Luchas Maricas y Derechos Humanos en América Latina by Juan Olivier Gomez Meza - HTML preview

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sociales deben expresar las tendencias de esa lucha. Con esto no quiero decir que las

luchas de clase no sean significativas para las luchas GLBTT. Más bien lo contrario, han

tendido extrañas relaciones de amor y odio, siendo perseguidas las personas GLBTT en

regímenes o períodos estalinistas, y siendo promovidas por las izquierdas progresistas,

oportunistas o antidogmáticas29.

Dejar esta noción clásica nos ofrece un espectro más amplio y complejo, no solo

para estudiar los derechos por los que luchan los movimientos sociales GLBTT, sino

también para identificar otras organizaciones y otros movimientos sociales que

29 Al respecto, señala Viana Machado (2008 p.86): “Los movimientos sociales desafiaron la noción de clases, apuntando que la política no puede ser reducida a sus aspectos estructurales, lo que nos lleva a percibir los actores políticos como agentes dinámicos que operan en la interrelación entre estructuras y significados sociales, o entre economía y cultura. Los movimientos sociales en América Latina apuntaron a “modernidades alternativas”, por medio de “políticas culturales” o “nuevas culturas políticas” que hicieron percibir que si nos quedamos prisioneros en las dimensiones institucionales de la política, no seremos capaces de percibir la dinámica de los antagonismos sociales y también los embates que impulsan la transformación social, además de no permitirnos interferir en el redimensionamiento de la propia política institucional”.

29

reaccionan a las demandas de los movimientos GLBTT, como movimientos sociales de

apoyo o de odio. De esta forma es importante la integración, la interlocución de las comunidades GLBTT de América Latina, entre ellas y con los organismos

internacionales, a niveles nacionales con las diferentes entidades del gobierno, así

como con sectores y grupos políticos y sociales, defensores y promotores de derechos

humanos. ¿Qué tienen en común las luchas de, por ejemplo: indígenas del Matto Groso

o de Térraba; jóvenes de Sao Paulo o de San José que luchan por la liberación gay; o

personas adultas mayores o adolescentes? Comparten lo complejo, lo diverso y la

condición autocrítica de “negación de derechos”. Sus diferencias les permiten

acercarse entre sí, desarrollar capacidad intercultural del conocimiento sobre

diferentes territorios políticos y filosóficos en los que se viven las diferentes

liberaciones latinoamericanas. ¿Si es que las hay?

Integración de las luchas

Los movimientos sociales también se han desarrollado vigorosamente en los

países metropolitanos. Los efectos de la globalización neoliberal también excluyen

crecientes porciones sociales de las sociedades desarrolladas.

En los procesos políticos de los movimientos GLBTT existen luchas específicas

(oposiciones y resistencias), que nos llegan a América Latina como movimientos

provenientes del exterior, sobre todo Estados Unidos30 y Europa, pero que comienzan a

ser asumidas y adaptadas por grupos particulares de nuestras sociedades. Los

principales son los grupos ambientalistas (ecologistas) y las luchas de las mujeres

(feminismos). Y, desde luego, deben agregarse los actores y movimientos que ya

existían: indígenas, obreros, pobladores, jóvenes, cristianos, gays y lesbianas, y otros.

Esas nuevas sensibilidades, esas políticas y actividades GLBTT privilegian su raíz social y

su identidad. Quienes participan han encontrado que tal sensibilidad nueva puede

manifestarse, solamente si el grupo o movimiento se desenvuelve con autonomía

respecto de los partidos políticos, el Estado, las iglesias y especialmente las grandes empresas privadas.

Estos procesos de emancipación y resistencia GLBTT que venimos analizando en

la región latinoamericana, inevitablemente van encontrándose con otros nuevos o

antiguos actores sociales. Como vimos anteriormente, los movimientos sociales

latinoamericanos están hoy vinculados con los movimientos sociales de resistencia en

las metrópolis31. La lucha política de estos movimientos sociales debe romper el 30 Al respecto Maximo Prado y Viana Machado (2008) explican que: “En la década de 1970, las raíces del movimiento homosexual estadounidense contemporáneo se fueron constituyendo, se fortalecieron y fueron exportadas a otros diferentes países del mundo. En ese período surgieron muchas organizaciones que entraron en la lucha en busca de derechos civiles para homosexuales, y el contexto que engendraron esas nuevas formas de militancia nos lleva a considerar las profundas interrelaciones entre política y cultura” (Maximo Prado y Viana Macahado p.102).

31 Los movimientos gays en América Latina representan uno de los casos más típicos de esta tendencia.

Están vinculados con organizaciones y otros movimientos en Estados Unidos y Europa. La internacionalización de las luchas gays ha enriquecido y fortalecido a estas organizaciones. Es fundamental destacar que ILGA, por ejemplo, y el movimiento GBLTT de España representan para 30

autoritarismo social, el racismo establecido y la injusta distribución de la riqueza. Su lucha es por el derecho a tener derechos; a constituir una cultura política desde la acción social, desde la participación. Es pensar en una nueva forma de vivir la

ciudadanía, como una categoría que implica la garantía y la vivencia de derechos

humanos.

