Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—Deténgase usted, don Paco; no se vaya usted enojado contra mí. ¿Noconoce usted muy a las
claras que yo le quiero de corazón y que mi mayorplacer es verle y hablarle? Como soy franca y
leal, procuro no retener austed con esperanzas vanas. Mucho me pesaría de que usted me acusase
undía de que yo le engañaba. Por esto digo a usted que de amor no lequiero y me parece que no
le querré nunca. Pero lo que es por amistad,debe usted contar conmigo hasta la pared de enfrente.
¿Por qué no secontenta usted con esa amistad? ¿Por qué me pide usted lo que no puedoni debo
darle? No sería flojo el alboroto que se armaría en el pueblo siusted y yo fuésemos novios y sí el
noviazgo se supiese.
Don Paco se atrevió a decir entonces, en mala hora y con poco acierto:
—¿Pues qué necesidad hay de que nuestro noviazgo se sepa?
—Y usted, ¿por quién me toma para insinuar ese sigilo, dado que seaposible? Sólo se oculta lo
poco decente, y, por tanto, yo no he deocultar nada aunque pueda. Si me decidiese yo a ser novia
de usted,sería por considerarlo bueno y honrado, y en vez de ocultarlo como feamancha, lo
pregonaría y lo dejaría ver a todos con más orgullo que sienseñase una joya, jactándome de ello,
en vez de andar con tapujos. Yasabe usted mi modo de pensar. Nada más tenemos que decirnos.
Ahora, lorepito, váyase usted y déjeme tranquila. Malo es siempre dar que hablar;pero dar que
hablar sin motivo es malo y tonto.
Don Paco depuso el enojo, no acertó a responder a Juanita con ningunafrase concertada y se
fue, despidiéndose de ella resignado y triste.
XIII
Pasaron días y vino el obispo, como se esperaba.
Su señoría ilustrísima bautizó a los niños moros, que aguardaban suvenida, como los padres
del Limbo el santo advenimiento, y confirmó alos no confirmados, que se contaban a centenares,
entre ellos no pocosharto talludos.
Doña Inés se lució dando hospedaje al señor obispo, y este se fue dellugar muy maravillado y
gozoso de la magnificencia y primor con que allíse vivía.
Libre ya doña Inés de tanta extraordinaria faena, se consagró con mayoratención al estudio de
la historia contemporánea, y al cabo, auxiliadapor los datos que le suministraba Crispina, y
valiéndose de su rarasagacidad, vino a comprender que no era a la madre, sino a la hija, aquien
cortejaba don Paco. Su furor fue entonces muy grande; pero por lomismo se calló y no atormentó
a su padre con insinuaciones ni bromas. Elasunto no se prestaba a bromas ni a medios términos.
La ira de doña Inéshabía de estallar y manifestarse de una manera más seria cuandoestuviese
completamente convencida de la locura de su padre, pues de talla calificaba.
Don Paco, entre tanto, si bien daba ya menos pretexto a la murmuración,se sentía más
enamorado que nunca de Juanita. Pensaba en sus dulcesdesdenes, recapacitaba sobre ellos, hacía
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.