miedo por parte de las mujeres que descubren la tumba de Cristo
vacía48.
El pasaje Marcos 16:9-20 no aparece en varios manuscritos,
incluyendo los más antiguos en griego (i.e., el Código Sinaítico y el
Vaticano). Algunos manuscritos que sí lo incluyen lo hacen con
paréntesis para indicar que es un añadido. Sin embargo, en
muchas versiones de la Biblia los paréntesis desaparecen,
dejando la idea de que forma parte original del texto.
Otra adición notable es la de Juan 7:53-8:11. Se trata de la
historia de la mujer adúltera. Cristo se había opuesto a
condenarla, lo cual no le gustó a muchos cristianos, sobre todo
hombres. De ahí que en algunos manuscritos aparezca la frase
adicional “no peques más”. En los papiros más viejos con el
evangelio de Juan, el pasaje no aparece del todo49.
Como si no fuera suficiente la confusión, vemos que hubo más de
cuatro evangelios (de la misma manera que existieron más
versiones de los libros hebreos). Desde el año 600 DC existen
aproximadamente 30 libros que se denominan “evangelios” o así
son descritos por otros. En fecha más reciente aparecieron
algunos que son falsos.
Las percepciones sobre Cristo varían mucho entre los diferentes
evangelios y algunos de ellos ofrecen información muy
controversial sobre esta figura. Existen textos muy similares a los
cuatro evangelios. Aquellos que no se aceptan como canónicos o
legítimos se llaman “apócrifos”. Este término fue usado por
primera vez al final del siglo II por Ireneano, obispo de Lyon.
Pablo de Tarso afirmaba que sólo existía un Evangelio (Gal. 1:7).
48 Ibid, pág. 43.
49 Ibid, pág. 47.