Para los movimientos GLBTT, ha resultado necesario pensar en sí mismos, es

decir, el/a otro/a, no en el sentido de la eliminación y exclusión, sino en el sentido de la

participación y de las relaciones interculturales que pueden ser construidas en las

sociedades.

La interculturalidad es una propuesta política que nos permite mirar al/a otro/a

y construir conjuntamente una democracia equitativa. Es pensar en edificar nuevos

significados32.

Quienes luchan desde los movimientos sociales, viven y piensan en el poder y el

cambio social, desde una nueva cultura política.

Movimientos sociales GLBTT

El contexto mundial de la última década del siglo XX y las primeras del XXI,

muestra un creciente protagonismo social y político de las luchas GLBTT, similar al que

tuviera lugar durante las décadas de 1960-1980 con las luchas por la liberación de las

mujeres. Recordemos que el antecedente feminista es fundamental para comprender

las tendencias y relevancia política de las luchas GLBTT en nuestra región. Los

movimientos por la liberación GLBTT aparecen ya en el siglo XVIII y durante el XIX se fortalecen y surgen experiencias de pioneros y pioneras. Con el avance del siglo XX se

alcanza, durante su segunda mitad, una militancia que excede las fronteras de Europa y

América del Norte, extendiéndose posteriormente a América Latina.

En los estudios nacionales que aparecen en los próximos capítulos, se puede

notar la tendencia creciente a no postergar más el asunto. Al contrario, tiende a

convertirse en uno de los principales temas de debates personales, sociales, locales,

nacionales e internacionales. El asunto GLBTT se considera una urgencia social y una

deuda ético jurídica, y por consiguiente ha venido adquiriendo perfiles cada vez más

destacados, con crecientes olas de incidencia política. Por ejemplo, en la región

latinoamericana, recientemente MERCOSUR, UNASUR y ALBA promueven activamente

el debate e involucran a las organizaciones GLBTT regionales. Buscan combatir la

discriminación basada en la orientación sexual y el género, y formular políticas

regionales que contemplen los derechos sexuales, reproductivos, los derechos a la libre

orientación sexual, como aspectos relevantes en la construcción de ciudadanías. En

movimientos GBLTT en la región, mapas para posibles estrategias y políticas. La internacionalización de las luchas se refleja en la complejidad de las redes sociales de solidaridad y de lucha por derechos humanos.

32 Véase, por ejemplo, Fornet-Betancourt, Raúl (1994) y Fornet-Betancourt Raúl. y Senent,Juan Antonio (2004).

31

México, el movimiento GLBTT logra derechos sobre la base de demostrar el carácter

discriminatorio de las instituciones tradicionales, en esta oportunidad, el matrimonio.

Estos sujetos o grupos son diversos, representan una fuente innovadora para la

consecución de luchas y estrategias alternativas de cambios sociales. De lo que se trata

es de ver estos movimientos sociales, como sujetos que de una u otra forma realizan

cambios y proponen metas para las políticas de derechos humanos de los países, de la

región y del mundo. Y además surgen y toman fuerza creciente.

El objetivo que hace fundamental conocer estas agrupaciones políticas, es su

acción concertada y organizada en procesos locales, nacionales, internacionales. A

través de la historia reciente de los movimientos sociales GLBTT, se pueden perfilar

transiciones, desde un sujeto homosexual políticamente anulado a un sujeto gay o

lesbiano militante, y todo este logro en tan solo unos 50 años. Por ejemplo, en el caso

de España, uno de los países más adelantados y muchas veces referente para grupos y

movimientos GLBTT en la región latinoamericana, los cambios se dieron con gran

rapidez, yendo de la mano con el proceso de democratización tras el fin de la dictadura.

En ese país, indica Martínez Vergel,

La historia del movimiento homosexual es muy corta en el tiempo. No podemos

olvidar que en la dictadura franquista prácticamente no existió, porque, como

mínimo, a sus miembros se les encarcelaba; y tampoco hay evidencias de su

existencia durante la Segunda República. El movimiento real surge en el año

1980. Pero en solo veinticuatro años ha sido capaz de que este país cambie su

concepción de los homosexuales de una manera tan rápida que no se conoce

ninguna experiencia similar ni en la historia de España ni en ningún otro país del

mundo. De cero a ochenta grados”. (Martínez Vergel, 2005 p.88).

En Estados Unidos, España, Canadá Argentina y Brasil, entre otros países, son

muchos los espacios ganados donde se hablan y revindican las libertades sexuales, la

igualdad y el respeto. Representan una historia especial, unos logros extraordinarios y

muchas vidas. Son líderes mundiales en las luchas GLBTT.

