Read The Great
Gatsby
FREE.
Click Here

Try it FREE or V.I.P. Sign-up Now. It's Quick and Easy!

Free-Ebooks.net is the internet's #1 online source for free ebook downloads, resources and authors
detenía. Unminuto de vacilación, una mirada en torno paraaveriguar de dónde
vendría la soberbia naranjaque rodaba hasta él por la zanja; recogíaladespués
con ligereza y mordía a boca llena,sin mondarla siquiera.
Recuerdo además que cerca de Barbicaglia,y separado solamente por una
tapia baja, habíaun jardinillo bastante extraño, que dominabayo desde la altura
en que estaba. Era unrincón de tierra, de vulgar diseño. Sus calles,de brillante
arena, encintadas de verdísimo boj,los dos cipreses de su puerta de entrada,
dábanleapariencia de una casa de campo marsellesa.Ni una línea de sombra. En
el fondo, unblanco edificio de piedra, con ventanas de sótanoal ras del suelo.
Al pronto creí que erauna quinta; pero, después de mirar con másdetenimiento,
la cruz que la remataba y unainscripción grabada en la piedra, y cuyo textono
distinguía, me hicieron reconocer una tumbade familia corsa. En las
inmediaciones deAjaccio hay muchas de esas capillitas mortuorias,que se alzan
solitarias rodeadas de jardines.La familia acude allí los domingos a visitara sus
muertos. Comprendida de ese modola muerte, es menos triste que entre la
confusiónde los cementerios. Sólo pasos amigos turbanel silencio.
Desde mi sitio contemplaba yo las idas y venidasde un anciano que circulaba
tranquilamentepor las alamedas. Todo el día estaba podandolos árboles,
cavando, regando, cortandolas flores marchitas con minucioso
esmero.Después, a la caída del sol, entraba en la capillitadonde yacían los
difuntos de su familia,guardaba los azadones, los rastrillos, las
grandesregaderas, todo esto tranquilamente, conla serenidad de un jardinero de
cementerio. Noobstante, sin darse cuenta de ello, ese buenhombre trabajaba
con cierto recogimiento, acallandolos ruidos y con la puerta de la bóveda
cerradasiempre discretamente, cual si abrigara eltemor de despertar a alguno.
En medio de aquelsilencio absoluto, el arreglo del jardinillo no turbabani a un
ave, y su vecindad nada teníade triste; pero el mar parecía así más inmenso,el
cielo más alto, y en aquella siesta interminabletrascendía en torno de ella el
sentimientodel descanso eterno, entre la naturaleza embriagadora,abrumadora,
pletórica de vida.
EN MILIANAH
NOTAS DE VIAJE
Voy a conducir a ustedes ahora a una linday pequeña ciudad de Argelia, a
doscientas otrescientas leguas del molino, para que pasenallí el día... Esto nos
hará cambiar un pocode tantos tamboriles y cigarras...
...Amenaza lluvia; el cielo está gris, la brumaenvuelve las crestas del monte
Zaccar. Domingotriste... En mi cuartito de fonda, cuyaventana da a las murallas
árabes, procuro distraermeencendiendo cigarrillos... Toda la bibliotecade la
 

READ THIS BOOK AS

* For VIP Members Only. To access these formats usable with Kindle, Sony Reader, iPad and other readers, please upgrade


Do you like this book? yes no
LIKES (0)
DISLIKES (0)


Free-eBooks.net, Paradise Publishers Inc.