Resumen: primero: Cristeta era una verdadera conquista,
inapreciable,sabrosísima, pero también un origen de pavorosa
responsabilidad.Segundo: en esto mismo radicaba la fascinadora
atracción que sobre élejercía. Y tercero: tratándose de una mujer
excepcional, era necesarioemplear medios extraordinarios para
lograrla.
Don Juan se durmió pensando en estas cosas y en sus
derivados.
Ella monologueó bastante menos. Luego de cerrar la puerta y
tapar con elpaño de manos el ojo de la cerradura, se quitó las
horquillas, lavose achapuz la cara porque estaba muy acalorada,
y se acostó.
Ambos soñaron disparatadamente, porque como durante el
sueño trabaja elespíritu abandonado a sí propio, no crea sino
desatinos yextravagancias. Sin duda por esto quiso Dios que el
espíritu tuviesecomo base de operaciones, el cuerpo, la vil
materia, tan calumniada porlos espiritualistas. Además, ¿quien
sería capaz de comprender ointerpretar los ensueños de una
doncella?
Dijo Zenón que nunca desentrañará el hombre la esencia de las
cosas; masse le olvidó añadir que el sumo grado de lo imposible
es descifrar loque sueña la mujer.
Busca don Quintín a una mujer y cae en las redes de otra
Ni marido pobre de mujer acaudalada, ni yerno de suegra
intolerante, niprotegido por rico vanidoso, se vieron nunca tan
privados de libertadcomo el mísero don Quintín a partir de aquel
día en que doña Frasquitase enteró del devaneo que su esposo