En los movimientos sociales GLBTT hay una característica que vale la pena

extrapolar: el gran número de personas, desconocidas en su mayoría, que han

enfrentado sus experiencias vitales como personas y han trabajado inagotablemente,

para construir vidas GLBTT habitables: dignidad de la persona humana, igualdad,

sueños, intimidad, amor, liberación:

Los impulsores de esta lucha no han sido los políticos ni los curas ni los militares.

Los que se merecen la medalla son los cientos y cientos de militantes que, en los

momentos más duros, ya se organizaron para luchar por sus derechos. Ellos

fueron los que elaboraron el discurso, los que fueron calando en la sociedad con

su mensaje, los que convencieron a los partidos, los que propiciaron la salida del

armario de nuevos referentes, los que se defendieron con uñas y dientes ante el

SIDA y la muerte. (Martínez Vergel, 2005, p.87).

Es decir, las sinergias de muchos y muchas anónimamente, posibilitan las luchas

con su iniciativa, su respaldo y su presencia, descartando y adquiriendo identificaciones

e identidades mediante esa participación reflexión.

32

El surgimiento de iniciativas de organización y consolidación de movimientos

sociales GLBTT, implica inventar métodos de identificación entre nosotros mismos

como grupo. De lo contrario, la situación es un estatuto político discapacitado y

fragmentado. Esta fue una dificultad que se resolvió y se está resolviendo todavía en

toda la región latinoamericana y a nivel mundial. Se convirtió, para los gays, en un desafío inicial:

Antes que se desarrollara la sensibilidad gay, los homosexuales constituían una

diáspora alienada de individuos dispersados, quienes vivían una existencia

fracturada en determinados nichos, en los que luchaban por borrar cualquier

marca de identificación que los pudiera comprometer ante los ojos de extraños,

rompiéndoles su cobertura y por tanto conduciéndolos a su caída profesional y

a la humillación personal. Para una minoría que intentaba tan vigorosamente

borrarse a sí misma, la unidad política resultaba una contradicción en los

términos. (Harris, 1997 p.16).

Las transiciones desde ese homosexual del armario hasta las militancias gays,

lesbianas y queer, nos presentan una parte de la historia del movimiento GLBTT de

Europa y América del Norte, que también se ha venido dando en América Latina. Han

sido procesos propios, pero se ha internalizado y replicado con gran éxito, las luchas emprendidas en esas otras latitudes. Los movimientos GLBTT en América Latina, por

ejemplo, tienen muy claro, entre sus íconos de lucha, los históricos momentos de la

lucha callejera en Stonewall, cuando se articula y organiza el movimiento gay militante

de EE.UU. Es la fecha equilavente al primero de mayo para los movimientos obreros.

Las luchas GLBTT no son recientes

Si se quisiera trazar un itinerario de lo que actualmente conocemos como

homosexualidades y, por extensión, de la sexualidad humana, esa ruta es tan larga

como la misma historia de la humanidad y de los mismos mamíferos. Y si se trata de

trazar la historia de un movimiento político que lucha en la actualidad contra un tipo de

discriminación con antecedentes de más de 2.000 años en la cultura judeo cristiana,

esa historia ha querido ser borrada pero permanece. En los efebos griegos; en los

sodomitas medievales quemados por la iglesia; en los berdaches indígenas americanos;

en los homosexuales de Europa encarcelados por los comunistas, los fascistas, los nazis

y los franquistas durante la primera mitad del siglo XX; en los gay/queers de Sao Paulo

y Bahía que han sido asesinados por odio; en los castigos policiales a los travestis y sus

clientes en Perú; y en un sinnúmero adicional de personas y acontecimientos, que llena

la cotidianeidad total de nuestras sociedades.

De forma similar a la historia de la esclavitud, de los negros, de las mujeres, de

los indios, la historia de las personas y grupos GLBTT es necesariamente la historia de

las violaciones y de la violencia que hemos sufrido. Al igual que con esas otras

colectividades, la historia GLBTT, nuestra historia, está cambiando. Nosotros y nosotras

también pertenecemos al futuro.

El movimiento GLBTT tiene por antecedente la historia humana entera, plena de

vivencias, vidas y experiencias. Al igual que la historia de las mujeres anteriormente, 33

aún hoy la historia GLBTT sigue estando negada, invisibilizada, o prohibida. De esta

forma, la historia de la homosexualidad en Occidente es una raíz que fortalece las

posiciones políticas y las demandas de estas personas y grupos (que actualmente se

organizan y luchan). Estas luchas son por: la dignidad de la persona humana, el derecho

a la pluralidad familiar y la intimidad, la igualdad y la libertad.

Ya lo señalaba André Gide en 1910, cuán difundida estaba lo que hoy se conoce

como homosexualidad, entre los animales y entre la mayoría de las culturas conocidas

cuando publicaba su Corydon33.

En la observación de otras culturas podemos trazar las formas históricas

adquiridas por la homosexualidad. En la cultura Occidental, en su fundamento griego,

encontramos un fuerte componente homosexual, como puede constatarse en las

lecturas de Homero ( Ilíada) o Platón ( Simposio), o en las ilustraciones de su cerámica34.

