Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
¿Qué más podía desear? «No estoy enfadada»—le había
dicho—«no vuelvaVd. a hablarme de su pobreza.» Pretender
mayor claridad seríainsensatez.
Al cabo de dos meses sus diálogos eran ya muy distintos; que
cuando laestimación abre vereda, el amor ensancha y allana
pronto el camino. NiPaz sentía ya cortedad, ni Pepe manifestaba
aquella desconfianzafundada en lo distinto que se le ofrecía el
porvenir de cada uno: lasfrases que cambiaban eran protestas de
cariño, promesas de firmeza, todoel repertorio monótono y
vulgar de los enamorados, siempre romántico yexagerado, pero
eternamente delicioso.
Una circunstancia mediaba, sin embargo, entre ambos,
modificando suscaracteres. Ella, a pesar de su viveza, temerosa
de mortificar lasusceptibilidad de Pepe, le trataba con una
consideración que a ningunootro hubiera guardado; y él, frío,
descreído, burlón, dispuesto siemprea endulzar la realidad con
su buen humor, era ante Paz reflexivo yserio, cual si le
infundiese miedo aquella intimidad amorosa, que, ajuicio suyo,
no podría resistir al tiempo o habría de estrellarse contralas
asperezas de la vida.
No siéndoles fácil verse con tanta frecuencia como ellos
desearan,acabaron por establecer, para su uso particular, un
servicio de correos.La iniciativa fue de Pepe: el cartero merece
capítulo aparte.
IX
En la imprenta de Millán había un chico, mezcla de aprendiz y
ordenanza,a quien apodaban Pateta. Él decía llamarse Pepe
Maldonadas, pero noconservaba memoria de su familia. Nadie
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.