intermitente, tifoídea, una neurose, un catarro,etc..... así tambien los síntomas
primordiales confunden la mayor partede los medicamentos en cierta alteracion de la
inervacion. En este caso,todos los medicamentos se parecen. Por esta razon juzgamos
pueril yanticientífica la falta tantas veces lanzada contra la materia médicapura, de
dar á todos los medicamentos un gran número de síntomas que seasemejan y parecen
confundirlos.
Las enfermedades solo se caracterizan bien en su período de agudeza; elestado
crónico conduce á las indecisiones del principio; del mismo modolos medicamentos
no son bien conocidos sino por sus síntomas agudos.
La naturaleza pues justifica nuestro método que agrandaconsiderablemente y
precisa la accion de los medicamentos; permitecaracterizar los síntomas que se
observan en la mayor parte de lasenfermedades, 17 por particularidades de conjunto y
de detalle que sirvende base á las indicaciones.
Sabido es que las diferencias que existen entre los síntomas de losdiversos
medicamentos, son algunas veces casi inapreciables aun para elobservador mas
atento. ¿Pero sabria este observador distinguir mejor lasdiferencias de estos mismos
síntomas en muchas enfermedades? Citaré unejemplo: todas las fiebres están
acompañadas de alteraciones de ladigestion, del calor, de las secreciones..... en unas,
la materia de lasdeposiciones diarréicas es amarilla, verdosa, negruzca, mucosa,
acuosa,etc..... en otras, las evacuaciones son precedidas, acompañadas óseguidas de
vértigos, de incomodidades, de cólicos. Coexiste tambien,unas veces sed ó adipsia;
otras, humedad ó sequedad de la piel,cefalalgia, timpanitis ó flojedad del vientre.....
Pero en todas hayfenómenos sobresalientes: estreñimiento, sudor, neuralgia,
vómitos.....cada uno difiere por su espresion y sus accidentes, en cada
medicamento,como en cada fiebre. Todos estos cambios de un mismo síntoma y
susepifenómenos constituyen el diagnóstico diferencial en patologia como
enpatogenesia, y obligan al práctico á hacer el exámen mas minucioso.
V.—Dósis infinitesimales.
Las dósis infinitesimales han suscitado una multitud de cuestiones queestán aun por
resolver, relativas á la repeticion, alternacion, duracionde accion y cantidad. Se cree
generalmente que es necesario repetir lasdósis de un medicamento con tanta mas
frecuencia, cuanto mas aguda seala enfermedad. Está tambien admitido dar dos
medicamentos, no mezclados,sino alternados, 18 como por ejemplo, una cucharada de
hora en hora, unavez de acónito, y otra de manzanilla.
Respecto á la duracion de accion, há ya mucho tiempo que se la vienedando la
misma importancia y aun los mismos límites que marcó Hahnemann.Bueno será
advertir que seria injusto olvidar sus preceptos respecto áeste asunto. Que las