Durante el imperio romano la homosexualidad fue socialmente aceptable, y

Julio César o Adriano fueron abiertamente homosexuales o por lo menos bisexuales35.

Se trata de un pasado que, aunque no se debe idealizar por su violencia patriarcal

extrema y el régimen de opresión esclavista, no obstante se aleja mucho de esas

visiones en las que se relaciona la “decadencia romana” o el “paganismo” con el

“pecado nefando”. En la antigüedad griega y romana, decía un inteligente y anónimo

comentario en el Gay Community News de octubre de 1980:

La homosexualidad en el mundo greco romano era practicada casi

universalmente y casi universalmente aceptada como parte de la vida cotidiana.

Y sin embargo no existía en el sentido en que hoy la entendemos. Ni en Grecia

ni en Roma existían grupos de personas que se clasificaban a sí mismos o unos a

otros, como “homosexuales” o “heterosexuales” y se consideraban

recíprocamente con rechazo o incomprensión. Esta bisección del potencial

sexual humano parece ser una invención moderna. Tanto hombres como

mujeres en Grecia y Roma practicaban la homosexualidad y la heterosexualidad

en diferentes circunstancias sociales, en diferentes momentos en sus vidas, y

según distintas obligaciones religiosas, políticas y rituales, sin por ello establecer

ninguna distinción ética entre ellas.

Al final de la antigüedad europea, el hundimiento del imperio romano culminó

con la adopción de la religión cristiana como religión oficial. Ya desde Pablo de Tarso, el

cristianismo inicial era homofóbico y pronto esta tendencia dominó en el imperio

romano, conforme se obligaba a su población a abandonar el paganismo y a

convertirse en cristianos. Esta situación en Europa continuó durante la Edad Media,

donde se llegó a castigar la sodomía con la hoguera.

33 Gide (1971), Corydon. Publicado originalmente en 1910. Véase también D. Halperin, (1990), o F.M.

Mondimore (2005).

34 El análisis hoy clásico, que sacó del armario a la homosexualidad en los estudios sobre la Grecia antigua, fue el de Kenneth Dover (2008).

35 Véase el reconocido trabajo de Eve Keuls (1993). También, Eslava Galán (1997)

34

Occidente descubrió, con su proceso colonizador moderno, otras formas

sociales de sexualidades que hoy día relacionaríamos con lo queer o lo GLBTT36. La reacción fue la eliminación y la anulación. De este proceso, por ejemplo, nos queda la

información sobre un fenómeno que los colonizadores europeos de América del Norte,

llamaron el “berdache”. Como señala Mondimore:

Los europeos describieron a los hombres berdaches como “sodomitas

dedicados a prácticas infames” que “se abandonaban a las pasiones más

odiosas”. Les horrorizó saber que la conducta sexual cruzada y homosexual

entre los indios no era solo tolerada, sino respetada, e incluso reverenciada por

algunos grupos indios (Mondimore 2005 p.30).

Estos sujetos elegían parejas sexuales y matrimoniales de su mismo sexo

biológico. Algunos eran célibes y todos tenían acceso a los mundos de los espíritus. Se

les consideraba incluso héroes culturales. Algunos pueblos tenían mitos de castigo a

quienes quisieran impedir que alguna persona se hiciera berdache. En las culturas de

las praderas de América del Norte, los berdaches eran las parejas preferidas por

muchos guerreros, ya que aunaban las características de las mujeres con las de los

hombres, y además tenían acceso a los espíritus. Cumplían un papel que no lograban ni

el hombre ni la mujer. Existían berdaches en casi todo el continente americano, y

también sujetos similares en Asia. Eran chamanes y sacerdotes dotados de cualidades

excepcionales37.

Hoy ya nos resulta incongruente considerar a esas personas en aquellas

culturas, según los términos sociales y sexuales de nuestra propia cultura, pero en los

casos de Grecia antigua o los berdaches, la imposición de una visión homofóbica los

destruyó.

Extrapolar la raíz histórica del movimiento social GLBTT de esta forma tan

general, nos permite construir un fuerte argumento político para hacer valer, hoy en

día, el respeto de la dignidad humana de las personas GLBTT. Estos antecedentes

históricos hacen que, como sociedad, debamos reflexionar sobre lo que significamos

cuando nos referimos a la homosexualidad. Se pueden resumir algunos hechos sobre

la sexualidad humana. Los antecedentes históricos, incluyendo los dos citados,

confirman la existencia del erotismo entre personas del mismo sexo (homosexualidad),

durante miles de años hasta hoy y en épocas y culturas diferentes. También, en

algunas culturas como la Sambia de Nueva Guinea, o las culturas visitadas por Margaret

Mead en esas regiones del Pacífico, y en muchas otras culturas, la homosexualidad ha

36 Véase por ejemplo Bleys (1995).

37 Debido a su relación especial con los dioses y los espíritus, el hombre berdache era a menudo el chamán del grupo o el “hechicero”. Al combinar las funciones de cura y médico, el chamán atendía a los enfermos y oficiaba en las ceremonias religiosas organizadas para asegurar el éxito en la cacería y en la guerra, y se creía que tenía el don de la adivinación y de la interpretación de los sueños. Además de sus poderes sobrenaturales, los hombres berdache eran adorados como artistas, y se creía que su habilidad para hacer cerámica y para bordar era excepcional (Mondimore, 2005 p.32).

