Not a member?     Existing members login below:
Holidays Offer
 

Plick y Plock

Y el sol había desaparecido hacía ya rato detrás de las montañas deTregnier,
mientras que los dos amigos aun continuaban sentados cerca dela tumba de Kernok,
mudos y pensativos, con la cabeza oculta entre lasmanos.
EL GITANO
Cara de ángel y corazón de demonio.
LOPE DE VEGA.
CAPÍTULO I
E L B A R B E R O D E S A N T A M A R Í A
Un barbero di qualidad.
—Por el ojo de San Procopio, le juro, compadre, que el gitano piensadesembarcar
en Matagorda. Mi digna tía Isabel, volviendo de la isla deLeón, ha visto todos los
guardacostas dispuestos y me ha dicho quehabían apostado dos centinelas en el faro
para vigilar las evolucionesde la embarcación de ese condenado que se ve a lo lejos.
—¡Por la silla de Santiago, compadre! el pescador Pablo, que ha llegadode Conil,
me ha repetido de nuevo que la tartana de rojas velas estáfondeada a medio tiro de
cañón de la costa, y que todos los carabinerosestán alerta...
—Han abusado de su credulidad, señor don José.
—Le han engañado, señor rapabarbas—respondió José saliendo con aireburlón.
Esta calificación de señor rapabarbas hizo estremecer violentamente aFlores,
porque si él rejuvenecía al público, era por no desmentir lasignificación ¡ay!
demasiado positiva de la bacía de cobre relucienteque se balanceaba en un rincón
obscuro de la puerta; pero también, en elsitio más visible, aparecía un inmenso cuadro
representando una manoarmada de lanceta que abría delicadamente las venas de un
brazo colosal.De modo que el observador comprendía fácilmente que el barbero ponía
suamor propio y su gloria en ejercer ciertas prácticas quirúrgicas, y queera casi a su
pesar si descendía a la innoble navaja, cuyos provechosparecían, no obstante, bastante
honrosos.
El maestro Flores gozaba además de una consideración merecida; subarbería, como
lo son generalmente las barberías de España, era el lugarde reunión de todos los
chismosos, y particularmente de todos losmarinos retirados que habitaban en Santa
María; y si las noticias que serecogían en aquella fuente no estaban revestidas de un
carácter bienauténtico, no se puede negar que por lo menos estaban fabricadas
aconciencia; detalles, palabras históricas, retratos, circunstancias,nada faltaba.
 
Remove