Yo me he sentido muy halagado al ver que a mi llegada se encendía unanueva
estrella en el cielo de Madrid. Desgraciadamente, la nuevaestrella resultó algo
semejante al nuevo microbio, que todos creíamosespañol y que resultó proceder del
centro de Europa. No acabamos dedescubrir nada por completo, ni en la región de lo
infinitamentepequeño, ni en la de lo infinitamente grande. Nuestros nuevos astros
ynuestros nuevos microbios son, poco más o menos, tan viejos comonuestros nuevos
políticos.
IV
UNA NUEVA TEORÍA DEL CLIMA
QUÉ tal le va a usted—me preguntan desde el extranjero—en ese hermosopaís del
sol y del cielo azul?
Pues en este hermoso país del sol y del cielo azul nos pasamos la vidatomando
bromo-quinina para luchar contra el constipado. Madrid es uno delos pueblos más
fríos de Europa, y lo es por una razón muy sencilla: lade que carece de aparatos de
calefacción. En París, como en Berlín, y enLondres como San Petersburgo, ha habido
una época en que el clima erasumamente frío; pero, poco a poco, ha ido
transformándoseartificialmente el clima natural de esas ciudades. Claro que no se
hacalentado la atmósfera; ello ofrecía, de momento, dificultadesinsuperables aun para
la misma química alemana. Se han calentado, encambio, las viviendas, los
establecimientos públicos, los tranvías ycoches, etc., etc. Hoy puede afirmarse que,
mientras los madrileñostiritan, los berlineses y los londinenses pasan sus inviernos a
unatemperatura media de 17 grados. En la Friedrichstrasse y en OxfordStreet hará
ahora, seguramente, más frío que en la calle de Alcalá;pero no así en las casas de
Oxford Street ni de la Friedrichstrasse. Ycomo no es en la calle, sino en las casas,
donde realmente se vive,resulta que los madrileños son habitantes de un país frío,
mientras quelos londinenses y los berlineses lo son de países cálidos.
Con estos datos como base, se podría fundar una teoría en contra deaquella que
estudia la influencia del medio natural sobre los hombres:la teoría del medio artificial.
Esta nueva teoría demostraría que elcarácter de cada país depende de sus aparatos de
calefacción, ysemejante demostración tendría una gran importancia porque nos
llevaríaa la conclusión siguiente: para acabar con las diferencias raciales queseparan a
unos pueblos de otros, y que tanto han contribuido al origende la guerra europea,