35

sido aceptada como aspecto normal de la sexualidad humana, y fue practicada en algún

momento por la mayoría de las personas en determinadas sociedades38.

Durante la modernidad, encontramos antecedentes de organización y liberación

en Europa, durante el siglo XVIII, cuando con la Revolución Francesa y el Código

Napoleónico se abolieron las discriminaciones y persecuciones contra personas que

practicasen la sodomía (hoy homosexualidad). Esto se logró por presiones de grupos de

sodomitas.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX es posible señalar un conjunto de

pioneros de los estudios y movimientos homosexuales en Europa y Estados Unidos.

Entre estos primeros teóricos y luchadores destaco a Karl Heinz Ulrichs, quien logró

(…) conceptualizar por primera vez a las personas que sienten atracción por

otras de su mismo sexo como un grupo claramente definido, así como el haber

propuesto una teoría para explicar el fenómeno y haber iniciado una lucha

política por la despenalización sobre la base de que no hay responsabilidad

moral de ningún tipo en el hecho de sentir atracción por personas del mismo

sexo (Herrero Brasas, 2001 p.248).

Otros señalados autores y activistas de la liberación gay durante los siglos XIX y

XX incluyen a K.M.Kertbeny (1824-1882) , quien escribiera por la liberación e inventara la misma palabra homosexual en 186939 . El notable escritor y dramaturgo inglés Oscar Wilde (1854-1900) se convirtió en el símbolo de la persecución homofóbica que

caracterizaría al imperio británico en su Era Victoriana, y que se extendería

posteriormente por otros países . En Alemania, paralelamente a la tendencia homosexual de la sociedad masculina en la institución militar y en la nobleza

(incluyendo a Luis de Baviera y desde la alta oficialidad militar llegando hasta el mismo

Kaiser) Magnus Hirschfeld (1868-1935) elaboró el concepto de “travestismo” y quien creía que la orientación sexual era un rasgo que ocurría naturalmente y que ameritaba

la investigación científica y la emancipación política en vez de la hostilidad social. Walt

Witman (1819-1892) el conocido poeta de Estados Unidos, fue un apasionado del

“amor entre camaradas”, ayudando a presentar una perspectiva humanista positiva de

ese eros. Por último, hace falta recordar a Sigmund Freud (1856-1939), quien no solamente es un defensor del patriarcado y falocéntrico misógino. También, en su obra

podemos apreciar la evolución de sus nociones sobre la homosexualidad, desde una

perversión a sublimar, luego como una fase en el desarrollo de la sexualidad de las

personas, y finalmente la consideró como una orientación sexual más, entre la infinita

multiplicidad del deseo, donde no existe la normalidad.

El movimiento por la liberación GLBTT viene dándose prácticamente desde el

siglo XIX y consecuentemente ha pasado por varias etapas. También, se ha ido

difundiendo internacionalmente, a partir de luchas en países europeos y de América

del Norte, relacionadas con:

38 Por ejemplo, véanse los clásicos de Margaret Mead (1995) y de Gilbert H. Herdt (1993, 1998, y 1999).

Sobre el caso brasileño véase Trevisan (2007).

39 Sobre Kertbeny, véase Johnatan Ned Katz, 2008.

36

(…) demandas por reconocimiento o contra opresiones simbólicas. Los nuevos

movimientos sociales trajeron en sus discursos, la valorización de principios

como libre organización, autogestión, democracia de base, derecho a la

diversidad, respeto a la individualidad, respeto a la identidad local y regional, y

noción de libertad individual asociada a la libertad colectiva. (Máximo Prado y

Viana Machado, 2008 p.85).

Durante la Segunda Guerra Mundial, tanto como durante la Primera, en Estados

Unidos se reporta mucho erotismo entre los soldados que están acuartelados o que

luchan en los frentes extranjeros, y entre las mujeres que han quedado a cargo de la

producción en las fábricas. Después de la guerra se originan numerosas parejas de

homosexuales que regresan y se establecen sobre todo en San Francisco de California y

en la ciudad de Nueva York. De aquí surgirán los guetos GLBTT, mezclados siempre con

otros refugios para negros, chinos, inmigrantes, pobres y otros marginales. Conviven en

esas mismas ciudades, otras parejas homosexuales, más conservadoras y ricas. El

movimiento homosexual en este país fue transversal a las clases sociales, y un estudio

estrictamente clasista nos podría desorientar, pues también entre los grupos gay

lésbicos conservadores se organizaron movimientos y luchas de resistencia al

heterocentrismo.

