Curiosidades Antiguas Sevillanas (Segunda Serie) by José Gestoso y Pérez - HTML preview

PLEASE NOTE: This is an HTML preview only and some elements such as links or page numbers may be incorrect.
Download the book in PDF, ePub, Kindle for a complete version.

—A Juan Jiménez, zapatero, 20 ducados por la danza de los gitanos.

—A Diego de Berrio 400 rs. por el carro de la historia del ReyJubiniano (sic.)

—A Cristóbal de la Cruz 20 ducados por la danza de los galanes.

—A Melchor de San Miguel 200 rs. por la danza de los salvajes.

—A Luis Diaz, Dorador, 35 ducados por el carro de La Viña del Señor.

—A Diego de Santiago 20 ducados por una danza de moriscos.

—A Juan Bautista 20 ducados por una danza de indios.

—A Juan de Reinoso 300 rs. por un carro de La Historia del Rey Cosdruhe(¿Cosroes?).

—A Pedro Montiel 400 rs. por un carro de «El Sembrador.»

—A Andrés del Castillo 32 ducados por un carro de «El Convitecelestial.»

—A Bartolomé Romero 20 ducados por una danza de villanos de undesposorio.

—A Alonso de Capella 40 ducados por el carro de la Batalla de la muertede los justos á la vida de los viciosos.

—A Cosme de Xerez 400 rs. por el carro de la Asunción de nra. Señora.

—A Hernando Manuel 20 ducados por la danza de Torneo de á caballo.

—Al mismo por sacar la Tarasca, mojarrillas y dos salvajes.

—A Diego de Tejeda 400 rs. por un carro de Las Tiendas del mundo.[55]

—A Pedro Montiel 40 ducados por el carro de los Desposorios de Cristocon la naturaleza humana «que tiene 7 figuras.»

—A Luis Diaz 40 ducados por el de La Demanda que pone el demonio algénero humano, con 7 figuras.

—A Alonso Ramírez por una danza de espadas con 18 figuras.

—A Lorenzo Núñez por la danza llamada de «La Montería" con 10 figuras.

—A Melchor de San Miguel por otra de los galanes, ninfas y un toro.

—A Diego Hernández morisco, 22 ducados por otra con 8 figuras y unaermita.

—A Feliciano de Salazar 70 ducados por otra de «Las Serranas» con 8figuras y la danza de los gigantes que tiene 7 con el padre.

—A Hernando Manuel 210 rs. en que se le concertó la danza de «LosCavadores,»

la Tarasca y Mojarrillas.

—11 de Mayo. A Alonso Rodríguez ¿de caros? se libraron 30000 mrs. mitadde los 160 ducados en que con él se concertaron quatro carros ... el unodellos por sí y los demas en nombre de pedro de segura y de luis desagrancena y de francisco de plaza que son el uno de los desposorios dejosep que tiene 10 figuras y el otro del ensalzamiento de la humanidadque tiene 10 figuras y el otro el niño perdido que tiene 8 figuras y elotro del nacimiento de Moysen que tiene otras 8 figuras á razón cadavno de 40 ducados y los 40 ducados restantes á cumplimiento de losdhos. 12 ducados por lo que se ocupó en la yda y buelta á la villa desanlúcar de barrameda y por los acarretos de sus rropas y lo que dexo deganar en las comedias que pudiera haber hecho por benir á esta ciudad.»

—A Juan Bautista 20 ducados por la danza de «El triunfo de David» con 9figuras.

—«A ples ¿autapel? 3567 mrs. por 87 varas de anjeo que dió para elcarro que se hace de los italianos á 41 mrs. la vara lo qual se librópor cédula del señor juan de león, veyntiquatro á quien fué cometido elhacer el dho. carro ... etc.

—A Juan Chacon pintor 6358 mrs, que los ubo de auer por lo que pinto enlos medios carros que se hicieron para los italianos ... etc.[56].

1576

Pedro de Saldaña autor de comedias vecino á Santa María dió poder á Juande Quiñones, Escribano de S.M. para que en su nombre pidiese y cobrasedel Cabildo de la Ciudad 70 ducados que debía pagarle en cuenta de loque hubiese de haber por razón de dos carros que se obligó á presentaren la fiesta del Corpus. 10 de mayo 1576[57].

1580

Memorial de los autores de danzas Diego Hernández y Cristóbal de la Cruzen 1580

pidiendo á la Ciudad la paga de sus salarios, por haber seruidoal cabildo en diferentes fiestas[58].

1586

Mateo de Sauzedo autor de comedias citado en el Lib. de Propios de dho.año; fué comisionado para ajustar una compañía para los autosSacramentales del dia del Corpus de 1587.[59]

1597

En el Libro de Propios de la Ciudad de dicho año se cita á Juan Bautistade Aguilar

«como maestro de las invenciones de los cuatros carros derepresentación que se hicieron para la fiesta del Corpus del mencionadoaño.

En el mismo figuran Diego López y Pedro de Aguirre, el primero comoautor de la danza «Los indios.»

