En la orilla del Tajo
Hablaba con la Rana el Renacuajo,
Alabando las hojas, la espesura
De un gran cañaveral, y su verdura.{17}
Mas luego que del viento5
El ímpetu lento
Una caña abatió, que cayó al río,
En tono de lección dijo la Rana:
"Ven a verla, hijo mío;
Por defuera muy tersa, muy lozana;10
Por dentro toda fofa, toda vana."
Si la Rana entendiera poesía,
También de muchos versos lo diría.
(Muy ridículo papel hacen los plagiarios que escribencentones.)
De sus hijos la torpe Avutarda
El pesado volar conocía,
Deseando sacar una cría
Más ligera, aunque fuese bastarda.
A este fin muchos huevos robados,5
De alcotán, de jilguero y paloma,
De perdiz y de tórtola, toma,
Y en su nido los guarda mezclados.
Largo tiempo se estuvo sobre ellos;
Y aunque hueros salieron bastantes,10
Produjeron por fin los restantes
Varias castas de pájaros bellos.
La Avutarda mil aves convida
Por lucirlo con cría tan nueva;
Sus polluelos cada ave se lleva,15
Y hete aquí la Avutarda lucida.
Los que andáis empollando obras de
otros,
Sacad, pues, a volar vuestra cría.
Ya dirá cada autor: "Ésta es mía";
Y veremos qué os queda a vosotros.20