Las gavetas sexuales de los costarricenses Jacobo Schifter Sikora
La sexualidad de los costarricenses se manifiesta de diferentes maneras: el 42% de los
nacimientos se da fuera de matrimonio; el 18% de éstos pertenece a madres menores de 20 años;
el 45% de los embarazos no es deseado (Madrigal, et. al., 1992); la tasa de divorcios es del 20%
anual; el 35% de las mujeres ha sido víctima de agresión física o psicológica por parte de su
pareja; el 27% de la población universitaria ha sido víctima de abuso sexual infantil (Cover,
1995) y se producen anualmente, cerca de 5 mil abortos inducidos (Brenes, 1995).
Debe tomarse en consideración que estos datos solo constituyen síntomas o indicadores de los
fenómenos presentes en la sociedad costarricense en el área de la sexualidad. El estudio de su
origen es complejo y se puede enfocar de diferentes maneras. Y aunque éste no es el objetivo de
este apartado, el documento aportará información valiosa que ayudará a comprender el por qué
de estos fenómenos.
Sin embargo, es importante resumir algunos de los hallazgos anteriores de nuestros estudios
acerca de la sexualidad en los jóvenes. Estos datos serían los que nos motivarían a continuar el
estudio, ahora de manera cualitativa, sobre la cultura sexual.
Uno de ellos es el que se refiere a las fuentes de información sobre el sexo. Al respecto, sabemos
por la Primera Encuesta Nacional Sobre SIDA, que para los varones jóvenes (15 a 24 años), la
calle es la "escuela" donde llegan a aprender los temas relacionados con el sexo, mientras que
para las mujeres, lo es la casa o el colegio. Concretamente, el 45% de los varones indica a la
calle como la principal fuente de información sobre el sexo mientras que para el 34% de las
mujeres jóvenes es la casa (34%). Una segunda fuente institucional de información es la escuela
o el colegio (19% para los hombres; 26% para las mujeres) y en un tercer lugar, los libros, las
revistas, los periódicos (7% para ellos y 10% para ellas) y los medios de comunicación (7% para
ellos; 8% para ellas).
Aunque, como se afirmó anteriormente, en el país no existe una política definida en lo que se
refiere a la educación sexual, el porcentaje de jóvenes que han recibido instrucción formal en
temas como los órganos sexuales (90%), el nacimiento de los niños, las ETSs, el ciclo menstrual,
los métodos anticonceptivos, el embarazo en adolescentes (70%) y el SIDA (55%), es alto. Sin
embargo, también se sabe que los temas son impartidos tradicionalmente con un enfoque más
biológico que psicológico, menos práctico y natural, es decir, no responden a las inquietudes de
los jóvenes. Además, debido a los estereotipos culturales, los varones reciben más información
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Los datos de este apartado fueron tomados, en su mayoría, de la Primera Encuesta
Nacional sobre SIDA: Informe de resultados, realizada por Johnny Madrigal y
Jacobo Schifter.