Fábulas Literarias by Tomás de Iriarte - HTML preview

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Disimularon el chasco.

La rana por los semblantes45

Bien conoció, sin embargo,

Que habían de ser muy pocas

Las palmadas y los bravos.

Salióse del corro y dijo:

"¡Cómo desentona el asno!"50

Este replicó: "Los tiples

Sí que están desentonados."

—"Quien lo echa todo a perder

(Añadió un grillo chillando)

Es el cerdo."—"Poco a poco55

(Respondió luego el marrano);

Nadie desafina más

Que la cigarra, contralto."

—"Tenga modo, y hable bien{44}

(Saltó la cigarra); es falso;60

Esos tábanos tenores

Son los autores del daño."

Cortó el león la disputa,

Diciendo: "¡Grandes bellacos!

¿Antes de empezar la solfa,65

No la estabais celebrando?

Cada uno para sí

Pretendía los aplausos,

Como que se debería

Todo el acierto a su canto.70

Mas viendo ya que el concierto

Es un infierno abreviado,

Nadie quiere parte en él,

Y a los otros hace cargos.

Jamás volváis a poneros75

En mi presencia: ¡mudaos!

Que si otra vez me cantáis,

Tengo de hacer un estrago."

¡Así permitiera el Cielo

Que sucediera otro tanto80

Cuando, trabajando a escote

Tres escritores o cuatro,

Cada cual quiere la gloria

Si es bueno el libro, o mediano,

Y los compañeros tienen85

La culpa si sale malo!

FÁBULA XLIV

La Espada y el Asador

( Contra dos especies de malos traductores. ) Sirvió en muchos combates una espada

Tersa, fina, cortante, bien templada,

La más famosa que salió de mano

De insigne fabricante toledano.

Fué pasando a poder de varios dueños,5

Y airosos los sacó de mil empeños.

Vendióse en almonedas diferentes{45}

Hasta que por extraños accidentes

Vino, en fin, a parar (¡quién lo diría!)

A un obscuro rincón de una hostería,10

Donde, cual mueble inútil arrimada,

Se tomaba de orín. Una criada,

Por mandado de su amo el posadero,

Que debía de ser gran majadero,

Se la llevó una vez a la cocina,15

Atravesó con ella una gallina,

Y héteme un asador hecho y derecho

La que una espada fué de honra y provecho.

Mientras esto pasaba en la posada,

En la corte comprar quiso una espada20

Cierto recién llegado forastero,

Transformado de payo en caballero.

El espadero, viendo que al presente

Es la espada un adorno solamente,

Y que pasa por buena cualquier hoja,25

Siendo de moda el puño que se escoja,

Díjole que volviese al otro día.

Un asador que en su cocina había

Luego desbasta, afila y acicala,

Y por espada de Tomás de Ayala30

Al pobre forastero, que no entiende

De semejantes compras, se le vende;

Siendo tan picarón el espadero

Como fué mentecato el posadero.

Mas ¿de igual ignorancia o picardía35

Nuestra nación quejarse no podría

Contra los traductores de dos clases,

Que infestada la tienen con sus frases?

Unos traducen obras celebradas,

Y en asadores vuelven las espadas;40

Otros hay que traducen las peores,

Y venden por espadas asadores.

{46}

FÁBULA XLV

Los cuatro Lisiados

( Las obras que un particular puede desempeñar por sísolo, no merecen se emplee en ellas el trabajo demuchos hombres. )

Un mudo a nativitate,

Y más sordo que una tapia,

Vino a tratar con un ciego

Cosas de poca importancia.

Hablaba el ciego por señas,5

Que para el mudo eran claras;

Mas hízole otras el mudo,

Y él a obscuras se quedaba.

En este apuro, trajeron,

Para que los ayudara,10

A un camarada de entrambos,

Que era manco por desgracia.

Éste las señas del mudo

Trasladaba con palabras,

Y por aquel medio el ciego15

Del negocio se enteraba.

Por último resultó,

De conferencia tan rara,

Que era preciso escribir

Sobre el asunto una carta.20

"Compañeros, saltó el manco,

Mi auxilio a tanto no alcanza;

Pero a escribirla vendrá

El dómine, si le llaman."

—"¿Qué ha de venir (dijo el

ciego),25

Si es cojo, que apenas anda?

Vamos, será menester

Ir a buscarle a su casa."

Así lo hicieron; y al fin

El cojo escribe la carta;30

Díctanla el ciego y el manco,

Y el mudo parte a llevarla.

Para el consabido asunto{47}

Con dos personas sobraba;

Mas, como eran ellas tales,35

Cuatro fueron necesarias.

Y a no ser porque ha tan poco

Que en un lugar de la Alcarria

Acaeció esta aventura,

Testigos más de cien almas,40

Bien pudiera sospecharse

Que estaba adrede inventada

Por alguno que con ella

Quiso pintar lo que pasa

Cuando, juntándose muchos45

En pandilla literaria,

Tienen que trabajar todos

Para una gran patarata.

FÁBULA XLVI

El Pollo y los dos Gallos

( No ha de considerarse en un autor la edad, sino eltalento. ) Un Gallo, presumido

De luchador valiente,

Y un Pollo algo crecido,

No sé por qué accidente

Tuvieron sus palabras, de manera5

Que armaron una brava pelotera.

Dióse el Pollo tal maña,

Que sacudió a mi Gallo lindamente,

Quedando ya por suya la campaña,

Y el vencido sultán de aquel serrallo10

Dijo, cuando el contrario no lo oía:

"¡Eh! con el tiempo no será mal Gallo:

El pobrecillo es mozo todavía."

