Descripción del Río Paraguay - Desde la Boca del Xauru - Hasta la Confluencia del Parana by Profesor José Quiroga - HTML preview

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DESCRIPCION

DEL

RIO PARAGUAY,

DESDE LA

BOCA DEL XAURU

HASTA LA

CONFLUENCIA DEL PARANA,

POR EL

P. Jose Quiroga,

DE LA COMPAÑIA DE JESUS.

BUENOS-AIRES.

IMPRENTA DEL ESTADO,

1836.

NOTICIAS BIOGRAFICAS

DESCRIPCION

NOTICIAS BIOGRAFICAS

DEL

P. JOSE QUIROGA.

El P. José Quiroga, uno de los miembros mas ilustrados y laboriosos dela Compañia de Jesus en estas Provincias, nació en 1707 en Fabás,pequeña aldea de la jurisdiccion de la Coruña, en Galicia. La proximidadde este puerto, y la continua conmemoracion que se hacia en su familiade los viages de un deudo que frecuentaba las Colonias, avivaron sunatural deseo de visitarlas. Con este objeto emprendió el estudio de lasmatemáticas, en las que hizo rápidos y asombrosos progresos; y cuando suedad le permitió realizar sus designios, se embarcó para hacer suaprendizaje náutico. Toda su ambicion se reducia entonces á adquirir losconocimientos que se necesitan para ocupar el puesto de piloto.

En uno de estos viages trabó amistad con un religioso de la Compañia deJesus, que pasaba á las Indias para tomar parte en los trabajosevangélicos de sus hermanos. La pintura que este le hizo de suinstituto, y de las ventajas que ofrecia á los que manifestaban celo ytalentos, hicieron tan viva impresion en el ánimo del jóven Quiroga, quese decidió desde luego á tomar el hábito de San Ignacio. Sus superioresle incitaron á no abandonar sus estudios, en los que se hallaba bastanteadelantado; y para que no le faltasen estímulos, le brindaron con unacátedra de matemática, que fundaron expresamente en el colegio de BuenosAires.

Los servicios del nuevo profesor, provechosos á sus alumnos, lo fueronde un modo mas trascendental para el Gobierno, que por falta de unfacultativo, se hallaba á veces en la imposibilidad de resolvercuestiones importantes para el servicio público. Tal era la de los rumbos que debian seguirse en la medicion de las tierras del égido dela ciudad, y que, por no haber sido bien determinados en las concesionesde los primeros pobladores, hacian dudar de sus límites, quitando á lostítulos de propiedad su principal requisito.

El gobernador D. Domingo Ortiz de Rosas, que en 1744 se hallabainvestido del mando supremo de estas provincias, confió esta tarea al P.Quiroga, que desde entonces fué consultado con preferencia en todas lasempresas científicas.

Cuando la corte de España mandó explorar los puntos accesibles de lacosta patagónica, y los mas á propósito para establecer poblaciones, álos pilotos Varela y Ramirez, que vinieron á bordo de la fragata SanAntonio, se les asoció el P.

Quiroga, cuyo diario sirvió al P. Lozanopara redactar el que hemos publicado en el primer tomo de nuestracoleccion.

A su regreso de esta comision, los PP. de la Compañia le encargaronlevantára el mapa del territorio de Misiones:—obra vasta y dificil, nosolo por la naturaleza del terreno, sino por la falta de materiales yrecursos. A pesar de estas trabas, aceptó el P. Quiroga este encargo, ydespues de haber determinado con una prolija exactitud la posiciongeográfica de los treinta pueblos de Misiones, y la de las ciudades dela Asumpcion, Corrientes, Santa Fé, Colonia, Montevideo y Buenos Aires,redactó su mapa con los datos que le suministraron las relaciones editasé ineditas de

los

misioneros,

cuando

no

le

fué

posible

adquirirlospersonalmente.

Este trabajo, que no tiene en el dia mas mérito que el de su prioridad,fué publicado en Roma en 1753, por el calcógrafo Fernando Franceschelli,que, conformándose á la costumbre de su tiempo, le agregó en lasmárgenes varias noticias del Paraguay, y la tabla general de los gradosde latitud y longitud, segun las observaciones del autor.

Una de las partes mas incorrectas de este mapa es el curso del rioParaguay, y fué precisamente el que el P. Quiroga tuvo la oportunidad derectificar poco despues, cuando en 1752

acompañó al comisario español,D. Manuel Antonio de Flores, encargado de poner el marco divisorio en laboca del Jaurú, en cumplimiento del articulo 6 del tratado, ajustado enMadrid en 13 de Enero de 1750.

Este reconocimiento, único fruto de aquella laboriosa negociacion, fuéel último servicio prestado al gobierno por este docto religioso, y estambien el que mas honra su memoria. De este diario se valió D. Luis dela Cruz Cano de Olmedilla para la formacion de su gran mapa del Américameridional, que publicado en Madrid en 1775, y reproducido por Faden enLondres, en 1799, fué adoptado por Arrowsmith, en 1811.

Este documento hubiera corrido la suerte de casi todos los trabajos delos últimos jesuitas en estas regiones, á no haber sido por el cuidadodel P. Domingo Muriel (ó Ciriaco Morelli, como se le antojó llamarseen sus obras), que lo insertó en el apendice de su version latina de la História del Paraguay del P.

Charlevoix, de donde lo hemos extractado.

