Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—Sí, padre—respondió la duquesa—; y una sola cosa falta a
micontento, y es que queráis acompañarnos.
—Padre—dijo el duque—, ¿podéis negar algo a vuestra hija,
que seríauna santa si no fuera un ángel?
El marqués miró a su hija, en cuyo rostro brillaba un gozo
intenso;después al duque, que ostentaba la más pura
satisfacción. Entonces unatierna sonrisa suavizó la austeridad
natural de su semblante, yacercándose a su yerno:
—¡Venga acá esa mano—le dijo—; y cuenta conmigo!
Capítulo XXIX
María, indispuesta desde antes de ir a la cena, había
empeorado y teníacalentura a la mañana siguiente.
—Marina—dijo a su criada, después de un inquieto y breve
sueño—,llama a mi marido, que me siento mala.
—El amo no ha vuelto—respondió Marina.
—Habrá estado velando algún enfermo—dijo María ¡Tanto
mejor! Merecetaría una cáfila de cosas y de remedios y yo los
aborrezco.
—Estáis muy ronca—dijo Marina.
—Mucho—respondió María—, y es preciso cuidarme. Me
quedaré hoy encama y tomaré un sudorífico. Si viene el duque,
le dirás que estoydormida. No quiero ver a nadie. Tengo la
cabeza loca.
—¿Y si viene alguien por la puerta falsa?
—Si es Pepe Vera, déjale entrar, que tengo que decirle. Echa
laspersianas y vete.
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.