Durante las décadas de 1940 y 1950 se desarrollan actividades del llamado

Movimiento homófilo, que incluía asociaciones gay como la Mattachine Society y otras,

las cuales nunca tuvieron mucha membresía y no presentaban posturas de lucha, en

una sociedad aprisionada por la homofobia del macartismo, encarnada en la figura del

homosexual escondido en el armario como el mencionado director del FBI, J. Edgar

Hoover.

La cultura gay se desarrolla en Estados Unidos en el contexto del ascenso de esa

nación a potencia hegemónica mundial, incluyendo la misma noción de gay, que hoy

está incorporada hasta en la lengua española, de la forma gai. 40

Los procesos de liberación gay se unen y confluyen en y con movimientos de

cambio social general, a partir de la década de 1960, siendo Stonewall el momento que

se ha establecido por la comunidad académica gay y los mismos movimientos sociales

GLBTT, como el punto de cambio histórico de tendencia. Se abandonaba el armario

individualmente y se luchaba organizadamente en lo colectivo, por un cambio político

cultural, enmarcado en las rebeliones juveniles y estudiantiles, los hippies, la guerra contra Estados Unidos en Viet Nam, la revolución cubana y las guerrillas por toda

América Latina.

El movimiento GLBTT de Estados Unidos ha sido una influencia decisiva en todo

el mundo. También han tenido importancia internacional otros movimientos GLBTT de

países europeos como Holanda o más recientemente España. Se viene configurando un

40 Sobre el desarrollo histórico del movimiento GLBTT en Estados Unidos entre 1869-1995, véase el excelente libro de Neil Miller (1995), Cap. 16 (homosexualidad en fuerzas armadas durante Segunda Guerra), y la Sección IV: Antes de Stonewall, especialmente Cap. 18 sobre el macartismo. Martin Duberman (1993) reconoció el carácter de hito histórico general de Stonewall. Harris (1997) destacaba el uso de Stonewall en la “propaganda gay” (pp.246-247).

37

espacio internacional de política queer, una complejidad de relaciones,

comunicaciones, acciones conjuntas, encuentros y contactos permanentes mediante

los nuevos sistemas de comunicación, entre cada vez más personas y grupos GLBTT a lo

largo y ancho del planeta. Como lo señalan Máximo Prado y Viana y Machado,

(…) hoy percibimos que en varios países la mayoría de los grupos han

mostrado la tendencia a establecer intercambios ,cada vez mayores, entre las

iniciativas locales, estratégicamente ubicadas en la arena política, sobre el

formato de ONGs, con organizaciones nacionales y supranacionales, como

ILGA (International Lesbian and Gay Association) y la IGLHRC (International

Gay and Lesbian Human Rights Comisión) (…) Estas organizaciones actúan en

espacios de negociación internacional, tales como la ONU, la OMC y la APA,

incentivan y apoyan el protagonismo social en varias localidades a lo largo del

globo y promueven conferencias para compartir experiencias y programar

acciones conjuntas entre activistas de diversos lugares (Maximo Prado y Viana

Machado, 2008 p.104).

Las luchas GLBTT a partir de Stonewall.

El conflicto de Stonewall logró que el movimiento gay de Estados Unidos

creciera de forma gigantesca, por ejemplo el número de asociaciones gays se estimaba

en unas 10 antes de Stonewall (1969), y para 1973 ya eran casi 800.

Stonewall pertenecía a ese tipo de bares newyorquinos que se llamaban speak

easy (habla fácil), nombre semi secreto con que se identificaban los establecimientos

en el gueto gay. Los dueños de esos bares se sometían a todo tipo de chantajes

policiales. Para defenderse de la policía, los dueños de bares gays de Nueva York

cayeron bajo el control de la mafia. Stonewall era uno de esos bares regido por

mafiosos y sometido permanentemente al chantaje policial. Repitiendo acciones

previas, la policía lanzó un operativo contra ese establecimiento el 27 de junio de 1969:

Lo que ocurrió en este oscuro bar una noche de verano daría un vuelco radical a

la historia del mundo gay y, a la larga afectaría la historia del mundo moderno

en general, al dar lugar a la configuración social y política de una minoría que

ejerce una influencia cada vez mayor sobre las instituciones y la cultura. El

concepto de liberación y el sentido de la propia dignidad de innumerables

personas en todo el mundo se verían afectados decisivamente por aquellos

acontecimientos. (Herrero Brasas, 2001 p.280)

Procediendo con el allanamiento y la redada contra Stonewall, los asistentes

fueron atados y arrastrados afuera del establecimiento y llevados hacia los camiones

de la policía. Pero, por primera vez en la historia de la ciudad, aquella violencia de la

policía contra los asistentes al bar fue respondida, espontáneamente (se dice que una

drag queen empezó la defensa contra la policía), con violencia, por una muchedumbre

que se había formado en la calle. Entonces,

Pronto llegó una unidad anti disturbios y con ello la situación empeoró. La

beligerancia de gays y lesbianas era cada vez mayor, masas de gente atacaban a

la policía, el tráfico estaba cortado y los vehículos policiales eran furiosamente

38

asaltados (…) La noche siguiente se produjeron los enfrentamientos, esta vez de

modo más violento que la primera noche, levantándose barricadas, lanzando

ladrillos y piedras, e incendiando contenedores de basura. Eran unos dos mil

hombres y mujeres los que se enfrentaron esa noche con cuatrocientos policías.

