Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—En mi vida he improvisado.
—No se haga usted el chiquito.
—¡Me marcharé!
—¡Cerrar la puerta! No se sale de aquí sin decir algo.
Y digo versos, por fin, y vomito disparates, y los celebran, y crece labulla y el
humo y el infierno.
A Dios gracias, logro escaparme de aquel nuevo Pandemonio. Por fin, yarespiro el
aire fresco y desembarazado de la calle; ya no hay necios, yano hay castellanos viejos
a mi alrededor.
—¡Santo Dios, yo te doy gracias—exclamo respirando como el ciervo queacaba de
escaparse de una docena de perros y que oye ya apenas susladridos;—pero de aquí en
adelante no te pido riquezas, no te pidoempleos, ni honores; líbrame de los convites
caseros y de días de días;líbrame de estas casas en que es un convite un
acontecimiento; en quesólo se pone la mesa decente para los convidados; en que creen
hacerobsequios cuando dan mortificaciones; en que se hacen finezas, en que sedicen
versos, en que hay niños, en que hay gordos, en que reina, en fin,la brutal franqueza
de los castellanos viejos! ¡Quiero que, si caigo denuevo en tentaciones semejantes, me
falte un roastbeef, desaparezcadel mundo el beefsteak, se anonaden los timbales de
macarrones, nohaya pavos en Perigueux, ni pasteles en Périgord, se sequen los
viñedosde Burdeos, y beban, en fin, todos menos yo, la deliciosa espuma
delchampaña!
Concluida mi deprecación mental, corro a mi habitación a despojarme demi camisa
y de mi pantalón, reflexionando en mi interior que no son unostodos los hombres,
puesto que los de un mismo país, acaso de un mismoentendimiento, no tienen unas
mismas costumbres, ni una mismadelicadeza, cuando ven las cosas de tan distinta
manera. Vístome, yvuelvo a olvidar tan funesto día entre el corto número de gentes
quepiensan, que viven sujetas al provechoso yugo de una buena educación,libre y
desembarazada, y que fingen acaso estimarse y respetarsemutuamente, para no
incomodarse, al paso que las otras hacen ostentaciónde incomodarse, y se ofenden y
se maltratan, queriéndose y estimándosetal vez verdaderamente.
¿ENTRE QUE GENTES ESTAMOS?
Henos aquí refugiándonos en las costumbres; no todo ha de ser siemprepolítica; no
todos facciosos. Por otra parte, no son las costumbres elúltimo ni el menos importante
objeto de las reformas. Sirva, pues, sóloeste pequeño preámbulo para evitar un chasco
al que forme grandesesperanzas sobre el título que llevan al frente estos renglones, y
vamosal caso.
 
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.