Not a member?     Existing members login below:
Holidays Offer
 

Un Faccioso Más y Algunos Frailes Menos

haber impedido el desarrollo progresivo de las ideas. Enreligión eran volterianos, y en sus
costumbres privadas enemigos de latemplanza; pero tenían un coram vobis de santurronería que
hacía elefecto de ver la silueta de Satanás en la sombra de un confesonario. Unode los primeros
elementos de fuerza que allegaron fue el clero, a quienadulaban, disponiéndose, no obstante, a
comprar por poco dinero susbienes, cuando los progresistas los arrancaron de las manos que
llamabanmuertas. A excepción de dos o tres individualidades de intachablepureza, eran gente de
economías, y andando el tiempo, con las compras debienes desamortizados, formaron una
aristocracia que poco a poco se hizorespetable, y en la cual hay muchos marqueses y un
formidable elementode orden. En lo militar fueron poco escrupulosos, y se les ha
vistopronunciarse con naturalidad y hasta con gracia.
En los días de nuestra narración presentaban el grato aspecto de unejército joven, lleno de
bríos y de valor. Su programa de moderacióncontrariaba a mucha gente. Aquel habilidoso
sistema de ser y no ser, deequilibrarse entre el absolutismo y los liberales, valiéndose de losunos
contra los otros, de prometer y no cumplir, de encubrir confórmulas, retóricas y dicharachos hoy
desacreditados, pero entonces muyen boga, el lazo de la arbitrariedad y el espadón de la fuerza,
dioresultados en época de tanta inocencia política, cuando la libertad eracomo un niño generoso
y no exento de mimos, más fácil de engañar que deconvencer.
La tertulia de Genara fue el centro donde las aspiraciones de aquellagente lista empezaron a
tomar cuerpo. Allí fue precisándose el sistema yhaciéndose práctico. Allí se establecieron
relaciones que no habían deromperse sino con la muerte y se conocieron y se escogieron,
digámosloasí, los hombres. Los jóvenes tomaron de los viejos el saber astuto yestos de aquellos
el desenfado y el vigor. Humanamente considerada,aquella gente tenía una superioridad especial
que ha sido la causa de sudominio durante un tercio de siglo: era la superioridad de los
modales,cosa importantísima en nuestra edad. Había en aquellos tiempos como unalínea
divisoria clara y precisa que separaba en dos grandes mitades elinmenso personal político,
creado por las revoluciones. En el trazado deesta línea tenían alguna parte las tijeras de los
sastres. No habíatérmino medio, y fue lástima grande que tantas ideas generosas ysalvadoras no
pudieran por fatal destino, emanciparse de la grosería,del mal vestir y peor hablar.
Por esto el advenimiento de la clase media fue laborioso y pesado.Aquella clase,
frailunamente educada, no supo echar de sí ciertasasperezas, por lo que sólo prevalecieron en la
vida pública los pocosque supieron ponerse el frac.
Despidieron a Genara aquel día, 16 de Julio de 1834, y se retirarontodos, los unos a su oficina,
pues casi todos eran empleados, los otrosa dormir la siesta. Todavía en aquellos tiempos se
dormía la siesta, yal día siguiente de aquel 16 da Julio fue cuando la Providencia dispusoque el
Gobierno durmiera una siesta célebre.
La dama partió llena de pena y miedo, de miedo porque ignoraba sialejándose de Madrid se
alejaría del aire ponzoñoso; de pena, porquedejaba su vida dulce y regalada, sus tertulias llenas
de amenidad ointerés, su influencia en el partido dominante, y quizás, quizás algoque más
vivamente interesaba a su corazón. Renunciar al brillo de suingenio y hermosura, a las
adulaciones de la pequeña corte masculina quela festejaba un día y otro día; abdicar esta corona
y huir de la capitalde su reino de galanterías para sepultarse en un rústico lugarón dondeno había
de tener más solaz que lecturas insípidas y donde había derecibir la noticia del fin tristísimo de
Remove