Nadie quiere parte en él,
Y a los otros hace cargos.
Jamás volváis a poneros75
En mi presencia: ¡mudaos!
Que si otra vez me cantáis,
Tengo de hacer un estrago."
¡Así permitiera el Cielo
Que sucediera otro tanto80
Cuando, trabajando a escote
Tres escritores o cuatro,
Cada cual quiere la gloria
Si es bueno el libro, o mediano,
Y los compañeros tienen85
La culpa si sale malo!
FÁBULA XLIV
La Espada y el Asador
(Contra dos especies de malos traductores.)
Sirvió en muchos combates una espada
Tersa, fina, cortante, bien templada,
La más famosa que salió de mano
De insigne fabricante toledano.
Fué pasando a poder de varios dueños,5
Y airosos los sacó de mil empeños.
Vendióse en almonedas diferentes{45}
Hasta que por extraños accidentes
Vino, en fin, a parar (¡quién lo diría!)
A un obscuro rincón de una hostería,10
Donde, cual mueble inútil arrimada,
Se tomaba de orín. Una criada,
Por mandado de su amo el posadero,
Que debía de ser gran majadero,
Se la llevó una vez a la cocina,15
Atravesó con ella una gallina,
Y héteme un asador hecho y derecho
La que una espada fué de honra y provecho.
Mientras esto pasaba en la posada,
En la corte comprar quiso una espada20
Cierto recién llegado forastero,
Transformado de payo en caballero.
El espadero, viendo que al presente