Jamás volvió a meterse con el Pollo;

Mas en otra ocasión, por cierto embrollo,15

Teniendo un choque con un Gallo anciano,

Guerrero veterano,

Apenas le quedó pluma ni cresta:

Y dijo al retirarse de la fiesta:{48}

"Si no mirara que es un pobre viejo...20

Pero chochea y por piedad le dejo."

Quien se meta en contienda,

Verbigracia de asunto literario,

A los años no atienda,

Sino a la habilidad de su adversario.25

FÁBULA XLVII

La Urraca y la Mona

( El verdadero caudal de erudición no consiste en hacinarmuchas noticias, sino en recoger con elección lasútiles y necesarias. )

A una Mona

Muy taimada

Dijo un día

Cierta Urraca:

"Si vinieras5

A mi estancia,

¡Cuántas cosas

Te enseñara!

Tú bien sabes

Con qué maña10

Robo, y guardo

Mil alhajas.

Ven, si quieres,

Y veráslas

Escondidas15

Tras de una arca."

La otra dijo:

"Vaya en gracia;"

Y al paraje

La acompaña.20

Fué sacando

Doña Urraca

Una liga

Colorada,

Un tontillo25

De casaca,

Una hebilla,{49}

Dos medallas,

La contera

De una espada,30

Medio peine,

Y una vaina

De tijeras;

Una gasa,

Un mal cabo35

De navaja,

Tres clavijas

De guitarra,

Y otras muchas

Zarandajas.40

"¿Qué tal? dijo;

Vaya, hermana,

¿No me envidia?

¿No se pasma?

A fe que otra45

De mi casta

En riqueza

No me iguala."

Nuestra Mona

La miraba50

Con un gesto

De bellaca;

Y al fin dijo:

"¡Patarata!

Has juntado55

Lindas maulas.

Aquí tienes

Quien te gana,

Porque es útil

Lo que guarda.60

Si no, mira

Mis quijadas.

Bajo de ellas,

Camarada,

Hay dos buches65

O papadas,

Que se encogen

Y se ensanchan.{50}

Como aquello

Que me basta,70

Y el sobrante

Guardo en ambas

Para cuando

Me haga falta.

Tú amontonas75

Mentecata,

Trapos viejos,

Y morralla;

Mas yo, nueces,

Avellanas,80

Dulces, carne

Y otras cuantas

Provisiones

Necesarias."

Y esta Mona85

Redomada

¿Habló sólo

Con la Urraca?

Me parece

Que más habla90

Con algunos

Que hacen gala

De confusas

Misceláneas

Y fárrago95

Sin substancia.

FÁBULA XLVIII

El Ruiseñor y el Gorrión

( Nadie crea saber tanto, que no tenga más que aprender. ) Siguiendo el son del organillo un día,

Tomaba el ruiseñor lección de canto,

Y a la jaula llegándose entre tanto

El Gorrión parlero, así decía:

"¡Cuánto me maravillo5

De ver que de ese modo

Un pájaro tan diestro{51}

A un discípulo tiene por maestro!

Porque al fin lo que sabe el organillo

A ti lo debe todo."10

—"A pesar de eso (el Ruiseñor replica),

Si él aprendió de mí, yo de él aprendo.

A imitar mis caprichos él se aplica:

Yo los voy corrigiendo

Con arreglarme al arte que él enseña;15

Y así pronto verás lo que adelanta

Un Ruiseñor que con escuela canta."

¿De aprender se desdeña

El literato grave?

Pues más debe estudiar el que más sabe.20

FÁBULA XLIX

El Jardinero y su Amo

( La perfección de una obra consiste en la unión de loútil y de lo agradable. ) En un jardín de flores

Había una gran fuente,

Cuyo pilón servía

De estanque a carpas, tencas y otros peces.

Únicamente al riego5

El jardinero atiende,

De modo que entre tanto

Los peces agua en que vivir no tienen.

Viendo tal desgobierno,

Su amo le reprende;10

Pues aunque quiere flores,

Regalarse con peces también quiere.

Y el rudo jardinero

Tan puntual le obedece,

Que las plantas no riega15

Para que el agua del pilón no merme.

Al cabo de algún tiempo

El amo al jardín vuelve,

Halla secas las flores,

Y amostazado, dice de esta suerte:20

"Hombre, no riegues tanto,{52}

Que me quede sin peces;

Ni cuides tanto de ellos,

Que sin flores, gran bárbaro, me dejes."

La máxima es trillada,25

Mas repetirse debe:

Si al pleno acierto aspiras,

Une la utilidad con el deleite.

FÁBULA L

Los dos Tordos

( No se han de apreciar los libros por su bulto ni porsu tamaño. ) Persuadía un tordo abuelo,

Lleno de años y prudencia,

A un tordo, su nietezuelo,

Mozo de poca experiencia,

A que, acelerando el vuelo,5

Viniese con preferencia

Hacia una poblada viña

E hiciese allí su rapiña.

"¿Esa viña dónde está?

(Le pregunta el mozalbete),10

¿Y qué fruto es el que da?"

—"Hoy te espera un gran banquete

(Dice el viejo), ven acá;

Aprende a vivir, pobrete."

Y no bien lo dijo, cuando15

Las uvas le fué enseñando.

Al verlas saltó el rapaz:

"¿Y ésta es la fruta alabada

De un pájaro tan sagaz?

¡Qué chica! ¡qué desmedrada!20

¡Ea, vaya! es incapaz

Que eso pueda valer nada.

Yo tengo fruta mayor

En una huerta, y mejor."

—"Veamos, dijo el anciano:25

Aunque sé que más valdrá

De mis uvas solo un grano."{53}

A la huerta llegan ya;

Y el joven exclama ufano:

"¡Qué fruta! ¡qué gorda está!30

¿No tiene excelente traza?..."