En el citado año, Hernando Franco cobró 95540 mrs. por sacar el día delCorpus la Tarasca y moxarrillas y dos danzas tituladas «Lascarrastollendas de Barcelona» y

«Las Ferias de Bilgan» y consta queBaltasar de Guzman, autor de danzas, sacó dos en la fiesta de quetratamos, una llamada «Los gitanos» y otra el «hombre vicioso.»

En las representaciones de los autos tomaron parte los comediantesMelchor de Villalba, Francisco de Palencia, Pedro Nubio y VicenteCaballero, el cual ganó la joya.

A Melchor de León autor y comediante, se libraron 300 ducados para él ysu compañero por dos carros de representación que sacó el día del Corpusdel mismo año de 1597. Titulábanse de «Santa Elena» y el «Cometa» y conellos ganó el primer premio. En el mismo Libro de Propios se cita áPedro Guerrero, autor de danzas, que quizás es el mismo que hizo «losescudos que se pusieron en la carrera de la procesión del Corpus» paraque ante ellos representasen.

A Nicolás de los Rios se libraron 700 ducados por sí y en nombre deMiguel Ramírez por dos carros de representaciones.

A Hernando Franco, autor de danzas; se libraron 280 ducados por dos quehabía de sacar, intituladas: La mañana de San Juan y una boda pastoril.La primera con 20

figuras y la música y la otra con 18 y dos de música yasimismo por la Tarasca y moxarrillas[60].

A Baltasar de Guzman autor de danzas 8 ducados por la que sacó el día enque se hizo la procesión general por la salud; 14 Septiembre 1600[61].

1600

A Antonio Calvo sastre, 21193 mrs. resto de 170 ducados en que se ajustócon él la danza titulada La mañana de San Juan que sacó en la fiesta delCorpus de este año; 9

Septbre. 1600[62].

A 25 de Octubre del mismo año se libraron al pintor Gonzalo de CamposGuerrero 26.080 mrs. á cumplimiento de la pintura de los cuatro carrosde representación que salieron el día del Corpus é invenciones deellos[63].

1602

Francisco Baçan, autor de danzas, se concertó con la Ciudad en sacar unade espadas con 20 figuras con su panderete un tamboril y unas chapas enprecio de 40 ducados y otra intitulada La conquista de las amazonas, por160 ducados.[64]

Luis de Vergara, autor de comedias, concertó con la Ciudad en 14 de Mayodel mismo año por ante Antonio de Alfaro á representar dos autos, en 700ducados.[65]

A Baltasar de Guzmán y Pedro de la Fuente, autores de danzas, Martín dela Rumia y Gonzalo de Campos Guerrero maestros de hacer invenciones y áAnton Calvo autor de comedias los vemos citados en el Lib. de Propiosdel mismo año.

El segundo de los tres últimos citados era el pintor que la Ciudadocupaba en las ocasiones que se ofrecian y de el tratamos en la pág. 22del tom. II de nuestro

«Diccionario de artífices sevillanos.»

1603

Gaspar de Porras, autor de comedias, recibio 300 ducados por los doscarros de representaciones La encomienda del hombre y Los locos; 10 deJunio del año citado y Juan de Madrid autor, de danzas sacó la de Elrobo de Elena, 9 de Julio del mismo año[66].

Baltasar de Pineda autor de comedias contrató en 700 ducados dos carrosde representaciones «La humanidad del hombre» y la «Venta delmundo»[67].

«gastos de la fiesta del Corpus Christi deste año de 1603—deue porgabriel de barahona Receptor general de la mayormía deste año 18700 mrs.que se le libraron á gonçalo de campos guerrero Pintor de Resto y acumplimiento á los 300 ducados en que en él se Remató digo concertó lacomisión de la dha. fiesta. Por la pintura de los carros derepresentaciones que salieron el día de la dha fiesta del Corpus xpi.con sus ynvenciones de los quales dchos 300 ducados. Por auerselelibrado los 250 ducados dellos conforme á su asiento y por hauercumplido con su obligación y concierto se le libraron los 50 ducadosRestante en virtud de una fee de Mateo de uilla Real escribano decomisiones que va con la libranza y de los acuerdos de su señoría.Referidos en otras partidas deste quaderno[68].»

1604

Anton Calero y Antonio de Villegas autores de comedias citados en unasiento de 14

de Junio de 1604[69].

1605

Antonio de Granados autor de comedias cobró 700 ducados por dos autos derepresentación que hizo en las fiestas del Corpus. Libramientos de 7 deMayo y 17

Diciembre de 1605 y acuerdo capitular de 22 de Marzo[70].

1606

Melchor de León autor de comedias citado en el Lib. de Propios, 18 Mayo1606.

1671 Y 72

Peticiones de una autora de danzas, no expresa el nombre, 29 Mayo, 11Diciembre de 1671 y libramiento á la misma 20 Junio 1572.

Petición de Bernardo de la Vega y Alonso Caballero autores de comediassobre la joya, por los Autos Sacramentales de la fiesta del Corpus, 27Junio 1672.

Petición de Alonso Caballero autor de comedias para que la Ciudad ledeje representar con un carro suyo el día del Corpus, 9 Abril 1672[71].

