron: Siete, y unospocos pececillos.

35 Y mandó á las gentes que se recostasen sobre la tierra.

36 Y tomando los siete panes y los peces, haciendo gracias, partió, y dió á sus discípulos, y los discípulos á la gente.

37 Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas.

38 Y eran los que habian comido cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños.

39 Entónces despedidas las gentes, subió en el barco, y vino á los términos de Magdalá.

CAPITULO 16.

1 Y LLEGÁNDOSE los Fariséos y los Saducéos, para tentar[le,] le pedian que les mostrase señal del cielo.

2 Mas él respondiendo, les dijo: Cuando es la tarde del dia, decís: Sereno; porque el cielo tiene arreboles:

3 Y á la mañana: Hoy tempestad; porque tiene arreboles el cielo triste.Hipócritas, que sabeis hacer diferencia en la faz del cielo; ¿y en lasseñales de los tiempos no podeis?

4 La generacion mala y adulterina demanda señal, mas señal no le será dada sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué.

5 Y viniendo sus discípulos de la otra parte [del lago,] se habian olvidado de tomar pan.

6 Y Jesus les dijo: Mirad, y guardáos de la levadura de los Fariséos, y de los Saducéos.

7 Y ellos pensaban dentro de sí, diciendo: [Esto dice] porque no tomamos pan.

8 Y entendiéndo[lo] Jesus, les dijo: ¿Por qué pensais dentro de vosotros,

[hombres] de poca fe, que no tomasteis pan?

9 ¿No entendeis aun, ni os acordais de los cinco panes [entre] cinco mil