Not a member?     Existing members login below:

Plick y Plock

muertos, aun conservaban el puño de la daga. Allá, dormía unpirata con el cuello bajo
la rueda del timón, de modo que, al menormovimiento de rotación, su cabeza debía
quedar indefectiblementedestrozada.
Un verdadero amanecer de orgía, ¡y de orgía de pirata!
Melia comenzó por bendecir a la Providencia porque había protegido contanta
solicitud a toda aquella honrada sociedad, que el brick mecíasobre las aguas; porque,
gracias a la incuria que de momento reinaba abordo, si una tempestad se hubiese
elevado durante la noche, todo sehubiera ido a rodar, El Gavilán, Kernok, la
tripulación y los diezmillones, ¡qué lástima!
Por esto quería rezar. ¡La pobre joven encontraba a bordo tan pocasocasiones de
elevar su alma al Ser Supremo! Para rezar, se arrodilló yvolvió involuntariamente los
ojos hacia la línea vaporosa y azulada queceñía el horizonte; pero no rezó. Su mirada,
dejando de vagar, se fijóen un punto al principio incierto, pero que bien pronto
pareciódistinguir mejor; en fin, poniéndose las manos encima de las cejas,
paraaislarse mejor de los rayos del sol, permaneció un instantecontemplativa, después
sus facciones adquirieron una viva expresión detemor, y en dos saltos se plantó en la
cámara de Kernok.
—Estás loca—decía el pirata subiendo al puente con un paso aún pesadoy
vacilante—; pero si me has despertado por nada...
—Mire—respondió Melia presentándole un anteojo con una mano, mientrasque con
la otra designaba un punto blanco que se veía en el horizonte.
—¡Maldición!—gritó Kernok después de haber mirado atentamente, y
llevóvivamente el aparato al ojo izquierdo—. ¡Mil rayos!
Y frotó el vidrio del anteojo como para asegurarse de que veíaclaramente y de que
ninguna ilusión de óptica le engañaba. No, no seengañaba... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
... ... ...
(Aquí un crescendo de todo lo que podáis escoger de más
vigorosamenteimprecativo en el glosario de un pirata.)
Apenas este torrente de maldiciones y de juramentos hubo salido de suboca, Kernok
se armó de un espeque. Un espeque es un palo de madera deunos cinco o seis pies de
longitud y de cuatro pulgadas decircunferencia. El espeque sirve para maniobrar la
artillería de abordo. Kernok cambió provisionalmente este destino, porque empleó
elsuyo en despertar a la gente. Y los golpes de espeque, gloriosamenteacompañados
de juramentos capaces de pulverizar al buque, fueron cayendocomo lluvia de granizo,
tan pronto sobre el puente, como sobre losmarineros dormidos. Así, cuando el capitán
Remove