Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
carta, estaban igualmente sorprendidos: opinabanque era un
paso irreflexivo, propio de los pocos años, un capricho
delmomento, del cual ya estaría probablemente arrepentido. Ella
compartíaenteramente esta opinión. Sin embargo, la habían
permitido, y aunaconsejado que contestase, por tratarse de un
joven del pueblo, con cuyafamilia mantenían relaciones de
amistad.
Esta epístola le puso contentísimo de pronto. No eran las
desdeñosascalabazas que esperaba. Después se puso triste, y al
minuto otra vezalegre, leyéndola y releyéndola por ver si daba
en la clave. ¿Eran o noeran calabazas? Apresuróse a contestar,
pidiendo perdón de suatrevimiento, y confirmando su
declaración anterior con nuevas yvehementes frases. Replicó al
cabo de algunos días la niña en términosmás blandos y
afectuosos. Tornó a escribir Gonzalo; cruzáronse
retratos;intervino doña Paula. En suma, al cabo de poco tiempo,
se encontrabanambos jóvenes en relación formal. Comenzó a
hablarse de matrimonio;mediaron cartas entre don Melchor y su
sobrino; después visitas entreaquél y don Rosendo. Finalmente
todo quedó arreglado, conviniéndose quea la primavera
regresaría Gonzalo, y se efectuaría el casamiento.
III
en el que la pareja enamorada comienza a pensar en el nido
Salían ya del teatro los que habían quedado. Gonzalo tropezó
con la olade gente que vomitaba la puerta, y así como fué
reconocido, seapresuraron a rodearle y saludarle sus antiguos
amigos. El primero quele echó los brazos al cuello fué don
Mateo, después vino don PedroMiranda y su hijo Periquito, en
seguida el alcalde don Roque, despuésdon Victoriano y su
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (1)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.