Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
¡Y tanto como basta! Los más brillantes periodistas argentinos son hijosde Fígaro,
si no en otra cosa, en la audacia para romper viejos lazos,derribar arcaicas
supersticiones y rebelarse contra los antiguos einnocuos catecísmos.
Respecto de la presente edición, sólo añadiremos que se ha cuidado deseleccionar
todo lo más fresco, todo lo más actual, que haya brotadodel ingenio de Fígaro, de
manera tal, que este libro parezca unperiódico acabado de escribir por él... para
mañana.
MI NOMBRE Y MIS PROPÓSITOS
Figaro.—...Ennuyé de moi, dégoûté des autres... supérieur auxévénements, loué
par ceux-ci, blâmé par ceux-là; aidant au bontemps, supportant le mauvais; me
moquant des sots, bravant lesméchants... vous me voyez enfin...
Le comte.—Qui t'a donné une philosophie aussi gaie?
Figaro.—L'habitude du malheur. Je me presse de rire de tout, depeur d'être obligé
d'en pleurer.
BEAUMARCHAIS
Le barbier de Séville, act. I.
Mucho tiempo hace que tenía yo vehementísimos deseos de escribir acercade
nuestro teatro, no precisamente porque más que otros le entienda,sino porque más que
otros quisiera que llegasen todos a entenderle. Helodejado siempre, porque dudaba las
unas veces de que tuviésemos teatro, ylas otras de que tuviese yo habilidad; cosas
ambas a dos que creíanecesarias para hablar de la una con la otra.
Otras dudillas tenía además: la primera, si me querrían oír; la segunda,si me
querrían entender; la tercera, si habría quien me agradeciese micristiana intención, y
el evidente riesgo en que claramente me pusierade no gustar bastante a los unos y
disgustar a los otros más de lopreciso.
En esta no interrumpida lucha de afectos y de ideas me hallaba, cuandouno de mis
amigos (que algún nombre le he de dar) me quiso convencer, nosólo de que tenemos
teatro, sino también de que tengo habilidad; másfácilmente hubiera creído lo primero
que lo segundo, pero él me concluyódiciendo: que en lo de si tenemos teatro, yo era
quien debía dedecírselo al público; y en lo de si tengo habilidad para ello, que
elpúblico era quien me lo había de decir a mí. Acerca del miedo de que nome quieran
oír, asegurome muy seriamente que no sería yo el primero quehablase sin ser oído, y
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.