Los disturbios continuaron produciéndose noche tras noche hasta la madrugada

del 2 de julio (Herrero Brasas, 2001 p.281).

Las luchas por los derechos GLBTT en Estados Unidos, a partir de Stonewall

adquirieron nuevo sentido. Salirse del armario permitía una participación individual

profunda y vitalmente abarcadora y esto impulsaba a la acción colectiva, no solo en los

estilos de vida sino en las luchas por dignidades y derechos. De Estados Unidos, estas

tendencias se encontraron con las provenientes de Europa y casi contemporáneamente

en lugares como Brasil o las grandes urbes latinoamericanas como Sao Paulo o Río,

Buenos Aires y el Distrito Federal mexicano, se desarrollan también movimientos y

luchas, en un panorama diverso, difícil y complicado, pero sin embargo cada día más

grande e importante.

39

CAPÍTULO 3

LOS MAYORES AVANCES

EN POLÍTICAS Y DERECHOS GLBTT:

ARGENTINA, URUGUAY, CHILE Y MÉXICO

En principio estoy un poco sorprendida por el

tenor, el tono y el contenido que ha tomado el

discurso. La verdad es que es muy

preocupante escuchar expresiones como

“guerra de Dios”, “proyectos del demonio”, y

cosas que realmente te remiten a tiempos de

la inquisición, a tiempos medievales. Y sobre

todo provenientes de aquellos que deberían

instar a la paz, a la tolerancia, a la diversidad y

al diálogo.

Cristina Fernández Wilhelm,

Presidenta de Argentina

(2010, 12 julio)41

En este capítulo realizo dos tareas: primero, precisar, con el análisis, las

características generales que tienen los movimientos GLBTT en la región

latinoamericana. Luego estudio las tendencias y características específicas para cada

país. Se incluyen los países que marcan la tendencia más positiva y de mayor

transformación social. Enfatizo los períodos más recientes, concentrándome en la triple

temática de: organizaciones, persecuciones (homofobia), y luchas y transformaciones

políticas y jurídicas. También señalo el aporte analítico y crítico que se obtiene de profundizar en dos países, en este caso Brasil y Costa Rica.

Desarrollos nacionales de movimientos y derechos GLBTT en América Latina

Para el estudio de los movimientos sociales GBLTT en la región latinoamericana,

es posible empezar con características innovadoras que encontramos en ellos. Estos

movimientos, como señalé en los capítulos anteriores, ya han trazado un camino

político en América Latina. Mi interés en este y los próximos capítulos es examinar

algunos aspectos determinantes de los países de la región. Observar en ellos cómo la

política marica, o queer, tiene repercusiones nunca antes vistas. Durante los últimos

41 Declaraciones a TV Pública Argentina durante una visita a China.

40

tres a cinco años, en la región se viene produciendo una oleada de movimientos y

luchas GLBTT, con importantes avances en general, aunque subsiste un grupo de países

y sociedades más bien estancados en la discriminación y la represión, todos ellos

centroamericanos (incluyendo la República Dominicana)42.

El hecho de ver de forma general particularidades de cada país, nos servirá para

fortalecer el análisis y poder establecer relaciones con la situación de Costa Rica y de

Brasil. Se logra así presentar las importantes tendencias que el movimiento GLBTT en

América Latina ha construido: cada vez más organiza y fortalece sus estructuras y

membresía, ejerce creciente influencia política (hay que tomarlos en cuenta), y viene

obteniendo importantes avances, convirtiéndose en un centro de lucha por derechos,

como lo fueran las luchas por los derechos de las mujeres en décadas recientes. Y que

no hay justificación para seguir silenciando estas luchas, por sus dimensiones, por el mismo proceso de liberación humana; porque hay en Latinoamérica cada vez más

gente GLBTT organizada, protestando, educándose, y sobre todo estableciendo las

nuevas formas en que las sociedades permiten espacios para las ciudadanías plenas

para cuerpos y sujetos habitables. Los países que se discutirán en este capítulo, nos muestran las rutas que han seguido para alcanzar los mayores logros en América

Latina.

Se trata de luchas que se originan y motivan por la necesidad y el deseo de

reducir las discriminaciones y agresiones sufridas por personas y movimientos GLBTT.

