agua del mar, era un recurso que podíallamarse de casos extremados, porque dice así un verso de
estanovena:
“Si acaso no conseguían
las aguas porque os rogaban,
al mar, Oh Niño, os llevaban,
y en las aguas os metían:
y así el agua que pedían,
otorgaba vuestro amor.” (Pág.29.)
Los milagros más conocidos hechos por el Santo Niñotuvieron lugar desde 1618 a 1675; desde
entonces no se registra en laNovena ninguno memorable. Sin embargo, la Novena afirma que
milagroslos “hace continuamente el Santo Nio” (pág.15) y “a él recurren todo los visayas de
Bohol,Cebú, Leyte, Samar, Mindanao y muchos tagalos para besar sussagrados piés, y venerarle,
y encomendarle sus necesidades ydesgracias pidiendo alivio en sus enfermedades, ayuda en
lasnavegaciones y su proteccin en todos los sucesos de lavida” (págs. 15-16).
La seguridad del efecto buscado en las novenas es completa en lo quese refiere a San Roque: “El
ejercicio de esta Novena, dice:(pág. 3, Novena, Manila, 1910), nos ofrece el medio deobligar a
este glorioso Santo para alcanzar de Dios lo quepedimos.”“Para librarse de la peste* * * que
tiene su origen en la corrupción del aire* * * a San Roque tenemos que acudir con fervorosos
ruegos* * *” (pág. 3). Al lado delcadáver del Santo se halló un escrito, que se suponeredactado
por Dios, que decía: “Los que heridos depeste, imploran el favor de Roque, alcanzarán
salud”(pág. 5). La intervencin de San Roque serásolamente en favor de los catlicos; quien
hace su novena dicelo que sigue: “Yo os suplico que por los méritos de esteglorioso Santo, nos
libréis, a todos los que asistimos[69]a este culto y a todos loscatólicos de vuestro Reino de Espaa y de estasIslas, de toda enfermedad pestilente que pueda quitarnos la vida”(pág. 13).
Como no se hallan aquí incluidos loscatólicos de Estados Unidos, el Buró de Sanidad
deberecordar que tales ciudadanos con los no católicos que habitanFilipinas, no gozan de la
protección antipestífera de SanRoque.
La superstición y el crimen
En su notable estudio sobre la Antropología Criminal enFilipinas, dice el Doctor Sixto de los
Ángeles (pág.119): “La fácil credulidad, fomentada por el sobrecultivodel fanatismo religioso,
ha constituído desde un principio yhasta el presente uno de los defectos, por desgracia
bastanteextendidos aún, entre los naturales del país* * *. Amante de sus tradiciones y hábitos
heredados,y falta de suficientes oportunidades para adquirir conocimientos, lamasa popular
filipina tiene que aferrarse, como es lógico ynatural, a sus creencias, las que, por no requerir
ningúnesfuerzo para su comprehensión, se agravan y se arraigan de unamanera espontánea en su
mente. Como lo demuestran nuestrosanales judiciales, la superstición ocupa una
categoríanotable entre los factores de la criminalidad en elpaís.” Las supersticiones a que alude
