teatro español, y sólo a principios del XIXrenació su fama con la
reivindicación general de nuestro teatro por losescritores
románticos, alemanes principalmente. Pero también entonces
lanombradía de Calderón hizo sombra a la de Lope, que todavía
vino aquedar en lugar secundario. Grillparzer en los países de
lenguagermánica; en Inglaterra la redacción de The Atheneum,
Chorley yOrmsby, iniciaron la tendencia de colocar a Lope en el
excelso lugar quele corresponde en el teatro español, tendencia
que recibió consagraciónoficial entre nosotros cuando en 1890
don Marcelino Menéndez y Pelayoacometió la tarea de publicar
la edición académica de las obras de Lopede Vega. De entonces
acá, los estudios sobre Lope han venido siendo cadavez más
numerosos e intensos, y en la valoración actual de
nuestrasletras, Lope de Vega, aunque sin el sentido universal de
Cervantes, suno muy amado coetáneo, goza de una
preeminencia y significación únicasen el orbe de la literatura
española.
J. Gómez Ocerín.R. M. Tenreiro.
EL REMEDIO EN LA DESDICHA
Aparte la ortografía, que sólo hemos conservado cuando nos
ha parecidoencerrar valor fonético, reproducimos aquí el texto
que se encuentra enla "Trecena parte de las comedias de Lope
de Vega Carpio, ProcuradorFiscal de la Cámara Apostolica en
el Arzobispado de Toledo. Dirigidas,cada una de por sí, a
diferentes personas. Año 1620. Con privilegio. EnMadrid. Por
la viuda de Alonso Martín. A costa de Alonso Pérez,
mercaderde libros".
