Perocomo por otra parte sus efectos crónicos son precedidos de algunosfenómenos de
escitacion, se sigue que los sugetos que se hallan en unestado opuesto al que
acabamos de señalar, tienen, habida consideracioná otras circunstancias de agudeza ó
de estacion, condiciones favorablesá la accion de estas sustancias.
En los fenómenos de escitacion es necesario, por consiguiente, reconocerel
predominio de la vida material orgánica sobre la de relacion; desuerte que las sales de
amoníaco están poco indicadas en las personasnerviosas, inteligentes, vivas, y lo
están mas en las que son blandas,frias ó entregadas á la vida animal. En todos estos
casos el moralpresenta la mayor parte de los síntomas ordinarios de las afecciones
quealteran profundamente la vida nutritiva, como la tristeza, la inquietud,la
dificultad 99 de pensar, la aversion al trabajo, la ansiedad y el malhumor: estas dos
últimas disposiciones del espíritu, que se manifiestancon preferencia en el estado
agudo ó febril, y por la tarde, épocanatural de la sobreescitacion sanguínea en las
fiebres humorales,catarrales, mucosas, etc., son propias de las sales de amoníaco.
A. Estado agudo.—El carbonato de amoníaco tiene en su patogenesiasíntomas de
sobreescitacion sanguínea continuos y remitentes, y se lospuede dividir en dos
períodos: el de eretismo y de relajacion, ó agudo ysubagudo: el de este medicamento,
sin embargo, es mas bien subagudo,comparado con el de medicamentos francamente
piréticos.
El período de eretismo revelado por la esperimentacion pura y por el usoclínico,
dura poco; se espresa por ebulliciones de sangre, alientoardoroso con latidos,
punzadas en la parte afecta y particularmente enel cerebro: movimientos fluxionarios
pasajeros en los ojos y otrospuntos, generalmente en los principios de las membranas
mucosas y en losórganos de los sentidos; ojos, oidos, nariz, boca, bronquios, ano,
ypartes genitales. Estos órganos son el sitio de un orgasmo que se elevahasta la
tumefaccion, con sequedad, calor, ardor, exudacion sanguínea.Movimientos
semejantes se observan en la piel, en la que se presentanmanchas y placas
escarlatinosas, forúnculos, todo con fiebre, yalternativas de calosfríos y bocanadas de
calor. Los síntomas febrilesse manifiestan ó se agravan durante la primera parte de la
noche, yofrecen una gran variacion del pulso, el cual, unas veces es lleno,otras blando
y otras duro. Pocos estados febriles, como no sea el estadocatarral, producen tanta
ansiedad, tanta agitacion, 100 tantairritabilidad; tambien se observan intermitencias en
la fiebre conaccesos separados por muchos dias, hasta el número de siete.
El carbonato de amoníaco representa con bastante exactitud en supatogenesia el
cuadro de una fiebre mucosa y de la erisipela queacompaña al estado mucoso, en los
linfáticos, frioleros y dispuestos álas afecciones catarrales, con el aire esterior, la
humedad y el frio.




