que una mujer pueda hacer sexo oral tiene que ser
sádica sexualmente, tiene que ser maniática, solo
siendo maniática, erótica sexual puede practicar muy
bien con su boca el sexo oral, ahí la desplaza uno
homosexual y entonces cuando el hombre no es de
ambiente, el homosexual le practica mucho el sexo oral
para seducirlo…
¿Creés que una búsqueda de estas personas sea el
placer que obtienen con el sexo oral?
Sí, obtienen placer porque es una cosa que no lo
logran con la mujer. Un varón no le va a decir a
cualquier mujer ‘venga hágame el sexo oral o venga
chúpeme aqu í ‘Al macho le da pena y, además, si lo
pide no sabe si estas mujeres son calientes y se lo
quieran hacer. Solo una mujer sádica puede hacerlo,
sólo una mujer que sea ardiente y no sea señorita o que
ya haya estado con muchos hombres aprende a chupar
como se debe.
Pero hay un fenómeno dentro de todas estas cosas que
le he dicho. Existe un fenómeno increíble, increíble que
nadie lo sabe pues estos hombres que van por el interés
del dinero, lo hacen y lo disfrutan aunque nunca
acepten que les gusta.... pensarán en las mujeres, no
apartarán su mente de ellas, pero sucede que se
exponen a que el gay los disfrute a como él quiera.
Muchas veces estos muchachos supervaroniles, en
lugar de venir y atacar a un homosexual y venir y
hacerle el amor al homosexual como un hombre, se
quedan en neutro disfrutando del sexo oral y permiten
que los abusados sean ellos y es increíble como tan
supermachos y aguantan que les hagan el amor en la
parte de atrás, increíblemente lo hacen y después se
van a estar con una mujer, o sea actúan como machos
con las hembras y con el homosexual pudiendo ahí
hacer la función de supermachos, terminan dejando
que los posean…
En el caso de la penetración anal pasiva, los “cacheros” que admiten practicarla dicen que tampoco
necesitan fantasía: “Las pocas veces que me han penetrado lo que hago es desconectarme, poner la
mente en blanco para que pase rápido”, narra Carlos. Otros como Guido han tenido experiencias que
lo hacen prescindir de la imaginación: “ Me metí con un tipo que era guapo y que tenía buen cuerpo. El
me preguntó en qué pensaba cuando estaba con él y le dije que en una mujer y me dijo que no valía la
pena, que pensara en lo que estaba pasando entre nosotros”.