sensibilidad, en sus disposicionesde irritabilidad, de absorcion, de escreciones, etc.
Supérfluo creemosdemostrar en este momento el cómo influye el físico sobre el
moral. Losmedicamentos 60 y las causas morbosas influyen sobre uno y otro, del
mismomodo que el moral influye sobre el físico, sobre la enfermedad y sobrela accion
de los remedios. Esperamos, que en su dia estos estudios haránresaltar estas verdades,
dándolas un carácter práctico y haciendo de losmedicamentos agentes capaces de
modificar el organismo, hasta el puntode hacer cambiar las disposiciones morales que
dependan de su estadofísico.
El acónito produce la agitacion, la angustia, la inquietud, el temorde la muerte ú
otros síntomas que se aproximan á los característicos yque en cierto modo lo son,
como los llantos, los gemidos, lairritabilidad, la misantropía y el miedo, que conduce
á huir óescaparse.
Dósis.—Las afecciones agudas soportan bien las dósis menos débiles deacónito,
hasta la misma tintura; y cuanto mas simple y decidido es elcarácter inflamatorio, mas
eficaz y pronta es su accion. Lo mismo sucedecuando se le usa en el período
prodrómico. Pero su influencia es decorta duracion y tanto menos persistente cuanto
mas viva es la fiebre;de esto resulta la necesidad de repetir las dósis con tanta
mayorfrecuencia, cuanto mas aguda es la afeccion y que la enfermedad agotamas
pronto su accion. Hay afecciones neurálgicas que se acomodan mejor ádósis mas
elevadas, como, por ejemplo, en el tic doloroso de la cara yla angina de pecho.
Mientras que el carácter inflamatorio persista, auncuando se alivie, se debe insistir
sobre el acónito y repetir susdósis: el mejor indicio de su utilidad es el pulso que
disminuye defrecuencia al cabo de algunas horas. Conviene algunas veces
administraren el intérvalo del acónito varias dósis de un medicamento cuya acciones
análoga á la suya en la enfermedad que se trate, como la belladona,la manzanilla, la
pulsatila. En las 61 exacerbaciones agudas de lasflegmasías crónicas y en el período
subagudo de ciertas fiebres de largaduracion, la alternacion del acónito y del azufre
produce escelentesresultados. El tipo de la accion benéfica del acónito es la
fiebreinflamatoria: este medicamento la modifica prontamente por una
reaccionseguida de sudor, de calma y de un sueño reparador.
Jamás se verá el médico obligado á elevar la dósis mas allá de 10 ó 12gotas de la
tintura en 6 onzas de agua para todo el dia. La dósis comun,en la fiebre y la
amigdalitis por ejemplo, es de 3 á 4 gotas de laprimera atenuacion diluidas en agua.
En las neuralgias ú otrasafecciones muy propias del acónito, no se debe bajar de la
terceraatenuacion.
AGARICO MOSQUEADO (AGARICUS MUSCARIUS).