¿Y qué era? Una calabaza.

Que un tordo en aqueste engaño

Caiga, no lo dificulto,

Pero es mucho más extraño35

Que hombre tenido por culto

Aprecie por el tamaño

Los libros, y por el bulto.

Grande es, si es buena, una obra;

Si es mala, toda ella sobra.40

FÁBULA LI

El Fabricante de Galones y la Encajera

( No basta que sea buena la materia de un escrito; esmenester que también lo sea el modo de tratarla. )

Cerca de una Encajera

Vivía un Fabricante de galones.

"Vecina, ¡quién creyera

(Le dijo) que valiesen más doblones

De tu encaje tres varas5

Que diez de un galón de oro de dos caras!"

—"De que a tu mercancía

(Esto es lo que ella respondió al vecino)

Tanto exceda la mía,

Aunque en oro trabajas, y yo en lino,10

No debes admirarte,

Pues más que la materia vale el arte."

Quien desprecie el estilo,

Y diga que a las cosas sólo atiende,

Advierta que si el hilo15

Más que el noble metal caro se vende,

También da la elegancia

Su principal valor a la substancia.

{54}

FÁBULA LII

El Cazador y el Hurón

( A los que se aprovechan de las noticias de otros, y tienenla ingratitud de no citarlos. ) Cargado de conejos,

Y muerto de calor,

Una tarde de lejos

A su casa volvía un Cazador.

Encontró en el camino,5

Muy cerca del lugar,

A un amigo y vecino,

Y su fortuna le empezó a contar.

"Me afané todo el día

(Le dijo); pero ¡qué!10

Si mejor cacería

No la he logrado, ni la lograré.

"Desde por la mañana

Es cierto que sufrí

Una buena solana;15

Mas mira qué gazapos traigo aquí.

"Te digo y te repito,

Fuera de vanidad,

Que en todo este distrito

No hay cazador de más habilidad."20

Con el oído atento

Escuchaba un Hurón

Este razonamiento,

Desde el corcho en que tiene su mansión.

Y el puntiagudo hocico25

Sacando por la red,

Dijo a su amo: "Suplico

Dos palabritas, con perdón de usted.

"Vaya, ¿cuál de nosotros

Fué el que más trabajó?30

¿Esos gazapos y otros

Quién se los ha cazado sino yo?

"¡Patrón! ¿tan poco valgo,

Que me tratan así?

{55}

Me parece que en algo35

Bien se pudiera hacer mención de mí."

Cualquiera pensaría

Que este aviso moral

Seguramente haría

Al Cazador gran fuerza; pues no hay tal.40

Se quedó tan sereno

Como ingrato escritor

Que del auxilio ajeno

Se aprovecha, y no cita al bienhechor.

FÁBULA LIII

El Gallo, el Cerdo y el Cordero

( Suelen ciertos autores sentar como principios infaliblesdel arte aquello mismo que ellos practican. )

Había en un corral un gallinero;

En este gallinero un Gallo había;

Y detrás del corral, en un chiquero,

Un Marrano gordísimo yacía.

Ítem más, se criaba allí un Cordero,5

Todos ellos en buena compañía;

Y ¿quién ignora que estos animales

Juntos suelen vivir en los corrales?

Pues (con perdón de ustedes) el Cochino

Dijo un día al Cordero: "¡Qué agradable,10

Qué feliz, qué pacífico destino

Es el poder dormir! ¡Qué saludable!

Yo te aseguro, como soy gorrino,

Que no hay, en esta vida miserable,

Gusto como tenderse a la bartola,15

Roncar bien y dejar rodar la bola."

El Gallo por su parte al tal Cordero

Dijo en otra ocasión: "Mira, inocente,

Para estar sano, para andar ligero,

Es menester dormir muy parcamente.20

El madrugar, en Julio u en Febrero,

Con estrellas, es método prudente,

Porque el sueño entorpece los sentidos,

Deja los cuerpos flojos y abatidos."{56}

Confuso, ambos dictámenes coteja25

El simple Corderillo, y no adivina

Que lo que cada uno le aconseja

No es más que aquello mismo a que se inclina.

Acá entre los autores ya es muy vieja

La trampa de sentar como doctrina30

Y gran regla, a la cual nos sujetamos,

Lo que en nuestros escritos practicamos.

FÁBULA LIV

El Pedernal y el Eslabón

( La naturaleza y el arte han de ayudarse reciprocamente. ) Al eslabón de cruel

Trató el pedernal un día,

Porque a menudo le hería

Para sacar chispas de él.

Riñendo éste con aquél,5

Al separarse los dos,

"Quedaos, dijo, con Dios.

¿Valéis vos algo sin mí?"

Y el otro responde: "Sí,

Lo que sin mí valéis vos."10

Este ejemplo material

Todo escritor considere,

Que el largo estudio no uniere

Al talento natural.

Ni da lumbre el pedernal15

Sin auxilio de eslabón,

Ni hay buena disposición

Que luzca faltando el arte.

Si obra cada cual aparte,

Ambos inútiles son.20

{57}

FÁBULA LV

El Juez y el Bandolero

( La costumbre inveterada no debe autorizar lo que larazón condena. ) Prendieron por fortuna a un Bandolero,

A tiempo cabalmente

Que de vida y dinero

Estaba despojando a un inocente.

Hízole cargo el Juez de su delito;5

Y él respondió: "Señor, desde chiquito

Fuí gato algo feliz en raterías;

Luego hebillas, relojes, capas, cajas,

Espadines robé, y otras alhajas;

Después, ya entrado en días,10

Escalé casas; y hoy, entre asesinos,

Soy salteador famoso de caminos.

