Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—¡Lacayos! repitió Bobart. Sepa usted señor mío....
—¡Nada! interrumpió Roussel; conozco á usted hace mucho tiempo, señor hipócrita, señor
pedante.... He dicho lacayo y hubiera podido decir espía....
—¡Y si no está usted contento, añadió Mauricio, puede usted enviarme su hijo!
—No, señor, declaró enfáticamente Bobart. Soy muy suficiente para vengar yo mismo mis
injurias. Usted sabrá lo que cuesta tener que habérselas con un hombre como yo....
—¡Los clientes de usted lo han sabido muy bien, maestro en vilezas! dijo Roussel. Pero téngase
por advertido y que no le encuentre yo en mi camino, ó le hago pagar las costas con más gracia
que usted mismo lo hacía....
Y tomando á su hijo por el brazo, dijo:
—Ven, Mauricio, ven. No tenemos nada que hacer aquí.
CAPÍTULO VIII
EL SECUESTRO.
Por la mañana del siguiente día, estaba Roussel todavía dormido cuando entró Mauricio en su
cuarto, descorrió las cortinas y se sentó en una butaca al pie de la cama.
—¿Qué hora es pues? preguntó Fortunato incorporándose.
—Las cinco. Perdóneme usted que interrumpa tan pronto su sueño, pero estando solo, me volvía
loco....
—¡Oh! hijo mío; has hecho muy bien en despertarme. Espera, voy á levantarme.
—No, permanezca usted acostado; lo mismo podemos conversar y con tal de que me hable usted
de Clementina, quedaré aliviado....
—¿Tú no has dormido? mi pobre hijo....
—¡No! Pero eso importa poco. Sufriría todas las penas sin quejarme con tal de saber dónde está
mi pobre mujer.
—Tranquilízate; lo sabremos. Y entonces.... Pero, ahora pienso ... Federico, ¿está levantado?...
Sí. Llama.
—¿Para qué?
—Vas á verlo.
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.