la velacon direccion á los Estados flamencos. Ningun
contratiempo se habianotado, ninguna cosa que hubiera venido á
turbar la tranquilidad de lailustre viajera habia acurrido, hasta
tocar en las costas de Flandes, endonde se levantó un temporal
tan borrascoso, que se vieron precisados águarecerse en el
primer punto de salvacion que encontraron. Grande erala
afliccion de Doña Juana al ver en tan inminente peligro su vida,
peroDios quiso pudiesen arribar en el puerto de Toorlan, en
Inglaterra,despues de haber caminado por término de mas de dos
horas, luchando conlos embravecidos oleajes que un momento
mas los hubiera sumergido en loprofundo de los mares.
Permanecieron en esta poblacion siete dias,durante los cuales
fue la infanta muy obsequiada por las damas ycaballeros
principales de aquel pais, que acudieron presurosos á besarsu
mano y juntamente á ofrecerla sus servicios.
De cómo se casó Doña Juana, los hijos que tuvo y otros
asuntos delmayor interés.
uando el temporal se hubo apaciguado, dispusieron
el viaje háciaFlandes; y el 8 de setiembre desembarcaron en la
bahia de Ramna, puertosituado en las inmediaciones de
Holanda, sin otró contraste que haberdesaparecido varias alhajas
de gran valor de la princesa, porque elnavío donde se encontraba


