Las gavetas sexuales de los costarricenses Jacobo Schifter Sikora
impacto en la prevención. Se presta atención hacia los orígenes, los mecanismos de imposición,
las contradicciones y resistencias y a los resultados de éstas: la compartimentalización.
El capítulo 5 estudia los discursos sexuales predominantes: religioso, género, ciencia, tal como se
les enseña a los jóvenes. Estos son los discursos ortodoxos. En los capítulos 6, 7 y 8 se analizan
estos discursos en la forma en que son asimilados y transformados por los jóvenes, de acuerdo
con los factores de género y clase. El capítulo 9 analiza la manera en que los discursos se
imponen y se fortalecen por medio de una serie de actores e instrumentos de coacción. Las
contradicciones en los discursos, tanto por factores de clase como género, son presentadas en el
capítulo 10, así como la convivencia de los jóvenes con estas contradicciones. En el capítulo 11
se estudian las resistencias formales a los discursos y en el 12 las informales, tanto por clase
como por género. En el capítulo 13 se analizan las principales barreras para la prevención que
impone la cultura sexual como producto de los discursos, sus contradicciones y resistencias. Se
plantea, para finalizar, las bases de un modelo de prevención alternativo con base en esta cultura
sexual.
Resultados más importantes
Existen en Costa Rica, al menos, seis discursos sexuales de gran importancia: religioso, género,
científico (predominantes) y erótico, romántico y feminista (discursos de resistencia). En vista de
que los discursos no son propiedad exclusiva de ningún grupo de la población, aunque benefician
a unos grupos más que a otros, las contradicciones y las resistencias son inevitables. Los jóvenes
no los asimilan mecánicamente, sino que los transforman de acuerdo con sus privilegios de
género y de clase (o comunidad). De ahí que éstos son negociados todos los días, por todos los
actores involucrados. De estas negociaciones, surge la cultura sexual de los jóvenes
costarricenses. Esta cultura debe verse no como una cultura, sino como varias culturas, afectadas
por diversos factores, como la clase y el género, entre otros.
Aunque los discursos tienden a ser universales, la realidad es que se convierten en particulares.
Las tesis que sostienen, así como los instrumentos de implantación, se modifican de acuerdo con
la realidad particular. De esta manera, conceptos generales como el matrimonio, la adolescencia,
la virginidad, la homofobia, el machismo, la religión y otros, adquieren connotaciones distintas
en comunidades distintas, con base en factores como el género o la clase. Aunque estos dos
últimos conceptos son los que hemos prestado atención en el análisis, es de suponer que otros
factores como la identidad sexual, la edad, la educación y muchos otros más, tengan un impacto
similar.
En vista de que no existe una cultura universal de los jóvenes costarricenses, tampoco se justifica
una política de prevención universal. Sin embargo, algunos fenómenos como la
compartimentalización, la censura y la autocensura, la violencia sexual y económica, el género,