Not a member?     Existing members login below:
Holidays Offer
 

El Mar

El artista ha quedado relegado al rango de una bestia tímida
que ni sabeni puede nada. Los que habitan todavía la América,
retrocediendo yhuyendo siempre, no tienen ánimo para ninguna
empresa. No ha mucho queun viajero encontró uno de esos
animalillos que, tierra adentro, muyadentro, hacia los altos
lagos, emprendía de nuevo, si bien con timidez,su oficio, quería
fabricar el hogar de la familia, cortaba madera. Aldivisar al
hombre dejó escapar la madera, y ni siquiera tuvo ánimo
parahuir: sólo supo llorar.
LIBRO TERCERO
C O N Q U I S T A D E L M A R
I
El arpón.
«Al marinero que llega á la vista de Groenlandia, ningún
placer le causaaquella tierra,» dice cándidamente John Ross. No
lo dudo. Figuraos unacosta de hierro, de aspecto asolador, donde
el negro granito escarpadono protege ni siquiera á la nieve; y
después, sólo se ven hielos. Lavegetación es allí desconocida.
Aquella tierra ingrata, que nos ocultael polo, parece un país de
muerte y de hambre.
En el muy corto intervalo de tiempo que el agua no está
helada, la vidasería posible en aquellos parajes, pero el hielo
dura nueve meses en elaño. Y durante este tiempo, ¿qué hacer?;
y los alimentos, ¿dóndehallarlos? No hay que pensar en buscar.
La noche dura varios meses, y enocasiones es tal su obscuridad,
 
Remove