Circunscripto á los deberes de su estado, el P. Quiroga se resignó á unavida retirada en el colegio de Belen, en donde le fué intimado eldecreto de la supresion de su órden en 1767.

Expulsado de su patriaadoptiva, sin que le fuera permitido volver á la propia, buscó un asiloen Italia, donde acabó sus dias, sin mas consuelos que los queproporciona la religion á una conciencia libre de remordimientos.

Buenos Aires, Junio de 1836.

PEDRO DE ANGELIS.

DESCRIPCION

DEL RIO PARAGUAY.

§. I.

Origen del rio Paraguay, y rios que entran en él, hasta su

junta con elParaná.

El rio Paraguay tiene su orígen en una gran cordillera de serranias, quese estiende de oriente á poniente por centenares de leguas, y pasa alnorte de Cuyabá. De esta cordillera bajan al sur muchos arroyos yriachuelos, que juntos forman un bien caudaloso rio, que comienza á sernavegable cincuenta ó sesenta leguas mas arriba del Xaurú. Y todo el rioParaguay, desde dicha cordillera hasta la ciudad de las SieteCorrientes, en donde concurre con el Paraná, es tambien navegable,aunque sea con barcos grandes: pero estos no son los mejores para vencerlas corrientes, para lo cual mas aparentes son las falúas de remos, losbergantines ligeros y todo género de jabeques.

Desde el rio Xaurú arriba no sabemos que rios de consideracion entran enel Paraguay; pero es de creer que le entran algunos por la parte deleste, pues cuando llega al Xaurú ya viene caudaloso. La boca del Xaurúestá en 16 grados 25

minutos de latitud austral: y en 320 grados y 10minutos de longitud, contada desde la isla del Fierro hácia el oriente.Viene dicho rio de la parte occidental, y es navegable con canoas poralgunas leguas. Mas abajo del Xaurú se divide el Paraguay en dos brazoscaudalosos. El mayor corre con su canal estrecha, pero muy profunda, pormedio de los Xarayes: y por esta navegamos con nuestras embarcacionessin embarazo alguno. El otro brazo corre por algunas leguas por la parteoccidental de los Xarayes. Y en este, antes de volver á juntarse con elprimero, acaso entrará el rio Guabis, que corre desde los pueblos delos Chiquitos hácia el oriente, á no ser que el Guabis entre en unrecodo de la laguna del Caracará, que se comunica con el rio Paraguaycasi en la parte inferior de los Xarayes.

Mas abajo de los Xarayes entra por la parte oriental en el Paraguay elrio de los Porrudos, en la altura de 17 grados y 52

minutos. Este rio esbien caudaloso, y en él entra el de Cuyabá, como se dirá en otra parte.Otro brazo de este mismo rio entra mas abajo, y le dan los Portuguesesel nombre de Canal de Chiané, y por él suben con sus canoas losPaulistas que navegan á Cuyabá.

El rio Tacuarí, que trae tambien su corriente de la parte oriental,entra en el Paraguay por tres bocas, todas navegables.

La masseptentrional, por donde bajan los Paulistas, está en 19

grados. En lamisma parte del oriente entra con mucha corriente el rio Mboteteí, en 19grados y 20 minutos. En la márgen austral del Mboteteí estuvoantiguamente una poblacion de españoles, que se llamaba Xerez, la cualse desamparó por las persecuciones que padecian de los Paulistas. Estabaesta poblacion á treinta leguas de distancia del rio Paraguay, á lafalda de la gran cordillera que se estiende norte-sur entre los riosParaná y Paraguay.

En

las

grandes

crecientes

bajan

por

el

Mboteteímuchas tacuaras, ó cañas muy gruesas, arrancadas de sus márgenes, delas cuales se quedan muchas en las márgenes del rio Paraguay. Y es bienreparable, que en todo el márgen de este rio, desde el Mboteteí arriba,no se ve una tacuara.

Desde el Mboteteí, bajando por el rio Paraguay, se halla el estrecho queahora llaman de San Xavier, entre unos cerros, en 19 grados y 48minutos. Uno de los cerros está en el márgen oriental del rio, y otroscuatro ó cinco se ven en la banda occidental.

Otra notable estrechura tiene el Paraguay mas abajo de los tres cerrosque estan á la parte del occidente, llamados los Tres Hermanos, á lafalda de otro altísimo cerro, llamado Pan de Azucar, como doce leguasmas abajo de los Tres Hermanos, y es el mas alto de todos los que seencuentran desde la Asumpcion al Tacuarí. Está en la márgen oriental, ydesde allí se continua una cordillera hácia el oriente. Hay en la parteoccidental, en frente del Pan de Azucar, otro cerro pequeño, y en algunadistancia, á la parte del nord-oeste, se ve otro no muy grande. Laestrechura sobredicha, y el Pan de Azucar, estan en 21 grados 17minutos.

Se halla despues, bajando por el Paraguay, la boca del rio Tepotí en 21grados 45 minutos. Luego al frente de una isla, ó algo mas arriba, estála boca del rio Corrientes, llamado así por la gran corriente que trae.Este rio tiene su orígen junto á la fuente del Guatimí, que entra en elParaná sobre el Salto grande.

