ylagunas, caminando muchas veces bañado, así del agua que
caía del cielocomo del mucho sudor en que se resolvía para
vencer no pocos ni ligerosembarazos. De aquí V.I–228 se le
originó un humor maligno, que corriendo por elcuerpo, le ocupó
todo en breve con una monstruosa hinchazón, en quepeligraba
ya la vida, á no haberle acudido el P. Mata con
algunosremedios, que no tanto por su actividad cuanto por
voluntad de Dios, lerepararon algún tanto; y para que se
restituyese del todo á su antiguasalud, fué preciso mudase de
aires, pasando á San Rafael, donde tuvodilatado campo para
ejercitar su celo, saliendo á caza de bestiasracionales (que así se
pueden llamar aquellos bárbaros) las cualesdomesticadas redujo
al redil de la Iglesia.
Parecía que iba á competencia con el V. Padre Caballero en
ganar almaspara Dios y para sí mismo muchos méritos; y es
obligación mía dar aquípor extenso noticias de las heroicas
virtudes de entrambos: de las delprimero tendré abajo ocasión
oportuna; de las del V. P. Lucas la daré enlos capítulos
siguientes, concluyendo la narración con el felicísimomartirio
que padeció el año de 1711. V.I–229
Nacimiento, entrada en la Compañía y primerosfervores del
venerable P. Lucas Caballero.
Nació el venerable P. Lucas en Villamear, lugar de Castilla la
Vieja.Sus padres eran de lo principal de él y acomodados en
bienes de fortuna.Pasó los primeros años de su niñez en casa de
un tío suyo, sacerdote deejemplarísimas costumbres, y en quien
aprendió una gran madurez dejuicio y gravedad en las acciones,
de suerte que en la niñez nada teníapueril ni mostraba ternura,