Conque, vueseñoría no se espante

De que yo robe y mate a un caminante;

Porque este y otros daños15

Los he estado yo haciendo cuarenta años."

¿Al Bandolero culpan?

Pues ¿por ventura dan mejor salida

Los que, cuando disculpan

En las letras su error o su mal gusto,20

Alegan la costumbre envejecida

Contra el dictamen racional y justo?

FÁBULA LVI

La Criada y la Escoba

( Hay correctores de obras ajenas, que añaden máserrores de los que corrigen. ) Cierta criada la casa barría

Con una escoba muy puerca y muy vieja.

"Reniego yo de la escoba (decía):

Con su basura y pedazos que deja

Por donde pasa,5

Aun más ensucia que limpia la casa."{58}

Los remendones, que escritos ajenos

Corregir piensan, acaso de errores

Suelen dejarlos diez veces más llenos...

Mas no haya miedo que de estos señores10

Diga yo nada:

Que se lo diga por mí la criada.

FÁBULA LVII

El Naturalista y las Lagartijas

( A ciertos libros se les hace demasiado favor en criticarlos. ) Vió en una huerta

Dos Lagartijas

Cierto curioso

Naturalista.

Cógelas ambas,5

Y a toda prisa

Quiere hacer de ellas

Anatomía.

Ya me ha pillado

La más rolliza;10

Miembro por miembro

Ya me la trincha;

El microscopio

Luego le aplica.

Patas y cola,15

Pellejo y tripas,

Ojos y cuello,

Lomo y barriga,

Todo lo aparta,

Y lo examina.20

Toma la pluma,

De nuevo mira,

Escribe un poco,

Recapacita.

Sus mamotretos25

Después registra;

Vuelve a la propia

Carnicería.{59}

Varios curiosos

De su pandilla30

Entran a verle:

Dales noticia

De lo que observa;

Unos se admiran,

Otros preguntan,35

Otros cavilan.

Finalizada

La anatomía,

Cansóse el sabio

De Lagartija.40

Soltó la otra,

Que estaba viva.

Ella se vuelve

A sus rendijas,

En donde hablando45

Con sus vecinas,

Todo el suceso

Les participa.

"No hay que dudarlo,

No (las decía):50

Con estos ojos

Lo ví yo misma.

Se ha estado el hombre

Todito un día

Mirando el cuerpo55

De nuestra amiga.

¿Y hay quien nos trate

De sabandijas?

¿Cómo se sufre

Tal injusticia,60

Cuando tenemos

Cosas tan dignas

De contemplarse

Y andar escritas?

¡No hay que abatirse,65

Noble cuadrilla!

Valemos mucho,

Por más que digan."

¡Y querrán luego{60}

Que no se engrían70

Ciertos autores

De obras inicuas!

Los honra mucho

Quien los critica.

No seriamente,75

Muy por encima,

Deben notarse

Sus tonterías;

Que hacer gran caso

De Lagartijas,80

Es dar motivo

De que repitan:

"¡Valemos mucho,

Por más que digan!"

FÁBULA LVIII

La Discordia de los Relojes

( Los que piensan que con citar una autoridad, buenao mala, quedan disculpados de cualquier yerro, noadvierten que la verdad no puede ser más de una,aunque las opiniones sean muchas. ) Convidados estaban a un banquete

Diferentes amigos, y uno de ellos,

Que, faltando a la hora señalada,

Llegó después de todos, pretendía

Disculpar su tardanza. "¿Qué disculpa5

Nos podrás alegar?" (le replicaron).

Él sacó su reloj, mostróle, y dijo:

"¿No ven ustedes cómo vengo a tiempo?

Las dos en punto son."—"¡Qué disparate!

(Le respondieron); tu reloj atrasa10

Más de tres cuartos de hora."—"¡Pero, amigos!

(Exclamaba el tardío convidado)

¿Qué más puedo yo hacer que dar el texto?

Aquí está mi reloj"... Note el curioso

Que era este señor mío como algunos15

Que un absurdo cometen, y se excusan

Con la primera autoridad que encuentran.{61}

Pues, como iba diciendo de mi cuento,

Todos los circunstantes empezaron

A sacar sus relojes en apoyo20

De la verdad. Entonces advirtieron

Que uno tenía el cuarto, otro la media,

Otro las dos y veinte y seis minutos,

Éste catorce más, aquél diez menos:

No hubo dos que conformes estuvieran.25

En fin, todo era dudas y cuestiones.

Pero a la astronomía cabalmente

Era el amo de casa aficionado;

Y consultando luego su infalible,

Arreglado a una exacta meridiana,30

Halló que eran las tres y dos minutos,

Con lo cual puso fin a la contienda,

Y concluyó diciendo: "¡Caballeros!

Si contra la verdad piensan que vale

Citar autoridades y opiniones,35

Para todo las hay; mas, por fortuna,

Ellas pueden ser muchas, y ella es una."

FÁBULA LIX

El Topo y otros animales

( Nadie confiesa su ignorancia, por más patente queella sea. ) Ciertos animalitos,

Todos de cuatro pies,

A la gallina ciega

Jugaban una vez.

Un Perrillo, una Zorra5

Y un Ratón, que son tres;

Una Ardilla, una Liebre

Y un Mono, que son seis.

Éste a todos vendaba

Los ojos, como que es10

El que mejor se sabe

De las manos valer.

Oyó un Topo la bulla,

Y dijo: "Pues, pardiez,{62}

Que voy allá, y en rueda15

Me he de meter también."