El rio Corrientes desemboca en el Paraguayen 22 grados y 2

minutos. A dos ó tres leguas de distancia se ve alsud-oeste el cerro de Galvan, que está solo en la banda occidental. Aquíbaja de la parte del este un ramo de la gran cordillera. A la banda delsur de dicho rio hay tambien muchos cerros, y una angostura de muchacorriente, con peñasquería á los lados del rio, y se llama este pasoItapucú-guazú. Está en 22 grados y 10 minutos.

Mas abajo está una puntade cordillera que forma otra angostura, y remata dicha punta en peñacortada, y distará como ocho leguas del Itapucú-guazú.

Entra mas abajo, por el márgen oriental, el rio Guarambaré en 23 gradosy 8 minutos, y en frente de la boca hay una isla. Por los 23 grados y 21minutos se hallan unas piedras esparcidas en medio del rio, por lo cualconviene en esta altura navegar con cautela. El rio Ipané-guazúdesemboca en el Paraguay, en la latitud de 23 grados 28 minutos. Su bocatiene al frente una isla.

Baja este rio de los yerbales que estan alnorte de Curuguatí, y tiene su orígen cerca del Guatimí. En los 23grados 51 minutos entra en el Paraguay, por el márgen occidental, el riode los Fogones: y mas abajo á corta distancia entra por la misma bandael rio Verde. Al frente de estos dos rios hay cuatro islas.

Mas abajo enla Banda Oriental entra el Ipané-miní en 21 grados y 2 minutos.

Mas abajo del Ipané-miní, en 24 grados y 4 minutos, hallamos que laaguja miraba derechamente al norte: y no se puede atribuir á otra causaque á la cercania de algun mineral de fierro ó de piedra iman, de locual hay bastante en la jurisdiccion del Paraguay. En los 24 grados y 7minutos entra por la Banda Oriental el rio Xexuí, que viene de losyerbales del Curuguatí, y se navega tal vez con barcos cargados deyerba, aunque con mucho trabajo, por los malos pasos que tiene. En los24 grados y 23 minutos entra, por la parte oriental, el Cuarepotí: enlos 24

grados y 29 minutos, el Ibobí. Mas abajo en los 50 minutos delmismo grado, entra por el mismo lado el Tobatí en un brazo del Paraguay,en cuya entrada á la punta de la isla que está mas al sur (y es laprimera punta cuando subiendo se entra en dicho brazo) hay dos piedrasque llegan á la flor del agua, de las cuales conviene que se aparten losbarcos, ó que tomen el rumbo por lo mas ancho del rio, dejando á laparte de oriente la isla. En el Tobatí entra, antes de su caida en elParaguay, el rio Capiatá.

En los 24 grados 56 minutos le entra al Paraguay, por el occidente, elrio Mboicaé. En los 24 y 58, poco mas arriba del fuerte de Arecutacuá,entra por el oriente el Peribebuí: y mas abajo, en 25 gr. y un minuto,entra por la misma banda el rio Salado. Poco mas abajo, casi en la mismaaltura, entra por la márgen occidental el rio Piraí.

La ciudad de la Asumpcion está en 25 gr. 17 min. 15 segundos de latitud;320 gr. 12 min. de longitud, segun algunos demarcadores. Otros hallaron25, 16 de latitud; 320, 10 de longitud. Poco mas abajo entra por tresbocas, por la márgen occidental, el famoso rio Pilcomayo, que trae susaguas de las cerranias del Potosí, y corre por medio del Chaco. En los25 gr.

32 min. hace el Paraguay una estrechura, que tendrá solo un tirode fusil de una ribera á otra, y está en este parage el fuerte quellaman de la Angostura. El Tebicuarí entra en el Paraguay por eloriente, en 26 gr. 35 min. Bajan por este rio los barcos de NuestraSeñora de Fé y de Santa Rosa.

El Rio Grande, ó Bermejo entra en el Paraguay por occidente en 26 gr. 54min.; y dista su boca de la ciudad de las Corrientes once leguas por alaire, que por el rio son 17, ó 18. Viene el Bermejo de las serranias queestan entre Salta y Tarija: atraviesa gran parte del Chaco: el color desus aguas es algo bermejo. En juntándose con el Paraguay, inficiona lasaguas de éste, de suerte que son poco saludables sus aguas, hasta queconcurre en las Corrientes con el Paraná. Se juntan los rios Paraná yParaguay al frente de esta ciudad, que está situada sobre la márgenoriental, en 27 grados y 27 minutos de latitud, 319 y 55 minutos delongitud. Llámase ciudad de las Siete Corrientes, porque el terreno endonde está la ciudad, hace siete puntas de piedra, que salen al rio, enlas cuales la corriente del Paraná es mas fuerte.

Desde aquí pierde elnombre el Paraguay, porque el Paraná, como mas caudaloso conserva elsuyo hasta cerca de Buenos Aires, donde, junto con el Uruguay, correhasta el mar con el nombre de Rio de la Plata: llamado así, porquellevaron desde aquí algunas alhajas de plata y oro los primerosconquistadores del Paraguay, las cuales alhajas habian traido los indiosdel Paraguay en la primera entrada que hicieron á los pueblos del Perúcon Alejo García y sus compañeros, segun se halla escrito en la Argentina de Rui Diaz de Guzman.

§. II.

De las naciones de indios que habitan en las riberas del

Paraguay.

Primeramente en el mismo rio, y en sus islas, habitan dos parcialidadesde indios Payaguás, que andan por todo él con sus canoas, y se mantienende la pesca, y de lo que roban á españoles y portugueses. Unaparcialidad tiene su habitacion en la parte mas septentrional del rio, ysu cacique principal se llama Quatí.