Petición de Alonso Cano autor de comedias sobre que se le libre la joyadel Auto Sacramental del día del Corpus[72].

1694

Isidoro de Herrera autor de danzas dirigió memorial á la Ciudadhallándose preso en la cárcel Real.

1739

Por escritura de 11 de Septiembre de 1739 obligóse Melchor Rendonmaestro de obras de carpinteria vº. á Sta. Mª. á vestir, desnudar yaderezar los gigantes tarasca y demás agregados para el día del Corpus,siendo de su cargo vestirlos la víspera de la octava, pintar de nuevo latarasca y caras y manos de los gigantes[73].

1752

Manuel Gómez como pral. y Juan Gómez su fiador; obligáronse á sacar ladanza de espadas el día del Corpus[74].

Los datos consignados son sufientes para dar una idea de lo que costabaá la Ciudad la Fiesta del Corpus Christi durante los pasados siglos: ellujo que debió ostentarse en los carros y en las danzas, el ingenio delos escritores, de asuntos para aquéllos y para éstas. Los primerosrindiendo culto á la piedad, ora acudían á las enseñanzas de losSagrados Libros, ora á procurar la corrección de costumbres, ofreciendoal pueblo por medio de alegóricos asuntos las funestas consecuencias delvicio y los galardones reservados á la virtud.

Mucho más hubiésemos podido aumentar continuando el examen de los librosy documentos de nuestro riquísimo Archivo Municipal, pero, quedereservada esta tarea á quienes especialmente se propongan escribir lahistoria de una solemnidad, que durante siglos fué la más celebrada delos sevillanos.

*

* *

El extravío de unas cuantas cuartillas, dejó incompleto el presenteartículo, en la sucinta descripción que dejamos hecha de la Procesióndel Corpus en el siglo XV.

Halladas luego, estimamos que por su interésdeben ser publicadas, aun fuera de su lugar, y así lo hacemos, segurosde que su contenido será visto con agrado por los curiosos que deseenconocer la historia de los gremios sevillanos, casi desconocida alpresente.

*

* *

Desde muy antigua fecha prestaban esplendor en la Procesión con suasistencia los gremios todos de la ciudad, presididos por sus alcaldes,agrupados bajo sus banderas ó pendones, luciendo todos sus oficiales lasmejores galas y preseas: de algunos de ellos consta que sacabaningeniosos carros, como se veía por los documentos que extractadostranscribimos.

En 1498 dirigieron los hortelanos un memorial á la Ciudad, en quedecian, entre otros particulares, que al tiempo que se mandaron hacerlas honras por el príncipe Don Juan, para ir al Alcázar con los oficios(gremios) y pendones «que se acostumbran á sacar el día del Corpus,»ellos se juntaron con sus alcaldes para distribuir los gastos ...

etc.

No hay duda, pues, que desde hacía mucho tiempo asistían aquellasCorporaciones á la procesión[75].

En una escritura otorgada en 1.º de Mayo de 1519, ante las puertas delhospital de los tejedores de lino y lana establecido en calle Lisos,consta que manifestaron los alcaldes del gremio lo siguiente: «que erasabido que ellos tienen la costumbre de sacar en cada año el día delcorpus xpi. en la fiesta que se fase dho. dia el castillo é otras cosasquel dho. hospital tiene é de cumplir el dho. día las cosas que sesuelen cumplir

...» El documento no es más que una subasta, paraadjudicar al mejor postor á la baja, los gastos que el gremio hacia enla fiesta[76].

También los carpinteros sacaban otro castillo en la procesión, pues, asíconsta de una escritura otorgada por el carpintero Diego Ruiz y elhospital y cofradía de San Felipe y Santiago que entonces era laadvocación de los de aquel oficio, en la cual obligábase el susodicho áhacer á su costa el día del Corpus de 1530 «el oficio que loscarpinteros llevan en la dicha fiesta» según las condiciones siguientes: 1.ª Obligábase á armar el castillo dos días antes del de la fiesta,costeando los herrajes que fueren menester para que pudiese ir y venirbien en la fiesta y á los doce hombres que habían de llevarlo, asi comodesarmarlo terminada la fiesta.

2.ª Que el mayordomo en quien rematare aquella reparase el chapiteltejando, el tejadillo de su juncia, con ciertos cinco pendones deoropeles de manera que quede á contento del alcalde y que pusiera lascabezas del buey y de la mula donde es costumbre en el dicho castillosiendo obligado á dar «cuatro cantores para que vayan haciendo encimadel castillo el oficio del nacimiento e vn jusepe e otro que sea lamaria e otro que sea el angel e la maria lleue un niño chico e su coronade plata el niño otra e el angel con su alba e sus alas e vna guirlandaen la cabeça de oropel e la maría con sus ropas de seda e los pastores eel josepe lleuen sus ropas conforme al oficio que han de faser de lafiesta segund a sydo costumbre otros años e estos cantores e officialesque han de ser el dho. oficio sean los más mejores que se pudieren averque sean sabedores para hacer los dhos. oficios e estos que sea obligadoa traellos al espital para que se ensayen e fagan el dho. ofiçio delantedel (alcalde) e con los ofiçiales que para ello se juntasen ocho díasantes de la fiesta porque han de yr a contento de todos.»

