Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
—Yo estoy seguro, señores—dijo el orador visiblemente
conmovido,—deque el individuo que ha gritado no es vecino de
Sarrió, no ha nacido enSarrió, ¡no puede ser de Sarrió!
Habiendo murmurado uno que el interruptor era de Nieva, se
armó en elteatro terrible confusión y estruendo. Un grito
formidable de:—¡Mueranlos mazaricos! ¡Viva Sarrió!—se eleva
de todas partes. Hay que advertirque en Sarrió se llamaba a los
habitantes de Nieva mazaricos a causaquizá del gran número de
pájaros de este nombre que allí suele haber,mientras los de
Sarrió eran llamados en Nieva pinzones, por la mismarazón.
Sosegados al fin los ánimos, don Rosendo da las gracias y
cede a lasinstancias del público.
—Antes de ocupar otra vez este sitial (el presidente se había
retiradoal fondo del escenario), debo manifestar que si ese
papagayo... omazarico (risas) pretende arrancarme una
declaración acerca delproblema del macelo público, no tengo
inconveniente en hacerla, porque amí no me duelen prendas.
(Viva, curiosidad. No se oye una moscavolar.) Yo declaro
solemnemente, señores, que el nuevo macelo, en miconcepto, no
debe emplazarse en otro sitio que en la Escombrera.(Inmensa
sensación.)
El orador termina con pocas palabras más su grandioso
discurso, ylevanta la sesión. Los espectadores salen del teatro
medio asfixiados,tanto por las múltiples emociones que en poco
tiempo habíanexperimentado, como por los treinta y ocho
grados centígrados que habíaen el local.
IX
historia de una lágrima
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (1)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.