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La Gran Aldea - Costumbres Bonaerenses

—¡Y yo también!—dijo don Policarpo Amador, antes de que le tocara elturno para
votar.
—¡Y yo!—exclamó don Tobías Labao con la misma anticipación.
—¡Por el mismo!—gritó, sin esperar que le preguntasen nada, donPancho.
—Por don Buenaventura—agregó don Narciso Bringas.
—Ramón también vota por él, doctor Trevexo—dijo mi tía;—apunte,doctor, el voto
de Ramón; y si ustedes me permiten votar a mí, yo...
—Vote usted, señora, vote usted mil veces; la más poderosa válvulapolítica de
nuestro partido es la mujer. Los hombres y las mujerescoexistimos en la plaza
pública. Vote usted, señora, imite usted a lasmatronas espartanas que se
arremangaban las túnicas y declamaban en laágora.
—¡Mil votos por mi general!
—Señores, ¿quieren ustedes designar el siguiente candidato?—preguntóel doctor.
—Por el doctor Trevexo, señores. Espero que todos me acompañarán avotar por
él—vociferó don Pancho.
Por el doctor Trevexo, por el primer diplomático argentino.
El doctor Trevexo era en este momento objeto de toda mi admiración. ¡Conqué
modestia aquel grande hombre, aquel espíritu lógico y concienzudo,que acababa de
exponer tanta doctrina luminosa, recibía lasaclamaciones unánimes de la distinguida
sociedad que sabía aquilatar sutalento superior!
El doctor Trevexo fue aclamado unánimemente, y con la misma unanimidad,sin que
se suscitara divergencia alguna, en una perfecta armonía, fueronproclamados
candidatos don Benjamín, don Pancho, don Tobías Labao, donNarciso Bringas, don
Policarpo Amador y don Hermenegildo Palenque, esdecir, todos los concurrentes
menos mi tío Ramón.
El doctor Trevexo volvió a guardar los papeles en la levita y selevantó.
—Señora—dijo a mi tía,—pocas veces nos ha costado más trabajo que enesta
ocasión formar una lista. Pero estoy contento. El jefe laproclamará mañana, y el
partido la recibirá de sus manos consagrada comouna bandera de lucha.
—¿Confía usted en la victoria?
—Señora, cuando se dispone, como disponemos nosotros, de lasimaginaciones
populares, los hombres desaparecen, surgen lasmuchedumbres: la muchedumbre es
como el mar, el viento la agita, lacalma la atempera.
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