Pidió que le admitiesen;

Y el Mono, muy cortés,

Se lo otorgó (sin duda

Para hacer burla de él).20

El Topo a cada paso

Daba veinte traspiés,

Porque tiene los ojos

Cubiertos de una piel;

Y a la primera vuelta,25

Como era de creer,

Facilísimamente

Pillan a su merced.

De ser gallina ciega

Le tocaba la vez;30

Y ¿quién mejor podía

Hacer este papel?

Pero él, con disimulo,

Por el bien parecer,

Dijo al Mono: "¿Qué hacemos?35

Vaya ¿me venda usted?"

Si el que es ciego, y lo sabe,

Aparenta que ve,

¿Quien sabe que es idiota,

Confesará que lo es?40

FÁBULA LX

El Volatín y su Maestro

( En ninguna facultad puede adelantar el que no sesujeta a principios. ) Mientras de un Volatín bastante diestro

Un principiante mozalbillo toma

Lecciones de bailar en la maroma,

Le dice: "Vea usted, señor Maestro,

"Cuánto me estorba y cansa este gran

palo5

Que llamamos chorizo o contrapeso;

Cargar con un garrote largo y grueso

Es lo que en nuestro oficio hallo yo malo.

"¿A qué fin quiere usted que me sujete,{63}

Si no me faltan fuerzas ni soltura?10

¿Por ejemplo, este paso, esta postura

No la haré yo mejor sin el zoquete?

"Tenga usted cuenta... No es difícil...

nada..."

Así decía, y suelta el contrapeso.

El equilibrio pierde... ¡Adiós! ¿Qué es eso?15

¿Qué ha de ser? una buena costalada.

"¡Lo que es auxilio juzgas embarazo,

Incauto joven! (el Maestro dijo):

¿Huyes del arte y método? ¡Pues, hijo,

No ha de ser éste el último porrazo!"20

FÁBULA LXI

El Sapo y el Mochuelo

( Hay pocos que den sus obras a luz con aquella desconfianzay temor que debe tener todo escritor sensato. )

Escondido en el tronco de un

árbol

Estaba un Mochuelo;

Y pasando no lejos un Sapo,

Le vió medio cuerpo.

"¡Ah de arriba, señor solitario!5

Dijo el tal escuerzo:

Saque usted la cabeza, y veamos

Si es bonito o feo."

—"No presumo de mozo

gallardo,

Respondió el de adentro;10

Y aun por eso a salir a lo claro

Apenas me atrevo;

Pero usted, que de día su garbo

Nos viene luciendo,

¿No estuviera mejor agachado15

En otro agujero?"

¡Oh qué pocos autores tomamos

Este buen consejo!

Siempre damos a luz, aunque malo,

Cuanto componemos;20

Y tal vez fuera bien sepultarlo;

Pero ¡ay, compañeros!

Más queremos ser públicos Sapos

Que ocultos Mochuelos.

{64}

FÁBULA LXII

El Burro del Aceitero

( A los que juntan muchos libros, y ninguno leen. ) En cierta ocasión un cuero

Lleno de aceite llevaba

Un Borrico, que ayudaba

En su oficio a un Aceitero.

A paso un poco ligero5

De noche en su cuadra entraba,

Y de una puerta en la aldaba

Se dió el golpazo más fiero.

"¡Ay! clamó: ¿no es cosa

dura

Que tanto aceite acarree,10

Y tenga la cuadra obscura?"

Me temo que se mosquee

De este cuento quien procura

Juntar libros que no lee;

¿Se mosquea? Bien está;15

Pero este tal, ¿por ventura

Mis fábulas leerá?

FÁBULA LXIII

La Contienda de los Mosquitos

( Es igualmente injusta la preocupación exclusiva a favorde la literatura antigua o a favor de la moderna. )

Diabólica refriega

Dentro de una bodega

Se trabó entre infinitos

Bebedores Mosquitos.

(Pero extraño una cosa:5

Que el buen Villaviciosa

No hiciese en su Mosquea

Mención de esta pelea.)

Era el caso que muchos,

Expertos y machuchos,10

Con tesón defendían

Que ya no se cogían{65}

Aquellos vinos puros,

Generosos, maduros,

Gustosos y fragantes,15

Que se cogían antes.

En sentir de otros varios,

A esta opinión contrarios,

Los vinos excelentes

Eran los más recientes,20

Y del opuesto bando

Se burlaban, culpando

Tales ponderaciones

Como declamaciones

De apasionados jueces,25

Amigos de vejeces.

Al agudo zumbido

De uno y otro partido

Se hundía la bodega,

Cuando héteme que llega30

Un anciano Mosquito,

Catador muy perito;

Y dice, echando un taco:

"¡Por vida del dios Baco...!

(Entre ellos ya se sabe35

Que es juramento grave):

Donde yo estoy, ninguno

Dará más oportuno

Ni más fundado voto;

Cese ya el alboroto.40

A fe de buen Navarro,

Que en tonel, bota o jarro,

Barril, tinaja, o cuba,

El jugo de la uva

Difícilmente evita45

Mi cumplida visita;

Y en esto de catarle,

Distinguirle y juzgarle,

Puedo poner escuela

De Jerez a Tudela,50

De Málaga a Peralta,

De Canarias a Malta,

De Oporto a Valdepeñas.{66}

Sabed, por estas señas,

Que es un gran desatino55

Pensar que todo vino

Que desde su cosecha

Cuenta larga la fecha,

Fué siempre aventajado.

Con el tiempo ha ganado60

En bondad, no lo niego;

Pero si él desde luego

Mal vino hubiera sido,

Ya se hubiera torcido;

Y al fin también había,65

Lo mismo que en el día,

En los siglos pasados,

Vinos avinagrados.

Al contrario, yo pruebo

A veces vino nuevo,70

Que apostarlas pudiera

Al mejor de otra era.