Obligábase también á armar la tarasca, reparándola de cuanto necesitaraponiéndole una lengua de la misma hechura de la vieja, y un petral decascabeles y dos nísperos que sonasen bien, colgados de las orejas,paseándola por las calles la víspera de la fiesta.

«yten quel mayordomo sea obligado a coger vn alferez que sea hombreblanco e no negro el más alto del cuerpo que se pudiese aver que vayabien vestido a vso de alferez

«para que lleue el pendon» e lleue vnaespada morisca ceñida como es vso e costumbre otros años e sea obligadoel mayordomo á coger dos trompetas e que no sean negros sino hombresblancos que sean muy buenos ofiçiales e los coja desde el día que searrematase la fiesta en ocho días e si non los cojiese dentro en losocho días de al alcalde quatro ducados para que los coja el alcaldedende que se rematase la fiesta en quince dias e estas trompetas lastrayga el mayordomo á casa del alcalde la bispera de la fiesta de mañana«para descojer el pendon»[77] y tengan toda la fiesta delante del ofiçiohasta bolber al espital».

Era también de cuenta del mayordomo dar las candelas, que serian de ádos libras de buena cera blanca «con el pauilo ques de vso e costumbredesta çibdad» dando una á cada oficial y que las que sobrasen sepusieran en el castillo.

Fíjanse luego las cuotas que pagaría cada uno de los que fueran en laprocesión con el gremio, 26 de Abril de 1530.

No hay duda por los pormenores que se consignan en el documento anteriory por los que contiene el que vamos seguidamente á extractar, que estos«castillos» fueron los primitivos «carros,» así como la asistencia en laprocesión de los gremios con sus pendones.

Diego Toledano herrero, Cristóbal Hernández jervillero y Anton deMoguer cordonero, obligáronse mancomunadamente con el zapatero AndrésVanegas mayordomo de dicho gremio «a sacar vn castillo de la ystoria dela bendición de ysaque» (Isaac) según la muestra que había dado,poniendo la gente vestidos y músicos que se necesitaran para el dia dela fiesta del Corpus de 1550, «e de lo dar e poner bien e cumplidamenteen los cantos desta çibdad para que ande toda la procesión dandonos vosel castillo que se acostumbra dar conforme á como la çibdad lo manda»recibiendo por cuanto hicieran ocho ducados de oro «e nos obligamos áponer el dho. castillo en los dhos. cantos con el dicho auto e gente quelo a de representar ¿en los ... quatro de la mañana?» 11 de Mayo, de1550[78].

El mismo herrero Diego Toledano, como principal y Diego de Xerez sastre,su fiador, concertáronse con Francisco de Mesa y Francisco de Salamanca,rejeros, mayordomos de la fiesta «que anualmente sacaban» los de aqueloficio en el dia del Corpus á sacar una danza con ocho personas «quevayan vestidos de tafetan presado e blanco e sus calças blancas e sutamboril bien e cumplidamente.» Obligábanse á ensayar y dir á casa delseñor Asistente con la dha. danza, por lo cual recibirian 8

ducados, 8Mayo 1551[79].

Finalmente, por otra escritura, obligáronse Diego Paez sastre con Alonsode Casalla y Alonso Hernández zapateros, á sacar el auto de laConversión de la Magdalena en el Corpus del mismo año de 1551 «con vncastillo» que era del gremio, con cinco ó seis hombres y los que fuerenmenester «para el dho. paso e obra» dándole vestidos de las mejoresropas. Los zapateros se comprometían á facilitar ocho hombres quellevasen el mencionado castillo y el Diego Paez á que los cantantes quemostraría el tercer día de Pascua del Espíritu Santo «para la muestraque tengo de hacer de dho. auto» fuesen los mismos que sacaría el día dela Fiesta que iría con los recitantes en el castillo, saliendo asímismocon ellos el tercer día de Pascua para el ensayo yendo el del Corpus álos cantos, y en la procesión hasta que volviese esta á la Iglesia,recibiendo seis ducados y medio de oro, 9 de Mayo de 1551[80].

index-47_1.png

Profesiones de Antaño

Tan radical ha sido la transformación experimentada en la vida pública óprivada de los españoles durante el espacio de cuatro siglos, que,cuesta hoy trabajo creer en la existencia de algunos. En aquellos días,para nosotros inolvidables, en que registrábamos á nuestro sabor losnumerosos legajos de este Archivo general de Protocolos, ocupacióngratísima, de la cual nos hemos visto privados por la suprema voluntaddel actual Notario Archivista Don Antonio Lemus y Malo de Molina, que loestima como propiedad particular suya y no permite efectuar en élinvestigaciones de interés histórico: ¡cuantas curiosísimas escrituraspasaron ante nuestra vista, demostrativas del espíritu, de lastendencias, de las preocupaciones de los hombres de antaño! De algunasde ellas tomamos ligeras notas, las más, allí han quedado sepultadas,bien hasta que otros mas afortunados consigan registrarlas, ó bien paraque la polilla dé cuenta de ellas destruyendo un tesoro históricoinsustituible.

