Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
Ninguno de los presentes conocía el secreto de su vida.
No queríaconfiarlo a D. José, por ser demasiado sencillo, ni
a Miquis, porexcesivamente malicioso. En la semana
anterior fue grande su disgusto alsaber, por Saldeoro, que
la marquesa de Aransis había estado en Madridtres días y
que ella, por ignorarlo, no se había presentado a la
nobleseñora. ¡Qué contrariedad tan penosa! Pasados
algunos días, comosintiese cada vez más vivo el deseo de
ver el palacio de Aransis, noquiso dejar de satisfacer
prontamente aquel antojo y se valió de Miquis,cuya
amistad con el guardián de la casa le era conocida. ¡Qué día
aquel!Todo cuanto allí vio le había causado profundísimas
emociones; pero elretrato, ¡cielos piadosos!, habíala dejado
muerta de asombro y amor.
«¡Si pestañeara!—dijo para sí aquel calaverón
incorregible de D. JoséRelimpio—. Yo he visto esa cara en
alguna parte; esa fisonomía no me esdesconocida».
Alonso seguía dando noticias discretas y mostrando
algunaspreciosidades, a lo que atendía con mucha
urbanidad el padrino deIsidora. Pero esta no veía ni oía
nada. Se había quedado de color decera, y temblaba de frío.
Por un instante sintiose a punto de perder elconocimiento, y
a su turbación uníase, para hacerla más honda, el miedode
darla a conocer ridículamente. Se sentó; hizo firme
propósito deserenarse. La endemoniada, balbuciente y atroz
música de Augusto lerompía el cerebro. No era aquello el
canto numeroso ni el expresivolloro de las Musas, sino el
berraquear insoportable de un chico mimoso yrecién
castigado.

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.