vanidad,de pasión, de intriga; hay, no obstante,algo que conmueve en ciertos de sus
sentimientosy en la magnitud de sus desdichas.»
En las historias de la época, tales como lasde Herrera, Cabrera de Córdoba, Argensola,Babia;
en los diccionarios biográficos ó bibliográficos,agregando á los ya citados los deBaena, Latassa,
Moreri, Didot, Bouillet, Michaud,se encuentran conceptos varios[320] oscilandoentre estos extremos.
Antonio Pérez mató un hombre por obedecerá Felipe II; quitó al Rey su querida; sublevóuna
provincia; luchó cinco años con tan temible{380}soberano; escribió relación de su vida,tan
verdadera y profunda como las inexorablesmemorias del Duque de Saint-Simon[321]. Antonio Pérez alcanzó fama literaria casiexclusivamente debida al interés de sus
Tenaz, perverso, infatigable, intrigantesiempre y en todas partes, dando á conocerlos puntos
vulnerables de su patria, fué supapel en la historia el del parricida[323]. De la comparación de todos los artículos,por lo general apasionados ó ligeros, nada sededuce
que esencialmente altere lo que dichoqueda acerca de la vida de Antonio Pérez fuerade España.
Aparece, en cambio, la evidenciamoral y consoladora de no empecer á la execraciónperpetua del
mayor de los crímenesla compasión del delincuente, y de cumplirseen todos los tiempos la
sentencia que la plumadel Peregrino mismo dejó escrita. El traidores limón que, una vez
exprimido, se arroja.