Entre nuestros apuntes de entonces, hemos hallado uno que confirma elcambio de que hablamos, experimentado en las costumbres; porque ¿quiénsospecharía que hasta los mancebos más pertinaces viciosos valíanseentonces de las escrituras públicas para procurar la enmienda de susyerros? A este propósito bien merece consignarse la nota siguiente:

Diego de Jerez, hijo de Gonzalo González de Jerez, se obligó porjuramento que hizo en escritura pública, ante los escribanos de Sevilla,á no jugar á los dados, ni entrar en casa donde supiese que jugaban, portérmino de diez años, sopena de perjuro é infame, 16 de Enero de1461[81].

No dudamos que al lector habrán de ocurrirse sabrosos comentarios, comoocurrieron á nosotros, después de conocido el documento, pues, es detal naturaleza, que su lectura préstase á reflexiones de índoledistinta, por más de un concepto.

Como natural consecuencia de aquellas costumbres, se nos ofrece lapráctica de ciertas profesiones y oficios, que alcanzaron gran bogaentre nuestros antepasados.

Espectáculo, bien curioso, por cierto, sería para los que hoy vivimos,el que diariamente ofrecían las Gradas de la Catedral y la plaza delSalvador, sin contar otras calles y sitios concurridos de la ciudad,donde se pregonaban las subastas y almonedas judiciales, como lasvoluntarias, las cuales tenían lugar ante numeroso y abigarrado conjuntode personas de todas clases sociales, que allí confundidas esperaban lallegada del alguacil y del escribano, encargados de la venta deinfinitos heterogéneos objetos, dignos algunos del Jueves ó del Boquete,y otros aplicables al atavio de las personas ó de las casas máscalificadas.

Voceaba el pregonero, lo mismo las prendas de uso más íntimo y personal,como eran las camisas, calzas, jubones, sombreros y zapatos viejos, comolas más preciadas telas, las tapicerías ó «paños de rás,» guadameciles,encajes, armas, vidrios, esmaltes y cuantos objetos de arte suntuarioempleaban nuestros magnates en sus personas ó viviendas, juntamente conlos utensilios y más insignificantes trebejos del menaje de una casa,cuya enumeración es bastante para formar juicio exacto de la vidaprivada y de la pública, de todas las clases sociales.

Todo era subastable entonces; baste decir, que, hasta los peines, bienes verdad que aquellos sacados á pregón, no eran como los quecorrientemente usamos hoy, de despreciable pasta, caucho ó celuloide,sino de marfil ó de plata artísticamente tallados, con finos yelegantísimos adornos de renacimiento, ó con asuntos religiosos óprofanos, por lo cual, no era extraño que tales verdaderas joyas, fuesenadquiridas por sujetos muy calificados, así como las prendas de vestir,tabardos y gregüescos, capas y manteos, calzas y jubones ricamentebordados de oro, con pasamanos y encajes de subidísimo precio, sincontar aquellos jaeces de caballos, cuya simple enumeración por boca delpregonero, nos da á conocer su singular riqueza, tan singular, que hoyno se concibe.

Pues, si estos actos atraían la atención ó interés de todas las clases,volvamos la vista hacia el Arenal: allí presenciaríamos entre otrosanimados y vistosos cuadros que tan frecuentemente se sucedían, los delas públicas lecciones de esgrima, que ante numeroso concurso de lasoldadesca de mar y de tierra, de rufianes y bravos de profesión, demoriscos y de indios, mulatos y negros, daba algún maestro de los muchosque entonces bullían por la ciudad, demostrando las excelencias de laespada blanca ó de la prieta, así como la bondad de las escuelas, de losmaestros Francisco Roman, Bernal de Heredia ó de los sucesores de éstos,los famosos Carranza ó Pacheco de Narváez.

Tendía el maestro la amplia capa en el suelo, para que sobre ellacayesen las blancas y maravedises con que el público lo socorría; ytrazada una gran circunferencia en la tierra con la punta de la espada,y empuñándola arrogante, describía círculos rectos, tajos adelante yatrás, revolvíase como energúmeno, saltaba agilísimo de un lado á otro,acometía ó bien retrocediendo, simulaba parar los golpes de su imaginadocontrario, todo tal y tan verdaderamente, como nos lo pintó al vivo elgran Quevedo, en su saladísima crítica de los que elevaban la esgrima ála altura de la ciencia matemática, tan á maravilla ridiculizados en elBuscon Don Pablos ...

Pero, no prosigamos por este camino, que habría materia para llenar unvolumen; y vengamos al tema de este articulejo, en el cual vamos á dará conocer algunas profesiones, que en los siglos pasados tuvieron granauge, y cuya existencia no nos explicamos ni acertamos á comprender hoy.

