Not a member?     Existing members login below:

El Mar

Otro tanto acontece con la perla: como la seda, se impregna de
lo másíntimo y bebe la vida. Una fuerza desconocida
transmítese á ella, lavirtud de la amada. Cuando ha reposado
tantas noches sobre su seno,respirando su calor; cuando ha
adquirido el aroma de su piel y losblondos tintes que hacen
delirar el corazón, la joya ya no es joya, sinouna parte integrante
de la persona que no debe contemplarla con ojosindiferentes.
Sólo un ser tiene derecho á conocerla y sorprender átravés de
aquel collar los misterios de la mujer querida.
IX
El ladrón de los mares (pulpo, etc.)
Las medusas y los moluscos han sido, por lo general,
inocentescriaturas, podríamos decir muchachos, y yo he vivido
con ellos en unmundo apacible. Hasta ahora hemos visto pocos
carnívoros. Aun aquéllosobligados á vivir así, sólo destruían
para sus imprescindiblesnecesidades, y la mayor parte vivían á
expensas de la vida apenascomenzada, de átomos, de jalea
animal, inorgánica. Por lo tanto no seconocía el dolor; no había
crueldad ni cólera en ellos. Sus almitas tansuaves, no dejaban de
tener un rayo, la aspiración hacia la luz, haciala que nos llegaba
del cielo y hacia la del amor, revelada en llamacambiante que de
noche es el encanto de los mares.
Ahora tengo necesidad de penetrar en un mundo mucho más
sombrío: laguerra, el asesinato. Debo confesar que, desde el
principio, desde laaparición de la vida, apareció la muerte
violenta, depuración rápida,útil purificación, pero cruel, de
cuanto languidecía, se arrastraba óhubiera languidecido, de la
creación lenta y débil, cuya fecundidadhabría llenado el globo.
 
Remove