Y si muchos agostos

Pasan por ciertos mostos

De los que hoy se reprueban,75

Puede ser que los beban

Por vinos exquisitos

Los futuros Mosquitos.

Basta ya de pendencia;

Y por final sentencia80

El mal vino condeno,

Le chupo cuando es bueno,

Y jamás averiguo

Si es moderno o antiguo."

Mil doctos importunos,85

Por lo antiguo los unos,

Otros por lo moderno,

Sigan litigio eterno.

Mi texto favorito

Será siempre el Mosquito.90

{67}

FÁBULA LXIV

La Rana y la Gallina

( Al que trabaja algo, puede disimulársele que lo pregone;el que nada hace, debe callar. ) Desde su charco una parlera Rana

Oyó cacarear a una Gallina.

"Vaya (le dijo), no creyera, hermana,

Que fueras tan incómoda vecina.

Y con toda esa bulla, ¿qué hay de nuevo?"5

—"Nada, sino anunciar que pongo un huevo."

—"¿Un huevo solo? ¡Y alborotas tanto!"

—"Un huevo solo; sí, señora mía.

¿Te espantas de eso, cuando no me espanto

De oírte cómo graznas noche y día?10

Yo, porque sirvo de algo, lo publico;

Tú, que de nada sirves, calla el pico."

FÁBULA LXV

El Escarabajo

( Lo delicado y ameno de las buenas letras no agradaa los que se entregan al estudio de una erudiciónpesada y de mal gusto. )

Tengo para una fábula un asunto,

Que pudiera muy bien... pero algún día

Suele no estar la musa muy en punto.

Esto es lo que hoy me pasa con la

mía;

Y regalo el asunto a quien tuviere5

Más despierta que yo la fantasía;

Porque esto de hacer fábulas requiere

Que se oculte en los versos el trabajo,

Lo cual no sale siempre que uno quiere.

Será, pues, un pequeño Escarabajo10

El héroe de la fábula dichosa,

Porque conviene un héroe vil y bajo.

De este insecto refieren una cosa:

Que, comiendo cualquiera porquería,

Nunca pica las hojas de la rosa.15

Aquí el autor con toda su energía{68}

Irá explicando, como Dios le ayude,

Aquella extraordinaria antipatía.

La mollera es preciso que le sude

Para insertar después una advertencia20

Con que entendamos a lo que esto alude;

Y según le dictare su prudencia,

Echará circunloquios y primores,

Con tal que diga en la final sentencia:

Que así como la reina de las flores25

Al sucio Escarabajo desagrada,

Así también a góticos doctores

Toda invención amena y delicada.

FÁBULA LXVI

El Ricote erudito

( Descubrimiento útil para los que fundan su cienciaúnicamente en saber muchos títulos de libros. ) Hubo un Rico en Madrid (y aun dicen que

era

Más necio que rico),

Cuya casa magnífica adornaban

Muebles exquisitos.

"¡Lástima que en vivienda tan preciosa5

(Le dijo un amigo)

Falte una librería, bello adorno,

Útil y preciso!"

—"Cierto, responde el otro. ¡Que esa idea

No me haya ocurrido!...10

A tiempo estamos. El salón del norte

A este fin destino.

"Que venga el ebanista y haga estantes

Capaces, pulidos,

A toda costa. Luego trataremos15

De comprar los libros."

Ya tenemos estantes. "Pues ahora,

El buen hombre dijo,

¡Echarme yo a buscar doce mil tomos!

¡No es mal ejercicio!20

"Perderé la chabeta, saldrán caros,

Y es obra de un siglo...{69}

Pero ¿no era mejor ponerlos todos

De cartón fingidos?

"Ya se ve. ¿Por qué no? Para estos casos25

Tengo un pintorcillo

Que escriba buenos rótulos, e imite

Pasta y pergamino."

Manos a la labor. Libros curiosos,

Modernos y antiguos,30

Mandó pintar, y, a más de los impresos,

Varios manuscritos.

El bendito señor repasó tanto

Sus tomos postizos,

Que, aprendiendo los rótulos de muchos,35

Se creyó erudito.

Pues ¿qué más quieren los que sólo

estudian

Títulos de libros,

Si con fingirlos de cartón pintado

Les sirven lo mismo?40

FÁBULA LXVII

La Víbora y la Sanguijuela

( No confundamos la buena crítica con la mala. )

"Aunque las dos picamos (dijo un día

La Víbora a la simple Sanguijuela),

De tu boca reparo que se fía

El hombre, y de la mía se recela."

La Chupona responde: "Ya, querida;5

Mas no picamos de la misma suerte:

Yo, si pico a un enfermo, le doy vida;

Tú, picando al más sano, le das muerte."

Vaya ahora de paso una advertencia:

Muchos censuran, sí, lector benigno;10

Pero a fe que hay bastante diferencia

De un censor útil a un censor maligno.

{70}

FÁBULA LXVIII

El Ricacho metido a Arquitecto

( Los que mezclan voces anticuadas con las de buen uso,para acreditarse de escribir bien el idioma, le escribenmal y se hacen ridículos. ) Cierto Ricacho, labrando una casa

De arquitectura moderna y mezquina,

Desenterró de una antigua ruína,

Ya un capitel, ya un fragmento de basa,

Aquí un adorno y allá una cornisa,5

Media pilastra y alguna repisa.

Oyó decir que eran restos preciosos

De la grandeza y del gusto romano,

Y que arquitectos de juicio muy sano

Con imitarlos se hacían famosos.10

Para adornar su infeliz edificio,

En él a trechos los fué repartiendo.

¡Lindo pegote! ¡gracioso remiendo!

