Not a member?     Existing members login below:

Tormento

«Adiós... adiós... que os divirtáis mucho... que escribas, Agustín...Cierra, cierra la
puertezuela... Y no os estéis mucho por allá...Adiós... buen viaje. Cuidado cómo dejas
de escribir. Estaremos conmuchísima pena mientras no sepamos... Adiós, adiós».
Un tren que parte es la cosa del mundo que más semejanza tienecon un libro que se
acaba. Cuando los trenes vuelvan, abríos y páginasnuevas.
XLI
Gabinete en la casa de Bringas. Anochece.
ROSALÍA.—(Consternada, dándose aire con un abanico, con un pañuelo, conun
periódico y con todo lo que encuentra a mano.) A mí me va a dar algo.Parece que
se me arrebata la sangre y que se me sube toda a la cabeza...No me cuentes más,
hombre, por los clavos de Cristo, no me cuentes más.Tan atroz inmoralidad me
aturde, me anonada, me enloquece... ¿Y la vistetú? ¿Sería ilusión tuya...?
THIERS.—Pues ¡no la había de ver! En el vagón reservado estaba, bienabrigadita,
sin decir esta boca es mía, y tan contenta que echabalumbre por los ojos...
ROSALÍA.—¿Y tuviste paciencia para presenciar tal escándalo?... ¡Conque no la
puede hacer su mujer porque es una... y la hace su querida...!Estoy volada...
Ignominia tan grande en nuestra familia, en esta familiahonrada y ejemplar como
pocas, me saca de quicio... (Mirándole confuerza.) ¿Y tú no dijiste nada?,
¿aguantaste que en tus barbas...?
THIERS.—(Preparándose a decir una mentirilla.) Fue tanta miindignación cuando
Agustín me lo declaró... porque tuvo la pocavergüenza de confesarme su debilidad...
pues me indigné tanto, que ledije cuatro cosas y le volví la espalda y me salí de la
estación.
ROSALÍA.—(Satisfecha.) ¿Así lo hiciste? Es claro; no pudiste refrenartu ira. Le
volviste la espalda; le dejaste con la palabra en la boca...
THIERS.—(Pidiendo mentalmente a Dios perdón de su embuste.) Como te
locuento. La verdad es que no podremos tratarnos más con mi primo. ¡Quiénlo había
de decir!, el hombre mesurado, que todo lo quería llevar apunta de lanza, ¡faltar así a
los buenos principios, dando un puntapié ala Sociedad, a la Religión, a la Familia, a
todo lo venerando, en unapalabra!... Si es lo que te digo: el desquiciamiento se
aproxima. Estose lo lleva la trampa. La revolución no tarda; vendrá el despojo de
losricos, el ateísmo, el amor libre.
ROSALÍA.—Vendrá; ya lo creo que vendrá eso, y más... Cuando se venhorrores tan
increíbles, todo se puede esperar. (Sofocadísima.) No habráya cataclismo que me
coja de nuevo.
 
Remove