La línea divisoria más grande entre la homosexualidad y el “cacherismo” es el amor romántico. Los
“cacheros” no aman a sus clientes, ni pueden establecer relaciones pasionales con ellos. Sus relaciones
deben ser vistas por clientes y amigos como un negocio en que uno vende y el otro compra. Sin
embargo, existe evidencia de que el discurso romántico de los sectores populares es más flexible hacia
el amor entre hombres.
Para entender el impacto del amor romántico en el “cacherismo” es necesario analizar cómo se
manifiesta en los sectores populares del país. En Occidente al amor romántico se le mira como una
droga y su forma de expresión varía en distintas culturas34 .
En los sectores populares y marginales costarricenses el amor se expresa por las cosas que se está
dispuesto hacer por la otra persona. La idea que dos personas enamoradas son aquellas que tienen
“profundidad psicológica” o “una comunicación profunda” pertenece más a los sectores de clase media
que a los bajos. El que el hombre y la mujer son dos seres con psicologías complementarias es también
más predominante en los sectores medios. Para la gente pobre, el hombre y la mujer hacen cosas
distintas en el hogar y en el trabajo pero no tienen mundos psicológicos diferentes. A los dos les toca
ver cómo sobrevivir en un mundo de escasez por lo que sus cuerpos, no sus mentes, puedan hacer. Su
forma de expresar el amor es por los cuidados que ambos ejerzan el uno por el otro 35 .
El que el amor sea visto como una droga hace que disculpe todo obstáculo, inclusive el género. Jorge
considera que el amor es “lo más maravilloso que hay sobre la Tierra” y una “locura en que uno pierde
el control y no le importa con quién se metió”. Cuando se le indaga sobre cómo se da cuenta que ama a
otra persona, su respuesta es que siente “pasión”, “obsesión” y que “no puedo dejar de pensar en ella
y hacer cosas por ella”. Alberto concuerda en que al amor borra toda “soledad” y “perdona” toda
falla. Arnoldo cree que cuando uno está enamorado hace “cosas que no haría de otro modo”. Tomás
lo comparte y piensa que hasta el género es indiferente ante el amor: “Sí, uno puede enamo rarse de un
hombre como de una mujer”. Mono cree que el amor “vence cualquier obstáculo” y que disculpa “toda
falta”. Cuando uno ama, nos dice, “uno perdona lo que sea y hasta de un pagador se puede uno
enamorar”.
Cuando se les indaga acerca de cómo expresan ellos su amor, la respuesta es contundente: por las
cosas que hacen por la persona. Arnoldo le compra chocolates a su novia. Noé acaricia a su esposa.
José limpia la casa para demostrarle que quiere a su amante. Augusto va al supermercado “de vez en
cuando”. Pedro le trae una taza de café a su esposa. Vernol lo hace por medio del sexo: “le demuestro
que la quiero con un buen polvo”.
Pedro resume la visión de ellos del amor y la manera en que lo demuestran:
¿Me darías una una definición de lo que es el amor?
Peck.M., Scott, The Road Less Traveled, New York, Touchstone, 1978
Schifter, Jacobo, La Formaci ón de una Contracultura.Homosexualismo y SIDA en Costa Rica, San
José, Editorial Guayacán, 1989.