Todos se ríen del tal frontispicio,

Menos un quídam que tiene unos

lejos15

Como de docto, y es tal su manía,

Que desentierra vocablos añejos

Para amasarlos con otros del día.

FÁBULA LXIX

El Médico, el Enfermo y la Enfermedad

( Lo que en medicina parece ciencia y acierto, suele serefecto de pura casualidad. ) Batalla el enfermo

Con la enfermedad,

Él por no morirse,

Y ella por matar.

Su vigor apuran5

A cual puede más,

Sin haber certeza

De quién vencerá.

Un corto de vista,

{71}

En extremo tal,10

Que apenas los bultos

Puede divisar,

Con un palo quiere

Ponerlos en paz:

Garrotazo viene,15

Garrotazo va;

Si tal vez sacude

A la enfermedad,

Se acredita el ciego

De lince sagaz;20

Mas si, por desgracia,

Al enfermo da,

El ciego no es menos

Que un topo brutal.

¿Quién sabe cuál fuera25

Más temeridad,

Dejarlos matarse

O ir a meter paz?

Antes que te dejes

Sangrar o purgar,30

Ésta es fabulilla

Muy medicinal.

FÁBULA LXX

El Canario y el Grajo

( El que para desacreditar a otro recurre a medios injustos,suele desacreditarse a sí propio. ) Hubo un Canario que, habiéndose esmerado enadelantar en su canto, logró divertir con él a variosaficionados y empezó a tener aplauso. Un Ruiseñorextranjero, generalmente acreditado, hizoparticulares elogios de él, animándole con suaprobación.

Lo que el Canario ganó, así con este favorablevoto, como con lo que procuró estudiar para hacersedigno de él, excitó la envidia de algunos pájaros.Entre éstos había unos que también cantaban,bien o mal, y justamente por ello le perseguían.{72}Otros nada cantaban, y por lo mismo le cobraronodio. Al fin un Grajo, que no podía lucir por sí,quiso hacerse famoso con empezar a chillar públicamenteentre las aves contra el Canario. No acertóa decir en qué cosa era defectuoso su canto; perole pareció que para desacreditarle bastaba ridiculizarleel color de la pluma, la tierra en que habíanacido, etc., acusándole, sin pruebas, de cosas quenada tenían que ver con lo bueno o malo de sucanto. Hubo algunos pájaros de mala intenciónque aprobaron y siguieron lo que dijo el Grajo.

Empeñóse éste en demostrar a todos que el quehabían tenido hasta entonces por un Canario diestroen el canto, no era sino un borrico, y que lo queen él había pasado por verdadera música era en larealidad un continuado rebuzno. "¡Cosa rara!decían algunos; el Canario rebuzna; el Canarioes un borrico." Extendióse entre los animales lafama de tan nueva maravilla, y vinieron a ver cómoun Canario se había vuelto burro. El Canario, aburrido,no quería ya cantar; hasta que el Águila,reina de las aves, le mandó que cantase para ver sien efecto rebuznaba o no; porque, si acaso eraverdad que rebuznaba, quería excluirle del númerode sus vasallos los pájaros. Abrió el pico el Canario,y cantó a gusto de la mayor parte de los circunstantes.Entonces el Águila, indignada de la calumniaque había levantado el Grajo, suplicó a su señor,el dios Júpiter, que le castigase. Condescendió eldios, y dijo al Águila que mandase cantar al Grajo.Pero cuando éste quiso echar la voz, empezó, porsoberana permisión, a rebuznar horrorosamente.Riéronse todos los animales y dijeron: Con razónse ha vuelto asno el que quiso hacer asno al Canario.

{73}

FÁBULA LXXI

El Guacamayo y el Topo

( Por lo general pocas veces aprueban los autores lasobras de los otros, por buenas que sean; pero lohacen los inteligentes que no escriben. ) Mirándose al soslayo

Las alas y la cola un Guacamayo

Presumido, exclamó: "¡Por vida mía,

Que aun el Topo, con todo que es un ciego,

Negar que soy hermoso no podría!..."5

Oyólo el Topo y dijo: "No lo niego;

Pero otros guacamayos por ventura

No te concederán esa hermosura."

El favorable juicio

Se ha de esperar más bien de un hombre lego

Que de un nombre capaz, si es del oficio.11

FÁBULA LXXII

El Canario y otros Animales

( Hay muchas obras excelentes que se miran con la mayorindiferencia. ) De su jaula un día

Se escapó un Canario,

Que fama tenía

Por su canto vario.

"¡Con qué regocijo5

Me andaré viajando,

Y haré alarde, dijo,

De mi acento blando!"

Vuela con soltura

Por bosques y prados,10

Y el caudal apura

De dulces trinados.

Mas ¡ay! aunque invente

El más suave paso,

No encuentra viviente15

Que de él haga caso.{74}

Una Mariposa

Le dice burlando:

"Yo de rosa en rosa

Dando vueltas ando.20

"Serás ciertamente

Un músico tracio;

Pero busca oyente

Que esté más despacio."

—"Voy, dijo la

Hormiga,25

A buscar mi grano...

Mas usted prosiga,

Cantor soberano."

La Raposa añade:

"Celebro que el canto30

A todos agrade;

Pero yo entre tanto

"(Esto es lo primero)

Me voy acercando

Hacia un gallinero35

Que me está esperando."

—"Yo, dijo un Palomo,

Ando enamorado,

Y así el vuelo tomo

Hasta aquel tejado.40

"A mi palomita

Es ya necesario

Hacer mi visita;

Perdone el Canario."

Gorjeando estuvo45

El músico grato;

Mas apenas hubo

Quien le oyese un rato.

