Not a member?     Existing members login below:
Holidays Offer
 

Florante

biógrafo, no conoceríamos hoy extractos de más de diez comedias de Balagtás. Ni siquiera La
Elección del Gobernadorcillo, comedia en prosa en cinco actos, ni la intitulada Mariang
Makiling, en nueve actos, con que un personaje del Noli me tangere quería sustituir las comedias
con "reyes de Bohemia y Granada", fueron impresas.
De los awits y corridos, Barrantes sólo pudo coleccionar unos 60, y estas composiciones tagalas
son aún más corrientes y populares que las comedias. Tampoco se han impreso, a excepción de
La India Elegante y el Negrito Amante de Balagtás, los sainetes o entremeses que, según el P.
Ruiz mencionado, "merecen estudiarse y traducirse al castellano, y son de tanto interés para la
Historia como los mismos corridos", porque versan sobre costumbres del País, y en ellos los
caracteres están perfectamente descritos; ni tampoco ciertas piezas características como duplos,
karagatan, arreglos dramáticos de la Pasión y las líricas, más o menos extensas, de que ya
habíamos hablado en otros trabajos, y que, por no pecar de prolijos, nos limitamos a indicar.
Esta ligera reseña de los monumentos literarios prueba que la evolución de la lengua tagala había
sido constante y paralelamente sostenida, con hermanable alianza lingüística, por españoles y
filipinos, y que, cuando se dio a la luz el Florante, la lengua estaba, como dijo el Dr. Rizal, en
todo su apogeo y magnificencia.
RASGOS BIOGRÁFICOS
Nació Francisco Página 51Balagtás en el barrio de Pan~ginay, del Municipio de Bigaa, Provincia
de Bulacán, el día 2 de Abril de 1788. Sus padres fueron Juan Balagtás y Juana de la Cruz,
naturales del mismo barrio. Su padre era de oficio herrero, y tuvo por hijos a Felipe, Concha,
Nicolasa y Francisco. A los 11 años de edad, 1799, pasó al servicio de un acaudalado por
nombre Trinidad, en Tondo, Manila, para que, a cambio de ciertas prestaciones personales
domésticas, el amo se encargase de instruirle y darle educación, como era de costumbre. Consta
en los archivos del Colegio de San José que cursó en 1812, a los 24 años de edad, Cánones; lo
que hace suponer que sabría algo de Humanidades, Teología y Filosofía. Era la época de los
grandes ergotistas.
No se saben a punto fijo sus otros estudios académicos. Pero es averiguado que, todavía en los
escaños de San Juan de Letrán, era ya persona necesaria para sus camaradas y para la sociedad
de Tondo, por su habilidad métrica. Para las cartas amorosas, billetes de invitación de todo
género, los renglones cortos y muy historiados eran como las palomas mensajeras del lacrimae
rerum de la época. Era, pues, todo un ladino a quien daban cierto prestigio sus rudimentos de
Derecho Romano y cierta práctica que había adquirido en los tribunales de justicia. Aunque no
anduviese sobrado de dineros, viviría entonces con cierto ensanche y desahogo.
Tuvo por profesor al célebre Dr. Mariano Pilápil, que a su fama de brillante latinista unía el de
ser autor de varios opúsculos religiosos en tagalo: era el censor eclesiástico que autorizó la
publicación de la popular Pasión en 1814. Enamoróse primeramente de una llamada Lucena,
preciosilla muchacha del distrito de Gagalan~gín, Tondo; y luego, de otra apodada Bianang, no
menos preciosilla, según fama, del barrio de su residencia, en Tondo.
 
Remove