La otra suele estar con masfrecuencia en la parte austral, en la cercania de la Asumpcion. Elcacique principal de esta se llama Ipará.

En la ribera del rio, comenzando desde su junta con el Paraná, habitan ála parte occidental, los Abipones, de los cuales buen número estáreducido á pueblos. Otros, con sus amigos los Tobas y Mocobís del rioBermejo, hacen correrias por las fronteras de Santa-Fé, Córdoba,Santiago del Estero, Salta y Jujuí: y pasando algunas veces el Paraná,hacen sus tiros en la jurisdiccion de las Corrientes, y muchas vecespasando el rio Paraguay y emboscándose en los montes, hacen notable dañoen los pueblos mas septentrionales de las misiones de Guaranís, y en lasestancias de la jurisdiccion del Paraguay. Estos indios llegan por laparte occidental del Paraguay hasta el Pilcomayo.

Desde el Pilcomayo comienza la tierra de los Lenguas, los cuales correntoda aquella parte del Chaco, desde el dicho Pilcomayo hasta la tierrade los Mbayás: y pasan tambien el Paraguay, para hacer sus tiros en lasestancias de la Asumpcion.

Estos indios no dan cuartel, ni admitenmisioneros.

Desde el rio Xexuí, por una y otra banda, habitan los Mbayás, repartidosen varias parcialidades. Sus principales tolderias estan de una y otrabanda del Paraguay, en las tierras mas inmediatas al sud del Pan deAzucar. Corren estos indios toda la tierra, desde el Xexuí al Tacuarí,por la banda oriental y por la occidental, hasta cerca de los Chiquitos.Desde el Pan de Azucar hácia el norte habitan en la banda occidental losGuanás. Estos son indios que trabajan sus tierras, para sembrar maiz; yhacen tambien sus sementeras á los Mbayás, pagándoles estos su trabajo.Mas arriba del Tacuarí hay, en el rio de los Porrudos, otros indiossemejantes en el modo de vivir á los Payaguás, pero de mas valor, yexcelentes flecheros. Juzgo que no es nacion numerosa, pues no bajan consus canoas al rio Paraguay. Los portugueses, que navegan por Xarayesdesde Cuyabá á Mattogroso, dijeron que en algunas arboledas que hay, enlos anegadizos de Xarayes, se dejaban ver algunos indios, aunque pocos.No saben de que nacion sean. Pueden ser algunas reliquias de losXarayes. De aquí para arriba no sé que habiten indios algunos en lasmárgenes del rio Paraguay.

§. III.

Montes y arboledas.

El Criador de todas las cosas nos dió en las tierras adyacentes del rioParaguay un agradable objeto á la vista, con la variedad admirable demontañas, cerros, llanuras y arboledas. Desde Corrientes hasta el rioXexuí, hay por una y otra banda bosques con mucha variedad de plantas.Pero del Xexuí arriba es mayor el encanto de los ojos; porque unas vecesse descubre un ramo de la cordillera todo poblado de árboles, otrasveces se presenta una campaña llena de yerba muy verde, otras se veninmensos palmares, de una especie particular de palmas, porque lostroncos son altísimos y derechos, la madera dura y la copa redonda, conlas ramas semejantes á los palmitos de que hacen las escobas enAndalucía. Ni se puede hallar cosa mas á propósito para formar conpresteza los techos de las casas, pues en quitando la copa, y cortandoel tronco por el pié, ya no hay mas que hacer para aplicarlo á la obra.Estos palmares son frecuentes desde el Xexuí hasta los campos de Xerez.Y como los troncos estan muy limpios, andan los indios á caballo pormedio de los palmares, sin embarazo alguno. Los racimos de datiles deestas palmas son menores que los de las palmas ordinarias: y los datilesson tambien menores á proporcion. No sé si son comestibles.

Generalmente hablando, todos los cerros y cordilleras tienen en susvertientes muchos montes con árboles altísimos y de tronco muy grueso. Yno se puede dudar que se hallarian, entre tanta variedad, maderaspreciosas. Nosotros hallamos por casualidad el árbol de donde sacan lagoma guta, ó gutagamba, que es una goma de color amarillo muy fino. Elárbol alto, no muy grueso, la hoja semejante á la del laurel.Descúbriose este árbol dando algunas cortaduras por entretenimiento enla corteza de uno de esta especie. Luego salió por el corte la gomalíquida, la cual pronto se cuaja en goma como se ve en las boticas.

Desde el Mboteteí, navegando rio arriba, se halla el árbol llamado Cachiguá, el cual tiene el tronco delgado, como de doce á trecepulgadas de diámetro. Su madera es colorada, de un color semejante albermellon. Los portugueses de Cuyabá usan de esta madera para teñir decolorado: dicen que la madera no pierde el color; y así es esquisitapara escritorios y otras obras de labores.

De los árboles de la cañafistula, ó casiafistula, se hallan montes enlas cercanias de los Xarayes, y crecen mas altos y gruesos que loscastaños de España. La corteza del árbol es blanquecina, semejante á lasde los nogales. El fruto son unas cañas de palmo y medio, y algunas dedos palmos de largo.

Tienen dentro granos grandes como las habas, yentre los granos cierta pulpa negra, que sirve para purga suave, y sevende en las boticas. El color de la caña, estando madura, es negro comoel de la pulpa.