¡A cuántos autores

Sucede otro tanto!50

{75}

FÁBULA LXXIII

El Mono y el Elefante

( Muchos autores celebran solamente sus propias obrasy las de sus amigos o condiscípulos. ) A un congreso de varios animales

Con toda seriedad el Mono expuso

Que, a imitación del uso

Establecido entre hombres racionales,

Era vergüenza no tener historia,5

Que, al referir su origen y sus hechos,

Instruirlos pudiese y darles gloria.

Quedando satisfechos

De la propuesta idea,

El Mono se encargó de la tarea,10

Y el rey León en pleno consistorio

Mandó se le asistiese puntualmente

Con una asignación correspondiente,

Además de los gastos de escritorio.

Pide al ganso una pluma15

El nuevo autor; emprende su faena,

Y desde luego en escribir se estrena

Una histórica suma,

Que sólo contenía los anales

Suyos y de los monos compañeros;20

Mas pasando después años enteros,

Nada habló de los otros animales,

Que esperaron en vano

Volver a ver más letra de su mano.

El Elefante, como sabio, un día25

Por tan grave omisión cargos le hacía,

Y respondióle el Mono: "No te espantes;

Pues aun en esto a muchos hombres copio.

Obras prometo al público importantes,

Y al fin no escribo más que de mí propio."30

{76}

FÁBULA LXXIV

El río Tajo, una Fuente y un Arroyo

( Los escritores sensatos, aunque se digan desatinosde sus obras, continúan trabajando. ) En tu presencia, venerable Río,

(Al Tajo de este modo habló una Fuente)

De un Poeta me quejo amargamente,

Porque ha dicho (y no hay tal) que yo me río.

Un Arroyo añadió: Sí, Padre mío;5

Es una furia lo que ese hombre miente.

Yo voy a mi camino, no censuro,

Y, con todo, ha fingido que murmuro.

Dicen que el Tajo luego

Así les respondió con gran sosiego:10

"¿No tengo yo también oro en mi arena?

¿Pues qué? ¿De los Poetas os espantan

Los falsos testimonios?.... No os dé pena.

Mayores entre sí se los levantan.

Reid y murmurad enhorabuena."15

FÁBULA LXXV

El Caracol y los Galápagos

( Aunque se reúnan varios sujetos para escribir una obra,si carecen de ciencia, tan despreciable saldrá como si lahubiese escrito un ignorante solo. ) Aunque no es bueno el todo

Si no lo son las partes,

Y vale poco el Cuerpo

En que cada individuo poco vale,

Muchos que obras no estiman

De los particulares,5

Si estos las hacen juntos,

Con respeto las miran al instante.

Un Caracol terrestre

Al caer de la tarde

{77}

Salió a tomar el fresco,10

Y a un Galápago vió, que iba de viaje.

No se apresure hermano,

(Le dijo por burlarse

Del paso que llevaba)

Añadiendo otras pullas bien picantes.15

Diez Galápagos juntos

Topó mas adelante,

Que de un pequeño charco

Pasaban a buscar otro mas grande.

Y el Caracol entonces20

A cuadrilla tan grave

Dejó libre el camino,

Diciendo Únicamente; "Ustedes pasen."

Al Galápago solo

Tuvo por despreciable;25

Pero a los diez unidos

Tuvo como a personas de carácter.

FÁBULA LXXVI

La Verruga, el Lobanillo y la Corcova

( De las obras de un mal poeta, la más reducidaes la menos perjudicial. ) Cierto Poeta

(Que por oficio

Era de aquellos

Cuyos caprichos

Antes que puedan5

Ponerse en limpio

Ya en los Teatros

Son aplaudidos)

Trágicos dramas,

Comedias hizo,10

Varios Sainetes

De igual estilo.

Aunque pagado

De sus Escritos,

Pidió, no obstante,15

A un docto amigo

Que le dijera

Sin artificio{78}

Cuál de su aprecio

Era más digno.20

Él le responde:

"Yo más me inclino

A los sainetes."

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—"¿Por qué motivo?"

—"Tenga paciencia;25

Voy a decirlo...

Óigame un cuento

Nada prolijo.

"Una Verruga,

Un Lobanillo30

Y una Corcova,

¡Miren qué trío!

Diz que tenían

Cierto litigio

Sobre cuál de ellos35

Era más lindo.

Doña Joroba,

Por lo crecido,

La primacía

Llevarse quiso.40

Quiso, porque era

Don Lobanillo

Proporcionado,

Ser más pulido.

Mas la Verruga45

Pidió lo mismo,

Porque su gracia

Funda en lo chico.

"Esta contienda

Oyó un perito;50

Dióle gran risa,

Y al punto dijo:

¡Vaya, Verruga,

Que hablas con juicio!

Sois todos tres, a la verdad, tan buenos,55

Que bien puedes decir: Del mal el menos. "

{79}

PRINTED IN ENGLAND

AT THE OXFORD UNIVERSITY PRESS

NOTAS

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[1] Voz de que modernamente se valen los corruptores denuestro idioma, cuando pretenden ridiculizar a los que lehablan con pureza.

[2] Alude a la fábula que escribe Esopo del Caldero y la Olla,disculpándose con este ejemplo la impropiedad en que parecese incurre haciendo hablar, no sólo a los animales, sino auna las cosas inanimadas, como son el Manguito, el Abanico y elQuitasol.

[3] Amor patriæ [ratione] valentior omni. (Ovid., Ex Ponto,epist. iii, lib. i.)

[4] Los chinos estiman tanto la salvia, que por una caja deesta hierba suelen dar dos, y a veces tres, de té verde. Véase el Diccionario de Historia natural, de M. Valmont de Bomare,en el artículo Sauge.