Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
sombra de los rizosque adornaban su frente, envuelta en el
reflejo rojizo de la luz de laslámparas. Julia, puestas las manos
sobre las rodillas, inmóvil, conexpresión de intensa curiosidad
en el semblante, tenía sus grandes ojostaciturnos fijos en el
desconocido.
En pocos segundos me di cuenta de todo lo que he dicho.
Luego pareciomeque las luces se apagaban, mis piernas se
doblaron y me desplomé sobreel banco. Un espantoso temblor
agitaba mi cuerpo de la cabeza a lospies. Presa de acerbo dolor
sollozaba y me retorcía las manosmurmurando: «Magdalena
está perdida para mí y yo la amo...»
VII
Magdalena era cosa perdida para mí y yo la amaba. Una
sacudida algomenos violenta quizás no me hubiese revelado más
que a medias laextensión de aquella doble desventura, pero la
presencia del señor DeNièvres hasta tal punto me impresionó,
que de todo me di cuenta. Mequedé anonadado; sin más
consuelo que aceptar la fatalidad de un hechoque había de
producirse, comprendiendo demasiado que no tenía el derechode
modificarlo en lo más mínimo ni el poder de retrasarlo una
horasiquiera.
Ya le he dicho a usted de qué modo amaba a Magdalena: con
aturdimiento,con absoluta inconsciencia, sin fundamento de
ninguna esperanzaconcreta. La idea del matrimonio, aparte ser
cien veces absurda, nisiquiera había prestado alientos al
inocente impulso de un afecto que sebastaba a sí mismo para
ser, se daba para difundirse y constituía unculto sin otro móvil
que adorar. ¿Cuáles eran los sentimientos deMagdalena? Nunca
me había preocupado de ellos. Con razón o sin ella, leatribuía
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.