Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—¡Qué pretensión!... ¿Quiere usted acompañar con su música
de ternuralas más hermosas horas de la Naturaleza?
—No tengo más que una pretensión: la de agradarle a usted.
Quiero queun día, estando yo a su lado, no contemple más las
puestas de sol.
María Teresa se levantó riendo, con risa forzada; las frases de
Hubertoempezaban a molestarla; juzgó prudente interrumpirlas.
Viendo a la joven de pie, Martholl quiso tomarle la mano, pero
ella laretiró bruscamente.
—¿No me permite subir con usted a la terraza?—interrogó él.
—No; no debo escucharlo más; es bastante por hoy. Quédese
aquí buscandofrases nuevas; nada inspira como la caída de la
tarde.
Y con una voz que la alegría y también la emoción contenida
hacíantemblar un poco, añadió, subiendo a la terraza del Casino:
—¡Adiós, adiós! querido flirt.
VII
El tiempo transcurría rápidamente para la alegre banda. Todos
los díasse organizaban nuevos paseos a caballo, en bicicleta, en
automóvil o encoche. Por la noche se bailaba en el Casino o en
alguna villa. Hubertono dejaba a María Teresa y acentuaba cada
vez más su preferencia.
El mes de septiembre estaba ya muy adelantado, y nadie
pensaba en partirde Etretat. Todos sentían alejarse después de
aquella estación que habíacorrido tan alegremente.
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.