El árbol Taruma es cierta especie de olivo silvestre. Su tamaño elmismo que el de los olivos con poca diferencia, y aun la hoja no es muydiferente. La frutilla es como las aceitunas pequeñas, y tiene su huesocomo aceituna. Los paraguayos comen esta fruta, aunque me pareció biendesabrida. Seria bueno que probasen si de ella se podia sacar aceite: ytambien si prendian en los tarumas los injertos de olivo.

§. IV.

Establecimientos de Cuyabá y Mattogroso.

La ciudad de Cuyabá, segun algunos mapas de portugueses, está en 14grados y 20 minutos de latitud austral, y segun se infiere de lalongitud en que se halló la boca del Xaurú, y la distancia en que estáde Cuyabá, podemos poner á esta ciudad en 322 grados de longitud,contada del Fierro, con corta diferencia.

Su situacion es en la bandaoriental del rio llamado de Cuyabá, el cual hasta desembocar en el delos Porrudos, corre de norte á sur, y se navega hasta el puerto deCuyabá, que dista de dos á tres leguas de la ciudad.

Por la parte del norte se estiende por muchas leguas la gran serranía,donde tienen su orígen los dos caudalosos rios Paraná y Paraguay. Y dela misma, por la parte del norte, bajan al Marañon los rios Topayós,Xingu, el rio de Dos Bocas, el Tocantins y otros.

Por la parte del sur de Cuyabá se estienden por muchas leguas losanegadizos de Xarayes: de suerte que por esta parte no se puede entrar ála ciudad sino por el rio. Ni es posible que pueda pasar de otro modogente de á pié, ni de á caballo. En tiempo de aguaceros se inunda casitodo el espacio de sesenta leguas de norte á sur, y casi lo mismo deoriente á poniente, que hay entre el rio de los Porrudos y las serraniasde Cuyabá; y pueden en este tiempo atravesar embarcaciones desde Cuyabáal rio Paraguay, sin bajar á los Porrudos: pero en tiempo de seca quedanreducidos los rios Cuyabá y Paraguay á sus canales estrechas yprofundas. Y aunque en el espacio intermedio quedan muchas lagunas, ó noqueda comunicacion, ó no se ha descubierto hasta ahora, por donde sepueda atravesar en derechura de un rio al otro. Por lo cual, paranavegar en tiempo de seca desde Cuyabá al Xaurú, y pasar á Mattogroso,se hallan los portugueses necesitados á dar una grande vuelta, bajandoal rio de los Porrudos, y por este al rio Paraguay, por el cual vuelvená subir mas de sesenta leguas hasta la boca del Xaurú.

Por la parte del oriente tiene Cuyabá muchas tierras habitadas solamentede indios infieles: y aunque hay camino para ir por esta parte alBrasil, es camino larguísimo, muy trabajoso y espuesto á los asaltos delos bárbaros y de los negros alzados.

Por estas causas pocos son losportugueses que emprenden el viage por tierra. La grande distancia delBrasil, y lo trabajoso del camino hacen que los caballos y mulas enCuyabá se vendan á precio muy subido: pues se vende un caballo ordinarioen cien pesos, y una mula en docientos.

Por el occidente, desde Cuyabá á Mattogroso, se estienden algunasmontañas, que son ramos de la gran cordillera ó serranía de que hablamosantes. Los portugueses abrieron camino por estas montañas, para tenercomunicacion con los de Mattogroso: pero es camino trabajoso, ysolamente para gente de á pié acostumbrada al temperamento pocosaludable de aquel clima.

La ciudad de Cuyabá no tiene muralla, ni artillería, ni fortificacionalguna; porque con los anegadizos de los Xarayes, y con la sumanegligencia de los españoles, se juzgan bastante defendidos. Solamentepara la guardia del Capitan General, y para defensa de los indiosinfieles, mantienen una compañía de soldados pagados á quince pesos pormes. De estos se hacen varias reparticiones. Doce en dos presidios á lafrontera de los infieles: otros doce en una canoa de guerra que sirvepara escoltar las canoas que navegan á San Pablo: y los restantes, hastaveinte, quedan en Cuyabá, y son toda la defensa de la ciudad.

El número de habitantes de todas castas llegarán á cinco mil personas,de las cuales solo un corto número son libres: los demas, ó sonesclavos, ó tenidos y tratados como tales; porque á excepcion de pocomas de doscientas personas que se hallarán de gente blanca, las demas,muchas son negros y mulatos, y muchos indios mestizos, que son tratadosde los portugueses como si fueran esclavos: pues, aunque por ordenanzareal solamente á los Payaguás y á los de otra nacion pueden haceresclavos, pero en aquellas partes se sirven los portugueses decualesquiera indios que puedan coger, y los tienen en esclavitud. Losindios mas inmediatos á Cuyabá por el norte son los Paresis y losBarbudos: estos nunca se rinden á los portugueses, porque ó han devencer, ó han de quedar muertos en la refriega. Por el nord-este estanlos Indios Bororos: estos tienen la simpleza de que, aprisionada por losportugueses alguna india de su nacion, luego se vienen los parientesinmediatos á entregar y servir al portugues que la tiene en su casa. Porel sur, pasados los anegadizos, estan los Mbayás de arriba, que al pasode los Paulistas por el Tacuarí los suelen acometer.

