Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
Por el suelo rastrea muchedumbre de pajes y espoliques, alelíes, espuelas de caballero,
gentezuela menuda que vive de la adulación, á la sombra de los grandes señores, y el bíblico
lirio, vestido siempre de Nazareno. La madreselva, arisca y melancólica por la nostalgia que la
perturba, busca el campo de donde contra su voluntad la han traído; mira ansiosa á todos lados
para orientarse; se va arrastrando por los troncos, por las barandillas, por las escalinatas, hasta
que logra tocar con su crispada mano la cerca; sube; va trepando, trepando, y se asoma para ver
horizontes y el libre espacio y hacerse la ilusión de que es libre. Esta flor, como muchas
personas, no tiene más que manos, y son blancas, finas, aromáticas; pero aunque contrae sus
finos dedos, cual si fuera á coger alguna cosa, jamás coge nada.
¡Paso al pueblo! La inmensa república de geranios todo lo llena. Parece que no hay tierra
bastante para estos gorros colorados que se reproducen con facilidad maravillosa, y crecen como
la plebe, duran como la ignorancia, y resisten fríos y soles como la pobreza. Para que nada falte,
hasta los cactus, caterva de repugnantes bufones, se engalanan con gorritos de vistosas plumas;
otros se ponen gregüescos amarillos, y algunos se encargan vestidos completos de Mefistófeles,
como estudiantes en Carnaval, y tienen el descaro de vestir con ellos sus ventrudos cuerpos.
Otros, flacos y verrugosos, siguen con las manos en los bolsillos, riéndose de todo y agitando el
bastón con borlas de escarlata. Pero á nadie hacen gracia estas caricaturas vegetales, flores que
parecen lagartos, sapos que parecen plantas, y viven aislados, sin sociedad, visitados tan sólo de
las abejas, que á menudo vienen á decirles un secreto al oído.
Si las violetas no hubiesen exhalado su último aroma en Mayo; si los jacintos no estuvieran ya
en el limbo de sus jóvenes cebolletas; si las dalias, por el contrario, no durmiesen aún en el
vientre de sus batatas; si las petunias no se hallaran en estado de lactancia, y las campanillas
dando los primeros pasos; si las francesillas no hubiesen bajado también al frío sepulcro de sus
arañuelas, y las extrañas no estuvieran aún cortando sus múltiples gasas de bailarina para
presentarse en el Otoño, el panorama floreal de Junio sería completo.
NOTA:
[2] Escribióse este artículo para la serie descriptiva de los doce meses del año,
publicada por la Ilustración Española y Americana en su Almanaque de 1877.
II
En el campo.
Un monstruo, un gigante, un figurón, que parece hombre y no es más que espantajo, bracea y
gesticula en medio del campo. Es el funcionario inamovible encargado de advertir á los
gorriones que el trigo no se ha sembrado para ellos. ¡Ah! los gorriones, lo más canalla de la
creación, la casta de pillos y rateros más desvergonzados que hay sobre la tierra. Cuando
hicieron sus nidos, se metían en las casas para robar, de los costureros de las señoras, hilachas y
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.