Not a member?     Existing members login below:

Torquemada en la Hoguera

su imaginación, se detuvo, con ánimo de proseguir, cuando las varias ideas, que repentinamente
y en tropel vinieron a su imaginación, se disparan.
Era su entendimiento tan pobre, que no hay noticia de que produjera nunca cosas de provecho,
pues no han de tenerse por tales sus lucubraciones soporíferas sobre el origen de los poderes
públicos y el equilibrio de las fuerzas sociales; era, además de corto, díscolo; porque jamás pudo
adquirir ni sombra de método. Descollaba en las digresiones, y cuando se ocupaba en desarrollar
una tesis cualquiera, no había fuerzas humanas que le concretaran al asunto, impidiendo sus
escapadas, ya al campo de la historia, ya a la selva de la moral, ya a los vericuetos de la
arqueología o de la numismática. Por todos estos campos, cerros y collados corría complaciente
y alborozada la imaginación del autor del artículo de fondo, cuando interrumpido el hilo lógico
de éste, y olvidado el asunto y desbaratado el plan, ocuparon su mente, apoderándose de ella de
un modo atropellado, violento y como de sorpresa, las intrusas ideas de que se ha hecho mérito.
Procedían éstas de todos los objetos, de todas las ilusiones, de todos los recuerdos, de mil fuentes
diversas que manaban á un tiempo una corriente sin fin. Vínole al pensamiento no sé qué
fragmento de historia, con el cual se unía la imagen de un obispo de Astorga, tan testarudo
clérigo como intrépido soldado. Acordábase de las torres muzárabes que había contemplado en
una ciudad antigua, y al mismo tiempo se le ofrecían á la vista lagos y jardines, no sin que de
pronto afease este espectáculo algún animal de corpulenta forma y repugnante fealdad. Tan
pronto se le representaban los versos de algún romance que hacía tiempo leyera en amarillos y
arrugados códices, como sentía el rumor de lejana música de órgano, dulcísima y misteriosa.
¡Con cuánto abandono se entrega la imaginación á este cómodo vagar, suelta y libre, sin las
trabas del árido razonamiento, sin que una voluntad firme la sujete ni la enfrene para elaborar
difícilmente el producto literario, uno, lógico, de forma determinada y con especial contextura!
La imaginación del pobre periodista había logrado escaparse en aquellos momentos, cuando el
artículo no había pasado aún de su edad infantil, y sólo contaba escaso número de renglones. La
imaginación del menguado escritor, después de correr de aquí para allí, con la alborozada
inquietud de un pájaro que, viendo rotas la cañas de su jaula, se escapa y vuela á todas partes sin
fijarse en ninguna, se concretó al fin, se fijó, se regularizó poco á poco.
De entre los escasos renglones del artículo interrumpido poco después de haber sedado a luz su
primera idea, surgen las líneas; las sombras y luces de una inmensa catedral gótica. Crecen sus
haces de columnas, teñidas de suave matiz pardo, hasta llegar a enorme altura, desparramándose
después los retorcidos tallos para formar las bóvedas. Descienden del techo, cual si estuvieran
suspendidas de elásticas y casi invisibles cuerdas, lámparas de oro, cuyas luces oscilantes no
bastan a eclipsar el diáfano colorido de las vidrieras, que llenas de santos y figuras
resplandecientes, parecen comunicar con el cielo el interior del templo. Mil figuras van
destacándose en la pared, como si una mano invisible las tallara en la piedra con sobrenatural
prontitud, y lozana flora crece portentosamente a lo largo de las columnas, llevando en sus
cálices animales grotescos o inverosímiles, que parecen haber sido producidos por ignorado
germen en las entrañas mismas de la piedra. Las estatuas aplastadas sobre los muros se
multiplican, aparecen en filas, en series, en ciclos sin fin, y son todas rígidas, tiesas retratando en
sus semblantes el fastidio del Limbo ó la placidez del Paraíso. Alternan con ellas los seres
simbólicos creados por la estatuaria cristiana, y que parecen engendro sacrílego del paganismo y
la teología. Los dragones, las sibilas, los monstruos bíblicos que para representar sutiles
abstracciones ideó el genio de la Edad Media, refundiendo los despojos de las sirenas y los
Remove