Creíase entonces por altos y bajos, chicos y grandes, como verdadinconcusa, que habia sujetos dotados por la Divina Providencia de lavirtud de curar enfermedades, por medios sencillísimos: llamábanlos«saludadores» y he aquí lo que de ellos nos dice el docto Covarrubias:«Saludar en otra significación, vale curar con gracia «gratis data» y álos que esta tienen llaman Saludadores, y, particularmente saludan elganado; pero, yo mas cierto tengo auerse dicho de saliua, saliuador, portener en ella la virtud de sanar, y assí los saludadores dan vnosbocaditos de pan al ganado, catados por su boca, y mojados en su saliuay de que esta tenga virtud para algunas enfermedades rabiosas ay lugarde Plauto ... Escribe Plinio, libro 10, capit. 23. Al fin del auercostumbre de escupir en la cara al que le toma el mal de gota coral porremedio.

Quienes tengan esta virtud ó no, aueriguenlo los ordinarios,porque muchos de los que se dizen ser saludadores, son embaydores ygente perdida».

Era profesión, que públicamente la practicaban no pocos embusteros, áciencia y paciencia de los médicos de entonces, que no se quejaron, quesepamos, de sus trapacerías y engaños, las cuales pueden ponerse alnivel de la buena ventura de nuestras gitanas. Pero, entonces no habíaquien dudase ni por asomo, de la eficacia de aquellos privilegiadosseres, que vivían y holgaban á costa de los crédulos con su lucrativooficio, entre los cuales contábase nada menos, que con el Cabildo yRegimiento sevillanos, como prueba el siguiente documento:

«Por carta de la çibdad firmada de juan fernández alcalde e de mendoça ealonso fernández e alonso lopez escribano fecha 22 noviembre de 1441años por la qual mando al dho. mayordomo que de ende luego a pero alonsosaludador o al que les oviere de aver por el quinientos mrs. que ladeha. çibdad le mandó dar por el afan e trauajo que a pasado e pasa encurar de las personas que estauan dotadas de rauía en la dha. çibdad een su tierra los quales con la ayuda de dios todos guarecían de que sesigue mucho prouecho e bien al comun de la dha. çibdad e que tome del sucarta de pago ... etc.[82].

¿Qué extraño es, pues, que si la Corporación municipal nada menos,confiaba en la virtud de los saludadores, fuese ésta arraigada creenciaen las clases todas de la sociedad?

Pedro Martínez, saludador, dirigió una petición á la Ciudad, como constaen una hoja suelta de Actas capitulares, que comprende el comienzo delCabildo de viernes 19

de Agosto de 1491.

Cómo esta preocupación permaneció viva en el siglo XVI, pruébanlo lassiguientes notas:

Bartolomé Porras, saludador, era vecino á la Puerta de Triana en 1534 yse le halla citado en el Padrón vecinal de dho año lo mismo que á AntonSánchez, saludador, vecino de Alcala del Río, el cual obligóse á pagar áHernando Navarro, ropero, 48 rs.

resto del importe de un manto que lehabía comprado, 4 Marzo, 1560[83].

*

* *

De saludador á curandero ó viceversa, no había más que un paso, y entrelos segundos también los hubo que gozaban de crédito en la repúblicahispalense, no siendo agenas á la profesión las mismas mujeres como p.e. Antonia Martínez de Cervantes «física y cirujana,» la cual porescritura pública ante Juan García á 11 de Diciembre de 1450, obligóse ácurar en doce días á Pedro de Ortuño de la finchazón que tiene en sucuerpo e piernas e del figado e bazo e estómago ... etc.[84]

Asi, con esta seguridad nada menos, y por ante escribano, en públicodocumento, comprometíase la «física y cirujana,» á curar al desdichadoPedro de Ortuño, cuyo cuerpo, bien podría compararse con la famosa cajade Pandora, según los males que le aquejaban.

Igual reputación contaría en la villa de Lebrija Antonia Sánchez, mujerde Juan Gutiérrez Hidalgo, la cual durante mucho tiempo dedicábase á laespecialidad de curar las quebraduras de brazos y de piernas con permisodel Licenciado Loaysa, y no obstante aquel el Licenciado Roxas, Tenientede Asistente, le prohibió que lo hiciese, por lo cual acudió al Cabildo,á fin de que le ratificara el permiso obtenido. (Siglo XVI).

No es de extrañar que si las mujeres se obligaban á curar enfermos enplazo fijo y por escritura, los hombres fuesen á la zaga y así veremosque el curandero Antonio de Vargas obligóse en 1495, por carta anteFrancisco Segura, á curar de un lobanillo que tenía en el pescuezo á lamujer del librero García Fernández, y en términos de tres meses (ni unomás ni uno menos) por lo cual recibiría 5000 maravedises[85].

Maestros de curar lamparones y quebraduras fueron Carlos de Villafrancay Pedro Rodríguez, los cuales obligáronse á curar á Francisca, criada deNicolás Durango, por escritura de Miércoles 12 de Agosto de 1489[86].