§. V.

Minas de Cuyabá.

En todo el Brasil dan los portugueses nombre de minas á los lavaderos deoro. Y así ni en Cuyabá, ni en otra parte alguna del Brasil, que hayallegado á mi noticia, se trabajan minas propiamente tales. Pero hay enCuyabá lavaderos de oro de 23

quilates, y en uno de los lavaderos de orose hallan diamantes.

Mas en estos años antecedentes, porque losdiamantes no perdiesen su estimacion, se prohibió por el Rey de Portugalsacarlos de Cuyabá. Los lavaderos se hallan en varias partes á lascaidas ó vertientes de la gran Cordillera. Trabajan en estos lavaderoslos negros esclavos, y dá cada negro á su amo en cada semana tres pesosde oro en grano, que es la única moneda que allí corre. Y se hacen lascuentas en las compras y ventas por octavas de oro, y cada octava sondos pesos. En algunas partes se halla oro en abundancia, pero no sepueden aprovechar de él, por faltar allí el agua para los lavaderos.

La grande distancia de Cuyabá á la costa del Brasil es causa de que losgéneros de Europa se vendan allí á precio muy subido.

Una camisa muyordinaria vale seis pesos, ó tres octavas de oro: un par de zapatos, lomismo: una frasquera de vino y aguardiente, que en el Janeiro se dierapor diez pesos, vale en Cuyabá sesenta. Y á esta proporcion se vendenlos otros géneros.

Lo que allí sube á precio exorbitante, y se tiene porel mayor contrabando, si va sin el despacho de la aduana, es la sal, lacual se lleva de Lisboa, y no se permite de otra parte.

§. VI.

Temperamento de Cuyabá y frutos que produce la tierra.

En Cuyabá y sus cercanias es el temperamento muy ardiente y húmedo; yconsiguientemente se goza en toda aquella tierra de poca salud. Laenfermedad mas frecuente es la que llaman los portugueses del bicho: yde la cual mueren muchos, porque no saben curarla. La enfermedadconsiste en una extremada laxitud del orificio con disenteria, y algo decalentura. Los portugueses, persuadidos de que se cria dentro de lacarne algun bicho ó guzano, que causa aquellos efectos, pretenden áfuerza de jugo de limon y otros agrios, matar el bicho, y acontece nopocas veces, que acaban con el enfermo. El cirujano D. Pedro Gracian,que navegó conmigo en un barco por medio de los Xarajes, hombre bieninteligente en su facultad, oyendo al alferez de Cuyabá quejarse de quetenia entre su gente algunos enfermos del bicho; quizo informarse quecosa era el bicho, y en efecto fué á ver los enfermos, y halló que nohabia tal bicho ni guzano, y se ofreció á curarlos luego. Losportugueses porfiaban con mucha eficacia que no habia otra cura paraaquella enfermedad que el agrio de limon, con el cual talvez mezclabanagí, ajos y sal: pero el cirujano les mostró el error en que estaban,pues tomando á su cuenta el enfermo que tenian de mas peligro, á dosdias se le dió sano, sin haber aplicado cosa alguna de las sobredichaspara matar al bicho, teniendo por cierto que no habia tal animal.

Las aguas de lluvias, que allí corren por montes de cañafistula, porparages cubiertos de las cañas que caen de los árboles, y por grandesmatorrales de otras plantas purgantes, con los excesivos calores y eldesvelo que ocasiona la multitud de mosquitos, son á mi parecer la causade aquella destemplanza y de aquella enfermedad.

Los

españoles,

quesubimos

al

Xaurú,

esperimentamos en aquel temperamento semejantedisenteria, con grande relajacion en el estómago, que no tenia el calornecesario para la digestion. A este accidente se ocurrió con felicidad,tomando antes de comer un poco de mistela: remedio necesario en aquelpais para no perder la salud.

Los aguaceros son frecuentes en aquellas alturas; pero los mas fuertes,que

hacen

crecer

extraordinariamente

los

rios,

comienzan por el mes deDiciembre. Y crecen tanto los rios, que no hallando bastante aberturapara salir las muchas aguas que bajan á la llanura de los Xarayes,rebalsan inundando los campos, y formando por este tiempo un grandelago; aunque despues, en cesando los aguaceros, se desagua por el caucedel rio Paraguay, y quedan solamente las canales de los rios, y algunaslagunas, descubriéndose todo lo demas de aquella llanura, lleno depajonales impenetrables. Sin embargo de inundarse todo aquel espacio,hay en él algunas arboledas de árboles muy altos, cuyos troncos seinundan hasta tres y cuatro varas en alto. Y lo mas admirable queobservamos en los Xarayes, es que con estar todo el terreno anegadoparte del año, hallaron las hormigas (de las cuales hay innumerablemultitud) modo de conservar sus hormigueros. Estos los fabrican de barromuy fuerte en lo alto de grandes árboles, con tal arte que queda como unhorno al rededor de una de las ramas superiores, y tan bien construído,que no le pueden ofender las lluvias ni los vientos. Y para que estos nopuedan llevarse las hormigas, que suben ó bajan en tiempo de seca,tienen hecho del mismo barro fuerte un canal ó camino cubierto, que bajahasta el pié del árbol, por el cual canal suben y bajan las hormigas contoda seguridad.

