Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
continuamente perdiendo,almidona las enaguas de la señora, reza el rosario de su aldea, y aún
lequeda tiempo para amar desesperadamente a un barbero vecino, que estáresuelto a casarse con
ella en cuanto le empleen en la Aduana. (Y todoesto por tres mil reis de salario). El almuerzo son
dos platos sanos yabundantes, huevos y «bifftec». El vino lo envía el cosechero, unvinillo ligero
y temprano, hecho según los venerables preceptos de las«geórgicas», y semejante, de seguro, al
vino de la Rethia, «quo tecarmine dicam, Rethica?» Las tostadas, hechas en lumbre fuerte,
sonincomparables. Los cuatro cuadros que adornan la sala, un retrato deFontez (estadista ya
muerto y tenido en gran veneración por losportugueses) una estampa de Pío IX sonriendo y
bendiciendo, una vistadel valle de Collares y dos doncellas besuqueando a una tórtola,inspiran
las saludables ideas, tan necesarias, de Orden Social, de Fe,de Paz campestre y de inocencia.
La patrona, doña Paulina Soriana, es una señora de cuarenta otoños,frescota y rolliza, con un
pescuezo muy gordo, y toda ella más blancaque la blanca chambra que usa, además de una falda
de seda colorvioleta. Parece una excelente señora, paciente y maternal, de buenjuicio y de buena
economía. Sin ser rigurosamente viuda, tiene un hijo,gordo también, que se roe las uñas y
estudia en el Instituto. Se llamaJoaquín, y por ternura Quinito; sufrió en esta primavera no sé qué
graveenfermedad que le obliga a tomar interminables horchatas y baños deasiento, y está
destinado por doña Paulina a la burocracia, queconsidera, con mucha justicia, la carrera más
segura y más fácil.
—Lo esencial para un muchacho, afirmaba hace días la apreciable señora,después del
almuerzo y cruzando la pierna—es tener padrinos y lograr unempleo; ya colocado, el trabajo es
poco y la paga no falta a fin de mes.
Doña Paulina está tranquila acerca de la carrera de Quinito. Por elinflujo (que es todopoderoso
en estos Reinos) de un amigo seguro, elseñor consejero Vaz Netto, hay ya en el ministerio de
Obras públicas oen el de Justicia una silla de amanuense guardada, señalada, en esperade
Quinito. Y como Quinito fuese reprobado en los últimos exámenes, elseñor consejero Vaz Netto
resolvió que en vista de que se mostraba tandesaplicado y con tan poco amor a las letras, lo
mejor era no insistiren los estudios del Instituto y entrar inmediatamente en el destino....
—Sin embargo—añadió la buena señora cuando me honró con estasconfidencias,—me
agradaría que Quinito terminase los estudios. No espor necesidad, ni por causa del empleo, como
vuestra excelencia ve; sinopor gusto.
Quinito tiene, pues, su prosperidad satisfactoriamente asegurada. Por lodemás, supongo que
doña Paulina le reúne un prudente peculio. En lacasa, bien acreditada, hay ahora siete huéspedes,
todos de confianza,estables, gastando como extraordinarios de cuarenta y cinco a cincuentamil
reis al mes. El más antiguo, el más respetado (y aquel queprecisamente conozco) es Pinho, Pinho
el brasileño, el comendador Pinho.El es quien todas las mañanas anuncia la hora del almuerzo (el
reloj delcomedor está descompuesto desde Navidad) saliendo de su cuartopuntualmente a las
diez, con su botella de agua de Vidago, yendo aocupar su silla, en la mesa, ya puesta, pero
desierta, una sillaespecial de mimbres con un almohadón de viento. Nadie sabe de este Pinhoni
la edad, ni la tierra o familia en que nació, ni su ocupación en elBrasil, ni el origen de su
encomienda. Llegó una tarde de invierno en unpaquebot de la «Mala Real», pasó cinco días en el
Lazareto, desembarcócon dos baúles, la silla de mimbres y cincuenta latas de dulce; tomó
sucuarto en esta casa de huéspedes, con ventana a la travesía, y aquíengorda risueña y
plácidamente con el seis por ciento de susinscripciones. Es un sujeto rechoncho, bajo, con barba

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.