Ya que tratamos de la ciencia de curar, aunque practicada porsaludadores y curanderos, dedicaremos algunas líneas á la profesión dela «flebotomia» que es ni más ni menos que la de los sangradores, y á lacual, los poco escrupulosos amanuenses del siglo XVI, llamabanflonotomia y de aqui flonotomianos. Estos, además, solían ser dentistasy fabricantes de medicinas. Véase al propósito el siguiente documento:

«Sepan quantos esta carta vieren como yo maestre juan de peraltacirujano vecino que so desta çibdad de seuilla en la collación de santamaría digo que por quanto vos guillermo frances natural de badad tierrade francia ha syete años que entraste conmigo a me servir para aprenderel oficio de sacar dientes e muelas que dizen notomia e a curas dequebrados e potras e fazer bragueros e fazer poluos para lombrizes efazer aguardiente e otras ¿diversas? medecinas ... etc. dice: que envirtud de haberle servido los dichos siete años y ser ya habil ysuficiente suplica á los protomedicos de Sus Majestades que loexaminaran y diesen licencia para ejercer su oficio dándole carta deexámen». 13 de Enero de 1524[87]. y que la profesión tenia ya deantiguo, arraigo, pruébalo la petición que los flonotomianos (sic)elevaron al Cabildo de la ciudad para que les guardasen sus privilegios,en 11 de Septiembre de 1507[88]. Andaban, pues, entonces unidas lasprofesiones, y así las hemos conocido todavia en nuestra juventud, debarberos, sangradores y sacamuelas, aunque con respecto á los últimoslos hallamos citados como especialistas desde los albores del siglo XVI(p. e.) Maestre Agostín que vivía en la «ysleta de calle de lasSierpes» en 1500 y á Maestre Juan de Peralta vecino en la collación deSta María en 1541.

Citaremos por último á título de curiosidad, como médicos«especialistas» para que se vea que no es nueva la distinción quehacemos hoy de ellos, á Maestre Fernando cirujano de la Ciudad quereclamaba en 1459 que le pagasen su salario por los servicios queprestaba á la misma, entre ellos, el de ir á la guerra[89].

Maestre Sancho Vizcaino maestro de curar ojos, vecino de Bilbao,hallándose en Sevilla apoderó á Pedro Ruiz para recibir ciertas cosascontenidas en una caja que le remitian desde Lisboa, 26 Febrero1504[90].

Bartolomé de Mesa, maestro de curar bubas, cobraba sueldo anual de laciudad en 11 de Octubre de 1511[91].

A Felipe Tovara «cirujano de la orina» le pagaba también salario elConcejo, por mandato real en 8 de Julio de 1597 y en 10 de Mayo de1602[92] y por último consta que Maestre Antonio Purga ó Parga cobraba24 ducados por curar de quebraduras; en 21 de Agosto de 1602[93].

*

* *

Don Diego Hurtado de Mendoza en su Lazarillo de Tormes, dice entre cosasal hablar del pícaro ciego. «En su oficio era un aguila. Ciento y tantasoraciones sabía de coro, un tono bajo, reposado, y muy sonable que hacíaresonar la Iglesia donde rezaba, un rostro humilde y devoto que con muybuen continente ponía cuando rezaba sin hacer gestos ni visages con bocani ojos, como otros suelen hacer. Allende de esto tenía otras mil formasy maneras para sacar el dinero. Decía saber oraciones para muchos ydiversos efectos ... pues en caso de medicina decía que Galeno no supola mitad qué él para muelas, desmayos y males de madre. Finalmente nadiele decía padecer alguna pasión que luego no le decía, haced esto, hacedestotro, coced tal yerba, tomad tal raíz. Con esto andábase todo elmundo tras él, especialmente las mujeres que cuanto les decía creían ...

También él abreviaba el rezar y la mitad de la oración no acababa porqueme tenia mandado que en yéndose el que la mandaba rezar le tirase porel cabo del capuz. Yo así lo hacía y luego él tornaba á dar vocesdiciendo: ¿mandan rezar tal y tal oración?

como suelen decir ...

Por esta acabada pintura viénese en conocimiento que los ciegos deantaño serían en su mayoría redomados pícaros y avisados truhanes, quevivían de la piedad de las gentes, lucrándose de su buena fe yestimulando su devoción con el recitado de oraciones que tenían paratodos gustos; así se comprende que el «oficio de ciego»

tuviese

suaprendizaje

como

los

practicados

por

menestrales,

y

probablemente,también, como acontecía con estes, serían sometidos á exámen, pues, comoadelante veremos, los desdichados ciegos parece que constituyeronhermandad, ya que no gremio, como todos los oficios mecánicos.

En tal virtud creemos curioso el siguiente documento:

«Pone por aprentis leonor rodríguez, mujer de juan sobrino ollero,vecino de triana guarda e collación de seuilla a lope su hijo ciego moçode edad de doze años poco más ó menos que esta so su poderío eadministración con juan de villalobos ciego vezino desta dha. çibdad enla collación de santa Maria magdalena questa presente desde oy díafasta quatro años primeros para que en este dho. tiempo el dicho su fijole sirua en el dho. su oficio de rezar e le acompañar en todas las otrascosas que le dixere e mandase fazer ... etc. El maestro le daria alaprendiz de comer, beber, vestir, casa y lecho, enseñándole á rezar y ádecir oraciones bien y cumplidamente. Lunes 14

Septbre. 1495[94].

