FRANCISCO.—Bueno, le complaceré á usted.
(Vase por el foro.) 5
Yo espero que me reciba bien. Le hablaré de
nuestra
infancia... Estos recuerdos son siempre gratos y
llegan
muy adentro. (Sentido.) Y si veo que se
conmueve...
le pido diez duros. ¿Qué menos? Un hombre que
gana tanto no creo que se niegue á favorecer á un
amigo 10
tan antiguo... y tan desgraciado. Por lo menos
lograré
lo de mi pobrecita hija; á eso no ha de negarse.
DICHO, RAIGÓN y FRANCISCO, en el gabinete
RAIGÓN.—¡Eres un torpe, un animal! Ya te dije
que
FRANCISCO.—Como insistió de esa manera... 15
RAIGÓN.—Dile que entre... (Venir á entretenerme
ahora...)
FRANCISCO.—Pase usted. (Sosteniendo la