Sin embargo, estas personas y colectivos se vienen convirtiendo en agentes de

transformación social, como señalaba en capítulos anteriores, pues,

(…) tienden a ocupar espacios donde no existen instituciones o donde éstas han

dejado de responder (según la percepción de la gente) a las necesidades y

demandas de la sociedad (Herrero Brasas, 2001 p.281).

Los movimientos GLBTT en la región han luchado contra estados y sociedades,

contra la Iglesia Católica y otras agrupaciones fundamentalistas y contra muchos

partidos políticos. Estas instituciones no tienen capacidad para interpelar a los

movimientos GLBTT. Lo político GLBTT se constituye en espacios no tradicionales como

el deseo, las emociones o el tiempo. Sin embargo, también se vienen concretando esas

aspiraciones humanas, en los espacios tradicionales, encontrándonos un proceso de

asimilación de los GLBTT por las sociedades y los estados, mediante la normalización e

integración (al reconocer derechos).

42 Que en numerosas organizaciones y proyectos internacionales aparece conjuntamente con los otros países centroamericanos. Esto se debe a que la República Dominicana ahora no puede integrarse bien en el Caribe latinoamericano, porque Puerto Rico es parte de Estados Unidos y porque Cuba sufre aislamiento y bloqueo. Con su vecino Haití hay intensas relaciones sociales, pero con dificultades económicas y de la lengua. República Dominicana y Centroamérica se han unido a Estados Unidos, mediante un mismo Tratado de Libre Comercio. Existen también, por ejemplo, compras conjuntas de medicamentos por República Dominicana y Centroamérica. República Dominicana es un estado asociado

al proyecto de SICA (Sistema de Integración Centroamericana). CEPAL, elabora un informe en el que estudia la evolución económica y la reciente crisis (2008-2009), de Centroamérica y la República Dominicana. Esta asociación ha sido promovida desde los OFIs y otros OI. Cf. CEPAL, (2009 14 abril).

41

América Latina se caracteriza por tener una población muy joven y lo mismo

sucede con los nuevos movimientos GLBTT de las últimas dos décadas. Actualmente, el

auge de estos movimientos se debe en medida decisiva, a la creciente participación de

jóvenes activistas que ya no han sufrido etapas o fases vitales de homofobia

internalizada en forma del homosexualismo de los armarios. Más bien, son jóvenes que

irrumpen con personalidades posmodernas y desencantados de toda la política

tradicional, incluyendo las costumbres y normas sociales y las creencias patrióticas o

del catolicismo de doble moral.

Adentro y también más allá de los márgenes de la sociedad heterocéntrica, las

personas GLBTT, pese a su diversidad y diferencias comparten varias características que

los convierten en actores protagónicos exitosos en múltiples luchas por

reconocimientos y derechos. Los movimientos GLBTT han logrado mundializarse e

impactar profundamente las vidas de prácticamente todas las personas en el planeta.

Han introducido filosófica y políticamente un cambio cultural, donde se desarrollan

luchas políticas por definir la sexualidad, el cuerpo, la moralidad, la ética, la vida misma

de la humanidad y de cada persona.

Según Reguillo (2000 p.150), las juventudes latinoamericanas en tanto

articulada en movimientos sociales (y los movimientos GLBTT también) desarrollan

alteraciones sociales relevantes, pese a las constricciones y asimilaciones impuestas por

el mercantilismo:

1. Poseen una conciencia planetaria, globalizada, que puede considerarse como

una vocación internacionalista. Nada de lo que pasa en el mundo les es ajeno, se

mantienen conectados a través de complejas redes de interacción y consumo, dentro y

fuera de los circuitos del mercado.

2. Priorizan los pequeños espacios de la vida cotidiana como trincheras para

impulsar la transformación global.

3. Hay un respeto casi religioso por el individuo, que se convierte en el centro

de las prácticas. Puede decirse que la escala es individuo-mundo y que el grupo de

pares no es ya un fin en sí mismo (como sucedía en la década de los ochenta), sino una

mediación que debe respetar la heterogeneidad. Durante la primera década del siglo

XXI reaparecen las acciones colectivas y las tendencias comunitarias.

4. Existe una selección cuidadosa de las causas sociales en las que se involucran.

Sus protestas tienen dedicatorias explícitas y van de las grandes transnacionales, a las

policías y gobiernos locales. (Cf. Reguillo, 2000 pp.142-143).

Las políticas de los movimientos sociales GLBTT en América Latina.

Cuando el movimiento GLBTT se globaliza o internacionaliza, adquiere gran

presencia en América Latina, en importante medida con el auge de las luchas sociales y

estatales contra el SIDA. En esos momentos en la región dominaban los regímenes

neoliberales (Salinas de Gortari, Collor de Mello, Menem, por ejemplo), y entre la gente

afectada por el SIDA (sus amigos, parientes y otros) las luchas se tornan desesperadas

por las terribles formas de la enfermedad y por su estigmatización social y política, lanzando a grandes cantidades de personas a la acción política directa. Lo que en una