El formulario natural empleado en este contrato es exactamente igual alde cualquier carta de aprendizaje celebrada entre pintores, escultores,plateros ú otro oficio, por tanto, no cabe duda, que entonces seconsideraba como verdadera profesión la de los ciegos rezadores.

Y que estos estaban también agremiados, parece probarlo el siguientedocumento que extractamos: Juan de la Redondela ciego ...» otorgo econozco a vos luis fernández cabron ciego vecino de la dha cibdad en lacollación de señor sant viceynte

«depositario de los privilegios de losciegos» desta dha cibdad e de su arçobispado questades presente que porquanto vos ... me days los preuilegios de los dhos ciegos porque gocedellos segúnd que los otros ciegos gozan «e me recibis por hermano enla hermandad de los dhos. ciegos,» por ende otorgo de dar e pagar á losdhos. ciegos e a vos el dicho luis fernandez en su nombre 24 mrs. decada un año que será la primera paga para el día de casimodo de cada año... etc. 5 Abril 1526[95].

Todavía entrado el siglo XVII, además de los particulares, el mismoConcejo sevillano costeaba «oficialmente» un rezador, el cual no constaque fuese ciego, más para el caso no es esencial la diferencia.

Por acuerdo capitular de 20 de Febrero de 1636, fue nombrado el hermanoPedro Diaz de Villamayor «para que encomiende las benditas ánimas delpurgatorio todas las noches á las horas acostumbradas repartiéndose portodo el lugar desde la oración del ave maria hasta que hayan tocadoconforme á la costumbre y gane lo que han llevado

«sus antecesores» yeste nombramiento hace la ciudad por el tiempo que sea

«suvoluntad»[96]. La frase subrayada indica que era vieja la costumbre deque la ciudad pagase rezadores.

Vamos á pasar ahora «de lo religioso á lo profano.»

*

* *

Durante el siglo XV fué también oficio socorrido el de juglar, loscuales ocupábanse en divertir á magnates y pecheros, recitando poesías ycantando al par que tañían sus instrumentos, todo esto medianteremuneración.

La casualidad ha hecho llegar hasta nosotros la noticia de la existenciade algunos juglares sevillanos, entre los cuales debió de gozar de granprestigio, un tal Guillen, que fué vecino de la collación de SanEsteban, y como tal se le cita en el Libro del Mayordomazgo mayor deesta ciudad del año 1407, consignando que era «franco por privilegio delRey.»

Este privilegio nos inclina á creer que acaso sirvió al mismo EnriqueIII, al cual debería la exención de todo pecho y tributo, más bien queal niño Don Juan II proclamado en 1406.

Posible es que este juglar fuera uno de aquéllos á quienes se refiere elsiguiente título que va á la cabeza de unas cantigas citadas en elCancionero de Baena.

«Esta cantiga fizo el dicho Alfonso Aluarez por alabança e loores de larredundable cibdat de seuilla e presentola en el cabildo e fizogelacantar con juglares delante los offiçiales e ellos mandáronle dar enaginaldo cient doblas de oro por esta cantiga e dende enadelante de cadaaño por cada cantiga otros ciento» y cuya primera estrofa dice:

ffuente de grand marauilla

jardyn de dulce olor

morada de Enperador

ríca fermosa baxilla

digan esto por seuilla

trobadores e poetas

pues que synos e planetas

lo sostienen sin mansilla

Síguen otras tres cantigas que de igual modo que esta, cantaron juglaresante el Concejo en los días de Navidad de tres años siguientes, por lascuales recibió el poeta sendas cien doblas.

En 1442 moraba en la collación de San Miguel el juglar pedro Rodríguez,según consta del Padrón de Contias de los vecinos de dho. barrio del año1442 y por último en otro Padrón, también del siglo XV, de la collaciónde Santiago se cita á Pedro Alonso, juglar pobre y por último noolvidaremos á Juan Canario, que con un compañero suyo fué en laprocesión del Corpus del año 1454, imitando ó entonando coplasprobablemente el canto de los pájaros[97].

*

* *

Siendo el ejercicio de las armas en los pasados siglos el más noble, laprofesión de casi todos los españoles, por decirlo así, dominando en lasclases sociales el espíritu caballeresco, no es extraño que á laenseñanza del manejo de las armas se hubieran dedicado muchas personas.

De los esgrimidores que vivieron en los siglos XV y XVI apenas si se noshan transmitido noticias, y de estos, precisamente, hemos reunido unaporción de curiosos documentos, que nos proponemos dar en breve, á laestampa en libro aparte. Sin embargo, para demostrar el auge en queestuvo esta afición, hoy tan en desuso, nos concretamos á consignarahora los nombres de los Maestros esgrimidores sevillanos de que tenemosnoticia:

Maestre Rodrigo

1498

Maestre Anton Zapata

1500

Alonso de Vargas

1515

Maestre Andrés Carbonero

Maestre Francisco Román

-1523

Cristóbal Martínez

Diego Bernal de Heredia

1526

Maestre Fernando de Algarbe

Gabriel de Contreras

Maestre Juan de Milla

-1528

Maestre Pedro Sigüenza

Maestre Tomás

Maestre Fernando

Juan de Pérez

-1529

Juan de Triana

Juan de la Cámara