Los frutos que produce la tierra de Cuyabá y su comarca, son maiz,arroz, mandioca (en otras partes de América llaman cazave), piñas,pacobas ó plátanos, con otras muchas especies de frutas propias de losclimas ardientes de América, azucar, miel de cañas y de abejas, de lascuales hay varias especies en los montes. El arroz se halla silvestre enlas márgenes del rio de Cuyabá y de los Porrudos. No se coje trigo, nivino, ni otros frutos de Europa. La falta de pan suplen los portuguesescon farinha do pao, ó cazave. Hay en Cuyabá algun ganado vacuno,aunque poco. En el Xaurú les compró D. Manuel Flores algunas vacas parala gente de los barcos, y pagó veinte pesos por cada una. De lechones ycaza hay mas abundancia.

§. VII.

Navegacion que hacen los portugueses del Brasil á Cuyabá.

Cada año van los portugueses comerciantes del Brasil á Cuyabá con unagran flota de canoas cargadas de géneros, y vuelven con el producto enoro y diamantes. La navegacion es larga y trabajosa: salen con sesenta ósetenta canoas de un puerto, que dista cuatro ó cinco leguas de SanPablo, ciudad bien conocida en el Brasil. Bajan por el rio Añembí, hastacaer al Paraná. Por este navegan aguas abajo hasta la boca del rioPardo, que viene del occidente, y tiene su orígen de algunos riachuelosque bajan de la gran cordillera que se extiende del norte al sur, desdecerca de Cuyabá hasta el monte de Itapuá en las Misiones de Guaranís.Suben con sus canoas los portugueses, hasta que no pueden navegar maspor el rio Pardo: allí descargan los géneros, y para pasar dos leguas decordillera, que hay desde el Pardo hasta el rio Camapoan, transportanembarcaciones y carga en las carretas de un portuguez que para esto sepobló en aquella cordillera, y tiene su interes en el transporte dedichas canoas. Antes que hubiese allí poblacion, pasaban las canoas enhombros de negros esclavos que llevan para remar.

Transportadas lascanoas al Camapoan, las vuelven á cargar, y navegan rio abajo hastaentrar en el Tacuarí. Por este navegan con algun cuidado, porque lleganhasta sus márgenes los indios Mbayás corriendo la campaña, los cualesson enemigos de los portugueses, y no pierden la ocasion de matar óllevar cautivo al que cogen apartado de la flota. Antes que lleguen á ladesembocadura del Tacuarí en el Paraguay, ya se hallan con la canoa deguerra de Cuyabá, que al tiempo que acostumbran llegar los Paulistas conlas suyas, los estan esperando para defenderlos de los Payaguás, porquelas canoas que llevan de San Pablo no bastan para su defensa, pues encada una va solo un portuguez blanco, ó á lo mas dos, y los negrosremeros: pero estos no llevan armas. Los Payaguás los suelen esperar conmultitud de canoas muy ligeras, en cada una de las cuales van seis ósiete hombres, y para no ser descubiertos, se meten con las canoasdebajo de las ramas de los árboles, que llegan hasta tocar en el agua: ycuando van pasando los portugueses, los asaltan de improviso, y les danuna descarga de flechazos, tirando siempre al portuguez blanco, y seechan sobre las canoas que pueden tomar; y recogiendo los géneros y losnegros, se bajan

á

la

Asumpcion,

donde

los

españoles

por

compasionrescatan á los cautivos. Por evitar los portugueses estos asaltos ydaños que hacen los Payaguás en sus flotas, han armado la canoa quellaman de guerra, para que las escolte desde el Tacuarí á Cuyabá.

El armamento de la canoa de guerra consiste en un cañoncillo de broncede una vara ó algo mas de largo, con el cual disparan con prestezamuchos tiros. Y para esto llevan en sus cajones bien acondicionados loscartuchos, hechos de camellote en lugar de lienzo, porque de esta suerteevitan que quede algun fuego en el cañon, y dicen que no se calientatanto, aunque se disparen muchos tiros seguidamente con dichocañoncillo. La presteza con que disparan, procede en parte de tenertodas las cosas á punto, y poderse con facilidad manejar el cañon porser tan corto, y en parte por ser cuatro bien ejercitados los queconcurren á cargarlo: uno con el cartucho, otro con el taco y atacador,otro con una espoleta que clava en el fogon lleno de pólvora para nodetenerse en cebar, y el otro finalmente con el bota-fuego.

Elcañoncillo, aunque es bien reforzado, no tiene alguna diferencia deotros cañones en su fábrica. Solamente la cureña es algo diversa, porquecarece de ruedas, y está con su espigo dispuesta de tal suerte sobre unbanco de la canoa, que puede con facilidad volverse á todas partes: yasí en disparando á un lado, lo pueden volver y disparar al otro.

La tripulacion de la canoa de guerra se compone de doce soldados con sualferez, y ocho ó nueve negros remeros de pala con sus uniformes. Elalferez tiene en la canoa para defensa del sol y de la lluvia su carrozamuy buena con cortinas y asientos.

Los soldados llevan tambien en mediode la canoa su toldo acomodado para su resguardo. Los remeros van á laproa y á la popa, y uno con la pala sirve de timonero.

