en la almohada se pueble tu pensamiento derecuerdos amargos y
esperanzas frustradas. ¿A quién le faltan en la vidadías negros,
estériles para el trabajo, en que la soledad trae de lamano a la
melancolía?
Contra ellos está escrito este libro, que, entre desconfiado y
medroso,dejo pasar de mis manos a las tuyas. Recíbelo, no
como novela que muevea pensar, sino como juguete novelesco,
contraveneno del tedio y engañifade las horas.
JACINTO OCTAVIO PICÓN.
Madrid, 1891.
Donde se traza el retrato de don Juan y se habla de otro
personaje que,sin ser de los principales, influye mucho en el
curso de este verídicorelato
Dijo uno de los siete sabios de Grecia, y sin ser sabio ni griego
pudoafirmarlo cualquier simple mortal, que todo hombre es algo
maníaco, yque la índole de su manía y la fuerza con que es
dominado por ella,determinan o modifican cuanto en la vida le
sucede.
Admitiendo esto como cierto, fácilmente puede ser
comprendida yapreciada la personalidad de don Juan de
Todellas, caballero madrileño ycontemporáneo nuestro, cuya
manía consiste en cortejar y seducir elmayor número posible de
mujeres, con una circunstancia característica: yes, que así como
hay quien se deleita y entusiasma con las ciencias, noen razón
de las verdades que demuestran, sino en proporción del
esfuerzoque ha menester su estudio, así don Juan, más que en
poseer y gozarbeldades, se complace en atraerlas y rendirlas; por
