perfeccion ideológica eranegar las ideas; el de los estudios metafísicos, negar losespíritus; el de
los morales, negar la moral; el de lossociales, negar el poder; el de los políticos, establecer
lalicencia; el de los religiosos, negar á Dios. Asímarchaba la razon humana en una direccion
retrógrada,creyendo avanzar; así pensaba levantar el edificio de susconocimientos, cuando no
hacia mas que demoler; así queriallegar á un resultado científico, negando cuantoencontraba al
paso, y negándose por fin á símisma.
[6.] En la actualidad, hay una verdadera reaccion contrafilosofía tan degradante; basta abrir los
escritos de losfilósofos de este siglo para convencerse de esta verdadconsoladora. En todas
partes se encuentra la palabra idea,contrapuesta á la de sensacion; la de espíritu,á la de materia;
la de actividad del pensamiento, ála de movimiento corpóreo; las de causa, órden,libertad de
albedrío, moral, infinidad. Las ideas que lasacompañan son á veces inexactas, á
vecesmonstruosas; pero en el fondo se ve un afan por salir del abismo enque sumiera al espíritu
humano una filosofía atea ymaterialista. Algunos filósofos que han contribuido ála reaccion no
admiten un Dios inteligente y libre, distinto deluniverso; es verdad, y por esto he dicho mas
arriba que el{9}panteismo era un ateismo disfrazado; pero al menos el ateismo delos panteistas de
la época, es un ateismo que seavergüenza de confesarse tal, que algunas veces procuraquizás
engañarse á sí propio,persuadiéndose que no lo es.
[7.] El ateismo de los modernos filósofos se aviene conlo infinito; no rechaza esas grandes ideas
que vagaban por el mundoantiguo, como restos de una tradicion primitiva, y que luego
fueronfijadas, aclaradas y elevadas por la superior enseñanza delcristianismo. La filosofía del
siglo pasado se habia sentadoen las tinieblas y sombras de la muerte, y se declaraba ásí propia en
posesion de la luz y de la vida. Lafilosofía actual está todavía en la oscuridad,pero no se contenta
con ella; anda á tientas en busca de unasalida á las regiones de la luz. De aquí esosesfuerzos
desesperados por fijarse, nó en la materia, sinoen el foco de la inteligencia, en el yo, es decir en
elespíritu; de aquí ese continuo empleo de laspalabras, absoluto, incondicional, infinito; palabras
que si bienlas mas veces solo la conducen á un absurdo, indican sinembargo una aspiracion
sublime.
[8.] Estas observaciones manifiestan, que no confundo lafilosofía actual con la del siglo pasado;
que no consideroel panteismo de ahora, como un materialismo puro; y que ápesar del ateismo de
que acuso la doctrina de algunosfilósofos, no desconozco que en medio de su extravíoconservan
una especie de horror hácia él, y{10} perdidos en el laberinto de susespeculaciones buscan el hilo
que los conduzca á las puertasde la verdad.
[9.] Esta justicia que les hago gustoso á los modernosfilósofos, no impedirá que combata sus
pretensionesá un mérito que no tienen. Ellos se apellidan losrestauradores de la espiritualidad del
alma, y de la libertadhumana; y cuando hablan de Dios, poco falta si no le exigen untributo de
gratitud por haber restaurado su trono. Antes deostentar pretensiones tan orgullosas, debieran
considerar quedistan mucho todavía de la verdad con respecto á Diosy al hombre, no solo tal
como la ha enseñado en todostiempos el cristianismo, sino como la han profesado los masilustres
filósofos modernos. Quieren apellidarserestauradores, pero su restauracion es con sobrada
frecuencia, unanueva revolucion, á veces tan terrible como la que tratan decombatir.
[10.] Hay otra consideracion que debiera moderarlos cuando sequieren dar el aire de inventores,
y es, que al hablar de Dios, delespíritu humano, del pensamiento, de las ideas, de lalibertad de
albedrío, nada bueno dicen que no se halle entodas las obras de los filósofos que florecieron