Para dormir, así los de las canoas de guerra como los de las de carga,se previenen buscando antes de anochecer algun parage en la márgen delrio, donde el monte sea muy cerrado, y tenga mucha maleza de abrojos yespinas, de lo cual hay en aquella tierra abundancia entre los árboles.Allí arriman las canoas, y con machetes abren un semi-círculo, ó medialuna, donde arman la tienda del alferez. Esta tienda es de bayetaaforrada en lienzo, por haber mostrado la experiencia, que esta especiede tiendas resiste mejor al agua. Tenia ocho pasos comunes de largo, ymas de tres varas de alto: y por cumbrera servia una muy gruesa tacuara,ó caña. Los soldados y los remeros cuelgan las hamacas de los árboles, ylas cubren con una grande sábana, que por ambos lados llega hasta elsuelo, la cual sirve para defender de la lluvia, y mas principalmenteles sirve para defenderse de los mosquitos, de los cuales hay enaquellos rios increible multitud.

Para meterse en la hamaca sin que almismo tiempo entren estos enemigos, es menester levantar la sábana delsuelo, solamente lo preciso para meter arrastrando el cuerpo, sin dejaralgun hueco por donde puedan entrar, porque si entran no dejan deinquietar toda la noche.

Para no ser sorprendidos de los infieles del rio, que son los Payaguás,y otra nacion que solamente se deja ver en el rio de los Porrudos, dejansiempre un soldado de centinela defendido de alguna estacada ó maleza,el cual tiene á mano muchos fusiles cargados, para poder hacer fuego sise ofreciere, mientras acuden los otros soldados. Por la parte de tierrano es fácil que puedan ser acometidos, por la impenetrable maleza delmonte, y por la vigilancia de algunos perros que llevan siempre consigolos portugueses.

Luego que llega la flota al rio Paraguay, para acortar el viage entranpor un brazo estrecho del mismo rio: al cual brazo llaman Paraguay-miní,y hace con el Paraguay grande una isla de diez leguas de largo: y es ámi juicio, la que llamaron los antiguos Isla de los Orejones, pues lapone la Argentina mas abajo de los Xarayes. Navegan, despues que salende dicho brazo, por el rio Paraguay, hasta llegar á un brazo estrechodel rio de los Porrudos, y á este brazo estrecho llaman el canal deChané. En saliendo de éste, navegan por el rio de los Porrudos arriba,hasta entrar en el rio de Cuyabá que viene de norte á sur.

Finalmentenavegan por el rio Cuyabá arriba, hasta llegar al puerto de la ciudaddel mismo nombre. Los trabajos que se pasan en tan prolija navegacionpor tantos rios, y en clima tan ardiente, bien se echa de ver que seránmuchos y grandes; pero el mayor suele ser la continua guerra de losmosquitos que no cesan de molestar á todas horas.

§. VIII.

Situacion de Mattogroso.

La poblacion principal de Mattogroso está fundada nuevamente por losportugueses en la horqueta, que hacen antes de su junta los rios Guaporéy Sereré, que tienen su fuente muy cerca del orígen del rio Paraguay, ycorren hácia el poniente. El Sereré pierde su nombre luego que se juntacon el Guaporé: y este en la cercania de los Moxos corre con el nombrede gran rio Itenes: navegable desde la Villa Bella de Mattogroso hastaque se junta con el Mamoré, que va de sur á norte, y ambos juntos formanel rio de la Madera, navegable hasta el Marañon, aunque con el trabajode algunos saltos, que los portugueses pasan facilmente, sacando átierra las embarcaciones, y llevandolas algun trecho sobre trozosredondos de madera.

De la parte del norte del Guaporé, á cuatro ó cinco leguas de la VillaBella está un cerro alto, y á su falda ó caida estan los reales deminas, ó lavaderos de oro, y algunas habitaciones de portugueses, ópequeños pueblezuelos, llamados San Xavier y Santa Ana. Los portugueses,que van por el Xaurú á Mattogroso, caminan por tierra, y pasando losrios Guaporé y Sereré, van á las minas, y volviendo á pasar el Sereré,caminando al sur, llegan á Villa Bella. Creo que desde el Xaurú hayalgunos pantanos, ó monte cerrado: porque si no fuera así, con tomar elcamino línea recta, y pasar solo el Guaporé, acortaban mucho el viage.Entre el Xaurú y rio Paraguay tienen algunas estancias de ganados losportugueses de Mattogroso.

Toda la poblacion de Villa Bella de Mattogroso, cuando yo estuve en elXaurú, se reducia á veinte y cinco ranchos de paja, y una casa depiedra, que hicieron entonces para el capitan general de Cuyabá, D.Antonio Rolin, que habia pasado á vivir en la Villa Bella, parafomentar desde allí el establecimiento portugues en los Moxos: y enefecto pasó despues el dicho caballero á gobernar los portugueses en laestacada de Santa Rosa.

Tiene Mattogroso por el norte varias naciones de indios infieles, por locual toda aquella tierra hasta el Marañon es incognita á los europeos.Por el este se estienden las serranias de Cuyabá: por el sur estan lasmisiones de Chiquitos. Algunos portugueses, caminando á pié, ymanteniendose de caza, llegaron al pueblo de San Rafael de Chiquitos ennueve dias, habiendo salido de Mattogroso: de donde puede colegirse ladistancia. Por el poniente estan las misiones de Moxos. No sabemos ápunto fijo la distancia, pero se puede inferir algo de lo que me dijo unitaliano, que con una canoa bajó á los Moxos en siete dias, y no llevabamas bogadores que otro compañero, que en dicha canoa huyó con él.