Not a member?     Existing members login below:
Holidays Offer
 

Plick y Plock

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...
...
Dos horas después, una embarcación conducía a bordo de El Gavilán losúltimos
toneles de dinero, resto de los despojos del San Pablo, dondeKernok había dejado a
diez de sus hombres, la tripulación españolaagarrotada sobre el puente y el capitán
amarrado al palo mayor.
—Muchachos—dijo Kernok—, yo os doy esta noche nopces et festin,como se dice,
y después, si sois juiciosos, una sorpresa.
—¡Caray! ¡voto a tal! capitán, seremos juiciosos, juiciosos comovírgenes—dijo el
maestro Zeli haciéndose el amable.
IX
O R G Í A
Hic
chorus
ingens
...Colit
orgia.
AVIENUS.
—¡Vino! ¡voto a tal! ¡vino!
Las botellas chocan entre sí, los frascos se rompen, los juramentos ylos cantos
estallan por todas partes.
Es tan pronto el ruido sordo que hace un pirata borracho cayendo sobreel suelo,
como la voz temblorosa de los que aun tienen el vaso en unamano y con la otra se
agarran a la mesa.
—¡Vino aquí, grumete, vino, o te aplasto!
Y los hay que luchan entre ellos pie contra pie, frente contra frente.Se estrechan, se
enlazan; el uno resbala y se cae; se oye el crujido deun hueso que se rompe, y las
imprecaciones reemplazan a la risa.
Otros están acostados ensangrentados, con el cráneo abierto, a los piesde alegres
compañeros que cantan con voz de trueno una delirante canciónbáquica.
Los de más allá, en el último grado del embrutecimiento y de laembriaguez, se
entretienen en machacar entre dos balas la mano de unmarinero a quien la borrachera
ha matado.
Y una porción de juegos más, a cual más original y delicado.
Los gemidos, los gritos de rabia y de loca alegría se confunden y seacuerdan.
 
Remove